En la celebración participaron: Fr. Massimo Fusarelli, OFM, Fr. Carlos Alberto Trovarelli, OFMconv
Fr. Roberto Genuin, OFMcapp, Fr. Amando Trujillo Cano, TOR, Tibor Kauser, OFS, y Sr. Daisy Kalamparamban, Vicepresidente CFI-TOR
Con la presencia de los seis Ministros Generales de la Familia Franciscana, se inauguró el Centenario Franciscano, una serie de eventos que, recorriendo las últimas etapas de la vida de San Francisco de Asís, conducirán al aniversario 800 de la Pascua del Seráfico Padre.
Greccio (RI), 7 de enero de 2023.La celebración fue presidida por Fr. Luciano de Giusti, Ministro Provincial de la Provincia de San Buenaventura de la Orden de Hermanos Menores, tuvo lugar en la iglesia del santuario de Greccio donde, en la noche de Navidad de 1223, San Francisco quiso celebrar una Navidad muy especial.
En este 2023 se cumplen los 800 años de la Regla bulada de la Orden (29 de noviembre de 1223) y de la Navidad en Greccio.
En la primera parte de la celebración, tras la entronización de un ejemplar de la Regla bulada al pie del altar, se leyeron pasajes de la Regla y del Testamento de san Francisco, estrechamente relacionados entre ellos, formando juntos una profunda unidad, alimentados ambos por el único gran ideal evangélico que guió siempre los pasos de san Francisco.
El Centenario Franciscano incluye una serie de eventos que, recorriendo las últimas etapas de la vida de San Francisco de Asís, conducirán al aniversario 800 de la Pascua del Seráfico Padre.
En la segunda parte de la celebración se recordó la primera Navidad en Greccio, cuando San Francisco, tal y como lo narra en la Vida Primera Tomás de Celano (primer biógrafo del santo de Asís), quiso mostrar a los ojos contemporáneos las penurias que tuvo que afrontar la Familia de Nazaret para dar a luz al Niño Jesús.
En la última parte de la celebración, los seis Ministros generales, acompañados por Fr. Luciano de Giusti, llevaron la estatua del Niño en procesión hasta la Gruta del santuario.
En la primera parte de la celebración, tras la entronización de un ejemplar de la Regla bulada al pie del altar, se leyeron pasajes de la Regla y del Testamento de san Francisco.
La acepción Familia Franciscana se utiliza en un sentido amplio para referirse a todos los grupos religiosos que se inspiran en el carisma de San Francisco. De hecho, el carisma franciscano ha inspirado a hombres y mujeres, tanto laicos/religiosos como religiosos/sacerdotes, que han formado diferentes grupos a lo largo de los siglos. La Conferencia de la Familia Franciscana está integrada por seis miembros: el Ministro General de la Orden de Frailes Menores (OFM), el Ministro General de la Orden de Frailes Menores Conventuales (OFMConv), el Ministro General de la Orden de Frailes Menores Capuchinos (OFMCap), el Ministro General de la Tercera Orden Regular (TOR), el Ministro General de la Orden Franciscana Seglar (OFS), el Presidente de la Conferencia Franciscana Internacional de Hermanos y Hermanas de la Tercera Orden Regular (CFI-TOR).
La acepción Familia Franciscana se utiliza en un sentido amplio para referirse a todos los grupos religiosos que se inspiran en el carisma de San Francisco.
En la celebración de este día participaron: Fr. Massimo Fusarelli, OFM Fr. Carlos Alberto Trovarelli, OFMconv Fr. Roberto Genuin, OFMcapp Fr. Amando Trujillo Cano, TOR Tibor Kauser, OFS Sr. Daisy Kalamparamban, Vicepresidente CFI-TOR
El Centenario se compone de 5 Centenarios divididos en 4 años, en los cuales se podrá reflexionar y contemplar la Regla y la Navidad en Greccio (1223-2023), el don de los Estigmas (1224-2024), el Cántico de las Criaturas (1225-2025) y la Pascua de Francisco de Asís (1226-2026).
Los obispos del Perú reprueban profundamente la muerte de los compatriotas fallecidos, 12 hasta el momento, así como los heridos civiles y policías acaecidos hoy en la región Puno, en el contexto de enfrentamientos durante el desarrollo de protestas ciudadanas.
«Hacemos llegar nuestras más sinceras condolencias a los familiares de los hermanos fallecidos y nuestra cercanía pastoral a los heridos», expresaron los obispos en un comunicado emitido por la Conferencia Episcopal Peruana.
En el escrito, lamentan que los hechos se hayan producido, por un lado, como consecuencia de desnaturalizar el derecho a la protesta, recurriendo a la ilegalidad; y por otro, por el uso desmedido de la fuerza.
«Necesitamos distinguir los justos reclamos de otros que no permiten un dialogo racional. No podemos dejar que el Perú se destruya por nuestras propias acciones ni dejarlo caer en un abismo institucional», sostienen los obispos.
«Los Obispos del Perú invocamos al Gobierno a detener urgentemente en Puno, la violencia y las muertes, vengan de donde vengan; al Ministerio Público y al Poder Judicial a investigarlas y sancionarlas; y al Congreso, a tomar las decisiones que exige la coyuntura y la paz social», escribió el presidente de la CEP, monseñor Miguel Cabrejos.
Hermanas y Hermanos: reprobamos profundamente la muerte de los compatriotas fallecidos, 12 hasta el momento, en Puno. pic.twitter.com/X5Xanfzkae
Madres del Monasterio de Santa Clara en Lima grabaron CD con música coral antigua del s. XIX y XX.
“Música coral e instrumental del siglo XIX y XX” se denomina el disco compacto que vienen difundiendo las monjas del clausura del Monasterio Santa Clara de Lima.
Para la realización de esta producción discográfica, el Coro del Monasterio de Santa Clara tuvo como director al maestro Jorge Senmache y contó con la participación del pianista David Castro Falcón, los ingenieros de sonido Antonio Núñez y Jesús Aurozo, y el asistente Julio Benavides. Además tuvo la cooperación del Instituto Superior Orson Welles.
El disco contiene once temas dedicados a Santa Clara, patrona de la Orden Franciscana: “Tantum ergo”, “Salve Clara, luz del mundo”, Plegaria a San Francisco”, “Oración de la tarde”, “Cual avecilla”, “Gloria a Francisco”, “Pan de la pobreza”, “Santa Clara dulce y pura”, “Salve a ti Francisco”, “Himno a la inmaculada concepción” e “Himno a Santa Inés”.
El disco compacto fue grabado íntegramente en Lima con participación coral de las monjas clarisas, quienes llevan una vida conventual dedicada íntegramente a la fe cristiana.
El disco salió en circulación al mercado nacional en 2010, en el marco de la apertura de la celebración de los 800 años de fundación de la orden de Santa Clara (1212-2012). Es un aporte cultural y todavía está disponible para los interesados que desean adquirirlo en el Monasterio de Santa Clara (Jr. Jauja 449 – Barrios Altos, Lima . Teléfono: 01 328-1652).
Asimismo, las madres clarisas también tienen en venta productos de repostería (panetones, dulces, turrones, bocaditos) y brindan el servicio de bordados y confección de prendas y ornamentos religiosos.
La fundadora de la Orden de las Hermanas Clarisas Pobres es Santa Clara, quien nació en Asís en 1193 y murió en 1253. Siguió a San Francisco en el camino de la pobreza evangélica y fue madre y fundadora de la Segunda Orden Franciscana Seglar. Se ha catalogado la vida conventual de las monjas clarisas como “la fecundidad de la vida escondida”.
Prensa Franciscana del Perú / Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM
Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, sacerdote franciscano de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú.
Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, sacerdote franciscano del Perú, recibió la distinción de «Arequipeño del Bicentenario» por parte de la Municipalidad Provincial de Arequipa, y el título de «Hijo predilecto» por la Municipalidad Distrital de Santa Isabel de Siguas, su tierra natal.
«Esta distinción la merecen todas las personas e instituciones que han trabajado en estos proyectos de desarrollo social, donde yo solamente he acompañado y animado», expresó el religioso nacido en el valle arequipeño de Siguas. El pasado viernes 15 de octubre de 2021 se realizó una ceremonia especial en la sede de la Municipalidad Distrital de Santa Isabel de Siguas, donde el alcalde Econ. Edy Sánchez Alegría le entregó el diploma de «Hijo predilecto de Siguas» ante un auditorio integrado por pobladores sigüeños, colaboradores y familiares del sacerdote, quien además es director y fundador de Prensa Franciscana del Perú y la Comisión Franciscana de Medios de Comunicación Social (COFRAMCOS).
El alcalde distrital de Santa Isabel de Siguas, Econ. Edy Sánchez Alegría entrega la distinción de «Hijo predilecto» a Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM.
En el marco de este homenaje, Fr. Abel Pacheco presidió la inauguración de un Arco Conmemorativo en la puerta de la Panadería de las madres de familia. Allí agradeció los proyectos ejecutados durante 25 años (1995 – 2020) por el P. René Fish y su equipo de UPAL – Un Puente para América Latina de Luxemburgo, que inició el Proyecto de Control de la Chirimacha (PECHI), y que luego continuó la familia integrada por Micheline y Jacques Dahm y su hija Mónica Dahm. Además agradeció al Centro de Asistencia Social Integral de Arequipa (CASIA) y sus iniciadores Prof. Percy Chávez y Sr. Grimaldo Álvarez.
BIOGRAFÍA DE FR. ABEL PACHECO SÁNCHEZ OFM
Fr. Abel Patricio Pacheco Sánchez OFM es un fraile franciscano nacido en el departamento de Arequipa, distrito de Santa Isabel de Siguas, Anexo de Pitay, Pago Oquines, Frente al Poblado de Quilcapampa, un 17 de marzo de 1932.
Sr. Benito Pacheco Pacheco y Sra. Clara Sánchez Hernani, padres de Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, naturales de Santa Isabel de Siguas (Arequipa)
Sus padres fueron: Benito Pacheco Pacheco y Clara Sánchez Hernani de Pacheco. Es el primogénito de este matrimonio que tuvo 12 hijos: Abel, +Andrés, Angélica, Luis, Francisca, +Lorenzo, Blanca, Jorge, María, +Raúl, +José María, y +José. Su vocación religiosa la recibió de Dios, alimentada en el hogar, por ser un matrimonio muy católico, con mucha fe en Cristo y amor a María su madre; desde muy niño sintió ese llamado. Sus primeros años de estudios los hizo en la Escuela de Sóndor, en la Escuela de la Estación de Vítor (en La Joya), y en el Colegio de La Ranchería bajo la dirección del profesor Oswaldo Villalobos. Al cumplir los 12 años de edad, recibió en su domicilio la visita de Fray Francisco María Noratto Paredes OFM, quien lo invita a ingresar al Convento San Francisco de Asís para seguir la vida religiosa. Él y sus padres aceptan gustosamente y en 1944 se traslada a la ciudad de Arequipa para continuar sus estudios en el Colegio San Francisco de Asís y Colegio Seráfico de Tiabaya. A los 14 años (el 29 de septiembre de 1946) toma el hábito como Terciario Franciscano. En 1948, a los 17 años, después de hacer el Noviciado, profesa en la Primera Orden Franciscana.
Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM (quinto en la fila de los sentados) con sus compañeros de estudios en el Colegio Seráfico de Tiabaya (Arequipa).
Los estudios de formación sacerdotal, Filosofía y Teología los realizó en el Convento San Francisco de Jesús “El Grande” y en el Convento de La Recoleta del Cusco y en San Francisco de Asís de Arequipa. El 02 de marzo de 1956, es ordenado Sacerdote a los 24 años de edad por Monseñor José Leonardo Rodríguez Ballón, con el nombre de Rvdo. Padre Francisco María Pacheco Sánchez. Canta su primera misa en la Capilla de su pueblo natal La Ranchería, Pitay, el 18 de marzo de 1956, a cual congregó a todo el Valle de Siguas, autoridades y personas notables, como el Padre Fray José de Guadalupe Mojica OFM, quien antes ingresar al claustro religioso fue un destacado actor en Hollywood y tenor de la Ópera en Chicago, Estados Unidos.
En 1957 es enviado por la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú a Europa, Roma, para realizar estudios en la Universidad San Antonio de Roma, donde obtiene el título de Doctor en Teología con la tesis doctoral “Santi Leonardi a Portu Mauritio Doctrina de Caritati” . Ha viajado por varios países de Europa y habla varios idiomas, como el español, latín, italiano, alemán y quechua. Al retornar al Perú, en 1961 es enviado a la ciudad del Cusco, donde permaneció más de 30 años, siendo Guardián, Párroco y otros, tanto en el Convento de San Francisco como en La Recoleta. Rector del Seminario Arquidiocesano San Antonio Abad del Cusco entre 1974 y 1975.
Fr. Abel Pacheco S´ánchez OFM trabaja en Prensa Franciscana del Perú y la Comisión Franciscana de Medios de Comunicación Social (COFRAMCOS)
Fue catedrático de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, Facultad de Comunicación Social e Idiomas, dictando de Lenguaje, Comunicación, Latín y Ética Profesional del Periodista. Fundador y director de la Escuela Normal Superior Obispo Calienes del Cusco, Comisionado Regional de la Asociación Nacional de Scouts del Perú en Cusco.
Ayudó y colaboró con los hermanos campesinos de las diferentes asociaciones en el Cusco, fue asistente de las diferentes fraternidades de la Orden Franciscana Seglar del Cusco, fundando la Federación de Círculos Sociales y Urbanizaciones Cusco (FECISCUR-CUSCO) en todas las zonas marginales del Cusco. Celebró sus Bodas de Plata Sacerdotales, el 29 de junio de 1981 en la Iglesia San Francisco de Asís de Cusco.
En el año 1994, es cambiado a la ciudad de Arequipa como Guardián del Convento de Asís: Inició las gestiones ante los organismos correspondientes para colocar en el Altar Mayor el Retablo de la Virgen de Guadalupe que tenían en el Colegio Seráfico de Tiabaya y que hoy luce muy hermoso, gracias a la continuidad del Padre Gilmar Espino, lo mismo que el enrejado para protección de los Templos de la Tercera Orden Franciscana y de San Francisco de Asís.
Inauguración de un Arco Conmemorativo,para agradecer los proyectos ejecutados durante 25 años (1995 – 2020) por el P. René Fish y su equipo de UPAL – Un Puente para América Latina de Luxemburgo, y luego continuó la familia integrada por Micheline y Jacques Dahm y su hija Mónica.
Reactivó el Comedor Popular San Francisco de Asís para personas indigentes que funcionaba en el local de la Tercera Orden Franciscana; llevó grupos de hermanos a Camaná a la Climática Estrella del Mar en época de verano.
Fr. Abel ha impulsado proyectos de desarrollo social con los colaboradores del “Centro Asistencial Integral Arequipa” – CASIA
Creó la Asociación “Centro Asistencial Integral Arequipa” – CASIA para realizar Proyectos Sociales en ayuda a los más necesitados en el valle de Siguas, en Vítor, en las Pampas de Majes, en pueblos de Ayacucho y Tacna.
Entre los proyectos sociales relevantes de CASIA, destacan los relacionados al desarrollo de la agricultura local mediante capacitación de los pobladores para mejora de la siembra de frutales como lúcuma, higos, palta y uva. Además el Proyecto Especial Chirimacha – PECHI para control, prevención y erradicación del “Mal de Chagas”. En el año 2006 es nombrado director del Archivo San Francisco de Lima, perteneciente a la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú -cargo que ocupó hasta noviembre de 2020-, donde se conservan documentos relacionados a la orden que datan desde el siglo XVI a la fecha, fuente de consulta para investigadores sociales e historiadores. Aquí dirigió la edición del Boletín del Archivo San Francisco de Lima.
Es director fundador de Prensa Franciscana del Perú y la Comisión Franciscana de Medios de Comunicación Social (COFRAMCOS). En 2008 funda el programa radial “Mensajes franciscanos”, que se emite en Radio Santa Rosa. Asimismo, el programa radial “Florecillas franciscanas” que se difunde a través de Internet. Es director del blog Prensa Franciscana del Perú ). Es editor del Boletín “Voz de Siguas Majes” para pobladores y estudiantes y “Paz y bien” para la Orden y Familia Franciscana (primera, segunda y tercera orden).
PUBLICACIONES
Promotor de diversas publicaciones sobre temas relacionados a la espiritualidad y cultura, como por ejemplo “Don Pueblo, gran maestro” de Fr. Isaías Figueroa Álamo OFM (Yungay, 1908 – Callao, 1983), “Radioteatro franciscano” de Fr. Alejandro Palacios OFM, entre otros.
«Fr. José Mojica OFM. Memorias en el Perú» libro digital publicado en coautoría por Fr. Abel Pacheco, Fr. Carlos Montesinos y Lic. Nivardo Córdova Salinas.
«Poemas franciscanos de Fr. Luis Valle Goicichea OFM», en coautoría porFr. Abel Pacheco y Lic. Nivardo Córdova.
Para Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, la motivación para seguir trabajando tal como lo viene haciendo durante 67 años de sacerdocio es “el servicio a Dios y a pueblo de Dios, difundiendo la doctrina cristiana basada en la Biblia, tal como nuestro señor Jesucristo que enseñó, sirvió al pueblo curando, alimentando, resucitando y acompañando”.
En síntesis, un gran sacerdote, hijo ilustre del Valle de Siguas, quien vive siguiendo a Cristo al modo de San Francisco, con el lema de paz y bien y la idea de dejar este mundo en mejores condiciones a como lo encontró.
Fr. Abel Pacheco OFM acompañado de sus hermanos: Jorge, María, Blanca y Angélica Pacheco Sánchez en la emotiva ceremonia en la Municipalidad Distrital de Siguas.
Por Lic. Nivardo Vasni Córdova Salinas, Prensa Franciscana. Con información de Fr. Abel Pacheco y familia.
A propósito del preocupante incremento del delito de homicidio (asesinato) en nuestra sociedad, publicamos estas necesarias reflexiones a la luz de la doctrina de la Iglesia Católica.
El asesinato, es decir, la muerte de una persona a manos de su prójimo, no es un caso nuevo en la historia. En el libro del Génesis (Gn 4, 8-12), se narra la historia del asesinato de Abel por obra de su propio hermano Caín, que ha sido interpretado por algunos como el “primer asesinato de la historia de la humanidad”.
Este caso nos revela, desde los comienzos de la historia humana, la presencia en el hombre de la ira y la codicia, consecuencias del pecado original. Como dice el Catecismo de la Iglesia Católica “el homicidio voluntario de un inocente es gravemente contrario a la dignidad del ser humano. La ley que lo proscribe posee una validez universal: obliga a todos y a cada uno, siempre y en todas partes”.
Justamente, el quinto mandamiento de la Ley de Dios es: “No matarás” (Ex 20, Dt. 5). En el Sermón de la Montaña, el Señor recuerda este precepto y añade el rechazo absoluto de la ira, del odio y de la venganza. Más aún, Cristo exige a sus discípulos “presentar la otra mejilla”. A un punto que nos debe obligar a todos a tomar acciones preventivas.
A la luz del Catecismo, “el quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. El que mata y los que cooperan voluntariamente con él cometen un pecado que clama venganza del cielo.
En ese sentido, el infanticidio, el fratricidio, el parricidio, el homicidio del cónyuge son crímenes especialmente graves a causa de los vínculos naturales que destruyen. Preocupaciones de eugenesia o de salud pública no pueden justificar ningún homicidio, aunque fuera ordenado por las propias autoridades.
EN EL PERÚ DE HOY No obstante, el problema del asesinato persiste. Hoy en día, en el Perú y el mundo, vemos con asombro e indignación cómo se acrecienta la violencia en la sociedad y los homicidios de todo tipo, como si la vida humana no tuviera ningún valor. Las estadísticas son abrumadoras. En las últimas semanas, sólo por citar un período concreto, en Lima y las ciudades peruanas se han difundido noticias lamentables sobre asesinatos, perpretados con crueldad nunca antes vista, tanto en el seno del hogar (esposos, padres, hijos) como en las calles de distritos de toda condición económico-social. La situación ha llegado. En cuanto a la muerte ocasionada “en defensa propia”, la doctrina de la Iglesia Católica es clara: “La prohibición de causar la muerte no suprime el derecho de impedir que un injusto agresor cause daño. La legítima defensa es un deber grave para quien es responsable de la vida de otro o del bien común”.
SIN JUSTIFICACIÓN Dentro de las modalidades de asesinatos que se cometen en nuestros días, algunos pretenden justificar –sin sustento alguno- el aborto, la eutanasia, el suicidio o los crímenes de lesa humanidad en las guerras. Respecto del aborto, éste es considerado una forma de asesinato, pues desde su concepción, el niño tiene derecho a la vida. El aborto directo, es decir buscado como un fin o como un medio, es una práctica infame, sancionado con pena canónica de excomunión. El embrión debe ser defendido en su integridad, atendido y cuidado médicamente como cualquier otro ser humano.
Sobre la eutanasia voluntaria, cualesquiera que sean sus formas y sus motivos, constituye un homicidio. Del mismo modo el suicidio es condenable, porque somos administradores y no propietarios de la vida que Dios nos ha confiado. Al respecto, los trastornos psíquicos graves, la angustia o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura, pueden disminuir la responsabilidad del suicidad. La Iglesia ora por las personas que han atentado contra su vida. También es importante señalar lo que la Iglesia piensa sobre la guerra, que es causa de muchas muertes. “A causa de los males y las injusticias que ocasiona toda guerra, debemos hacer todo lo que es razonablemente posible para evitarla (…) Las prácticas deliberadamente contrarias al derecho de las gentes y a sus principios universales son crímenes”. Del mismo modo, la carrera armamentista es una plaga gravísima de la humanidad y perjudica a los pobres de modo intolerable.
Volviendo al caso peruano, las muertes en las carreteras, a consecuencia de accidentes de tránsito ocasionados por negligencia de choferes o peatones, también es una forma de homicidio condenable. Como vemos, el mandamiento “No mataras” está más vigente que nunca. Y todos los miembros de la sociedad debemos difundir esta verdad y concienciar a las personas, desde la infancia inclusive, a respetar la vida humana. Es imprescindible cultivar los valores éticos y cristianos en el seno de cada familia, instruyendo a todos sobre los diez mandamientos de la ley de Dios. El pecado original, que mora en todos los seres humanos, tiene un salvador: Cristo Jesús. Por todo ello, solamente nos queda suscribir lo que dijo nuestro Señor Jesucristo: “Bienaventurados los que construyen paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.
(*) Director de la Pastoral de Comunicación y Redes Sociales de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú. Es Doctor en Teología Moral por la Universidad San Antonio de Roma con la tesis doctoral “Santi Leonardi a Portu Mauritio Doctrina de Caritati”. El año 2021 fue declarado «Arequipeño del Bicenteario». Durante varios años fue director del Archivo San Francisco de Lima.
Fr. Rodolfo Ibáñez Neira OFM, Guardián del Convento de San Francisco de Lima durante compartir con las madres y niños de Jicamarca (San Juan de Lurigancho) por Navidad.
Seguir a Cristo al estilo de San Francisco de Asís, es compartir con los más pobres y necesitados. Desde hace cuarenta años, el Comedor San Francisco de Asís -bajo el patronazgo de San Antonio de Padua- realiza una labor silenciosa. Fr. Rodolfo Ibañez Neira OFM, Guardián del Convento San Francisco de Lima, explica los alcances de este trabajo social y espiritual.
— Fr. Rodolfo, ¿cuál es la historia y esencia de este trabajo social? — El «Comedor infantil San Antonio de Padua» -del Convento San Francisco de Lima– fue fundado hace cuarenta años por Fr. Anselmo Díaz OFM (+) y también luego continuaron la obra los demás hermanos, especialmente el P. Jorge Christopherson OFM (+), entendiendo que esta obra es una misión de la Iglesia: llevar en primer lugar la palabra de Dios y también el amor al prójimo, especialmente a los más necesitados. En este sentido nuestro padre San Francisco nos ha dejado toda esta herencia de que junto a vivir el Santo Evangelio, también nuestra opción es justamente por los más pobres. Y esta obra del Comedor está tratando de responder a nuestra axiología, nuestra espiritualidad franciscana y cristiana.
— ¿Cómo está organizado el comedor? — Anteriormente los mismos grupos de la Basílica eran quienes colaboraban con los alimentos, también con el trabajo de cocinar y servir a los hermanos que se benefician con este comedor. Pero luego, en este tiempo de pandemia que hemos vivido, eso no ha sido posible porque hubo muchas restricciones. El convento se ha visto obligado a contratar un personal directamente para que se dediquen a la preparación y atención en el servicio de nuestros hermanos más necesitados. La funcionalidad es bastante práctica, teniendo en cuenta que esta obra social se sostiene con donaciones. Anteriormente recibíamos ayuda de algunas instituciones exranjeras, pero ahora esta social se mantiene exclusivamente con la generosidad de los benefactores del Convento San Francisco. Y lo hacen trayendo víveres y otros lo hacen económicamente. Los alimentos tenemos que prepararlos y para comprar los ingredientes como verdaduras y otros enseres se necesita el dinero.
— Hay toda una logística para el almacenamiento, la preparación, la atención y la limpieza de los utensilios… — Sí, claro. Entonces, como se sabe, dentro de esta organización hay una infraestructura que nos presta la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles: las áreas de cocina y el ambiente para llevar adelante esta obra. En cuanto al personal son tres personas, dos de ellas están dedicadas netamene a la preparación y servicio de los alimentos, y otro de los trabajadores a limpieza y mantenimiento. Por otro lado tenemos la asesoría técnica de la contadora, que nos ayuda a llevar la adminstración de una manera técnica tal como lo exigen las leyes del Estado peruano y las normas de la Provincia.
— ¿Cómo y a cuántas personas se atienden? — El servicio que brindamos es de lunes a sábado. El alimento que se brinda consiste en desayunos y almuerzos. En la mañana el desayuno está dirigido a 120 adultos mayores, ancianos y ancianas que están desposeídos, muchos viven en las calles o debajo de los puentes. El almuerzo está dirigido especialmente a los niños y a las madres solteras, pero también a los adultos mayores mujeres y varones, en un número de 160 personas.
— Además del pan material, ¿qué labor espiritual desarrollan? — Recordemos que la Iglesia quiere hacer presente esa caridad integral como deseaba Jesús. En ese acontecimiento de la multiplicación de los panes, antes de compartir el alimento, Jesus predicaba la palabra de Dios con los más necesitados. Antes de cada comida, oramos con ellos. Los días 13 de cada mes tenemos una misa, y especialmente en la fiesta de San Antonio, patrón del comedor, que es 13 de junio. Además, en este propósito de dar una atención integral hemos hecho un convenio con la Facultad de Psicología de la Universidad Privada del Norte (UPN), para que los estudiantes hagan sus prácticas pre-profesionales y puedan ayudar en el tema de salud mental a los niños, madres y ancianos.
— Es decir se atienden los problemas materiales y se brinda ayuda espiritual, que les permita afrontar los efectos del desempleo, desnutrición. Además hay una labor de donación de ropa… — Sí, también nuestros benefactores donan ropa al convento y se ha generado un espacio para poder alistar la ropa según las tallas para niños y adultos mayores. Hay un personal que trabaja esporádicamente para poder entregar una bolsa de ropa los días 13 de cada mes. Esta ayuda ha beneficiado a otras comundades más alejadas de Lima. Hemos enviado ropa a la Parroquia San Juan Bautista de Canchaque, en el norte de Piura, también a Huaraz y a los Traperos de Emaús para que ellos la distribuyam en las zonas más alejadas.
— ¿En pandemia se hizo un trabajo de ayuda social? — Efectivamente, estamos agradedos a Adveniat; a través de la coordinación de Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, se presentó el proyecto a Alemania y tuvimos el apoyo para atender la emergencia por pandemia de Covid-19, mediante la distribución de útiles de aseo, alcohol, mascarrillas, lejía y víveres para los comedores de conventos franciscanos en el Perú.
— ¿Cuáles son los retos que afronta el Comedor San Antonio? — Las necesidades son cada vez mayores, dadas las circunstancias postpandemia, también por la situación económica y política. Quisiéramos llegar a más personas, aunque a veces las limitaciones no lo permiten. Siempre confiamos en la Providencia que se manifiesta a través de los benefactores que nos ayudan.
NAVIDAD 2022
— ¿Podría comentar alguna actividad especial durante la Navidad de este año 2022? — Como sabemos, hace más de cuarenta años el Convento presta esta ayuda social. Y para clausurar el año a nivel del comedor se hace una gran actividad entre el 22 y 23 de diciembre, en que realizamos una fiesta navideña para los niños, donde se comparte el almuerzo, regalos, una bolsa de víveres, ropa y también dulces. En este caso, este año hemos realizado la actividad el 23 de diciembre, atendiendo a los niños y sus madres. El día 29 junto al grupo «Kayros» de esta Basílica -dedicado a la formación de la doctrina cristiana a los nuevos integrantes de la hermandad- realizamos una actividad social. Esta vez hemos ido hasta la comunidad de San Antonio de Jicamarca -en San Juan de Lurigancho- donde más de 200 niños pudieron participar de un almuerzo y compartirles víveres y algunos regalos. Agradezco de manera especial a los benefactores que nos permiten auxiliar a los más necesitados.
— ¿Cómo pueden hacer las personas e instituciones para ayudar al comedor? — La referencia es el Convento San Francisco, a través de la Secretaría en Jr. Áncash 471, en el Cercado de Lima. Allí pueden dejar sus donaciones, hay un cuaderno de registro para anotar los nombres. Si entregan donaciones en dinero se les da un recibo. También tenemos una cuenta institucional del Convento para quienes deseen transferir su ayuda económica, que sirve para solventar esta obra.
— ¿Cuál es mensaje para las personas que están sufriendo pobreza, crisis económica y desempleo? — Recordar las palabras de San Pablo que dirige a la comunidad de los corintios: no dudar de la providencia y del amor de Dios que viene a nuestro encuentro para consolarnos y fortalecernos, para ayudarnos a llevar la cruz de cada día. Todos nosotros, de diferentes formas, cargamos la cruz de Cristo. Algunos por la falta de trabajo, otros por la falta de alimento y vestido, enfermedades o por la falta de oportunidades. Los invito a no doblegarnos, con las capacidades que Dios nos ha dado, nuestra inteligencia y voluntad, nuestras virtudes. Con la ayuda de Dios podemos avanzar.
Entrevista realizada por el periodista Lic. Nivardo Córdova Salinas, de Prensa Francisana del Perú.
Fr. Rodolfo Ibáñez Neira OFM, Guardián del Convento de San Francisco de Lima, agradeció a las personas que apoyaron para la realización del compartir navideño en Jicamarca, San Juan de Lurigancho.
El Guardián del Convento San Francisco de Lima, Fr. Rodolfo Ibáñez Neira OFM, informó que -en el contexto de la Navidad-, cada año se desarrollan dos actividades significativas de altruismo con los niños y los adultos mayores a través del «Comedor San Antonio de Padua».
Una de ellas es el compartir en la comunidad de San Antonio de Jicamarca, en el distrito de San Juan de Lurigancho, y la otra con los niños y ancianos del Cercado de Lima.
«En esta Navidad 2022, siguiendo el espíritu de San Francisco, contemplamos «el día en el que nació el Señor Jesucristo, para sea nuestra alegría y nuestro gozo» (Sal 117, 24). La donación que ha brindado la entidad benefactora, a través del Economato de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, nos ha permitido ayudar a los más pobres», comentó.
El compartir con los más pobres y necesitados es la esencia del carisma franciscano..
«Como sabemos, hace más de cuarenta años el Convento presta esta ayuda social. Y para clausurar el año a nivel del comedor se hace una gran actividad entre el 22 y 23 de diciembre, en que realizamos una fiesta navideña para los niños, donde se comparte el almuerzo, regalos, una bolsa de víveres, ropa y también dulces. En este caso, este año hemos realizado la actividad el 23 de diciembre, atendiendo a los niños y sus madres. El día 29 junto al grupo «Kayros» de esta Basílica -dedicado a la formación de la doctrina cristiana a los nuevos integrantes de la hermandad- realizamos una actividad social. Esta vez hemos ido hasta la comunidad de San Antonio de Jicamarca donde más de 200 niños pudieron participar de un almuerzo y compartirles víveres y algunos regalos. Agradezco de manera especial a los benefactores que nos permiten auxiliar a los más necesitados», expresó Fr. Rodolfo.
Voluntarios del Grupo Kayros apoyan permanente el trabajo de ayuda social.Fr. Rodolfo Ibáñez Neyra OFM, compartiendo el pan y la palabra con la comunidad de Jicamarca en San Juan de Lurigancho.
En el Comedor San Antonio también se realizó un evento con las madres y niños del Cercado de Lima con ocasión de la Navidad 2022.
La Navidad es la fiesta en que celebramos el nacimiento de nuestro señor Jesucristo en cuanto hombre, es decir, el Hijo de Dios, sin dejar su divinidad, asume nuestra naturaleza humana por el poder del Espíritu Santo en las entrañas de la Virgen María, para conducirnos como hijos a vivir eternamente en la casa del Padre. En la Navidad celebramos la venida del Hijo de Dios en la humildad de nuestra carne, pero, también nos prepara para su segunda venida en la que vendrá con toda su gloria como Juez universal. La palabra navidad proviene del latín quiere decir «nativitatis» y hace referencia a la llegada del hijo de Dios, Jesucristo, al mundo terrenal. La Navidad es una de las fiestas más importantes de la fe cristiana católica. Sin embargo, en los últimos tiempos, las fiestas navideñas han tomado un significado más comercial y menos religioso.
Origen de la Navidad
No se debe olvidar que los ángeles, los pastores, los reyes magos, etc., fueron los primeros en celebrar el nacimiento de Jesús, incluyen- ido la estrella, los animales y toda la creación. La Biblia no revela la fecha en que nació Jesús, las fechas que proponen los investigadores sólo son aproximaciones. Por ser un acontecimiento importante para la salvación, la Iglesia ha empezado a celebrarlo cuando cesaron las persecuciones y hubo libertad religiosa, En Occidente empezó a conmemorarse a mediados del siglo IV y se celebró por primera vez en Constantinopla en el año 379. En la actualidad la celebración de la fiesta Navidad presenta a los cristianos el reto de no caer en el mercantilismo o consumismo que se realiza para esta fiesta. El católico si vive su fe y tiene su identidad católica-cristiana bien firme, se preparará en el tiempo de adviento con una vida de oración más profunda, prácticas de penitencia, buenas obras y conversión para que reine Jesús en su corazón, en su familia. La verdadera alegría no está fuera de nosotros sino dentro de nosotros cuando reina Dios con su paz y amor en nuestro corazón. El símbolo del consumismo es Papá Noel, o también conocido como Santa Claus o San Nicolás. En muchos el festejo de la Navidad no está ligado a la creencia religiosa, ya que incluso los ateos realizan la celebración, lo mismo pasa con aquellos que no practican la religión. El nacimiento: Se considera a san Francisco de Asís como el creador de los Nacimientos. En 1223 quiso celebrar una «Noche Buena» en la que se reviviera el recuerdo de Jesús nacido en Belén. Para que todos pudieran comprender mejor las condiciones en las que sucedió, puso un Nacimiento en el bosque con personas y animales vivos. Esta actividad gustó mucho a las personas que asistieron y se empezó a popularizar. Con el paso del tiempo, la falta de espacio obligó a sustituir a las personas y animales con figuras de madera o de barro u otro material. Es importante que las familias oren ante el nacimiento, sobre todo, a las 12 de la noche del 24, y así recibir en oración y alabanza al Hijo de Dios.
El árbol de Navidad
La presencia en casa del árbol en la navidad, tiene un significado de salvación; Jesús, con su nacimiento, nos ha traído la buena nueva de nuestra salvación, de acercarnos al árbol de la vida plena y eterna que habíamos perdido a causa del pecado: Él mismo quiso morir en un árbol, esto es la cruz, que se ha convertido en verdadero árbol de vida para todos los hombres. En el árbol de la Cruz Jesús al perdonar se presenta como la luz del mundo, y es coherente que su nacimiento sea celebrado con el encendido gozoso de tantas luces. Regalo navideño: El nacimiento o la Encarnación del Hijo de Dios, Jesús, ¿no es el gran regalo que Dios ha hecho a la humanidad? Cierta- mente. Jesús, el Emmanuel o Dios-con-nosotros se nos da como salvación, como camino, verdad y vida eterna. Esta actitud de amor de Dios para con nosotros mueve nuestro espíritu a aceptar su oferta de amor, diciendo Sí como María. Por ello, en esta fiesta crece en nuestro interior un deseo de compartir la actitud generosa de Dios, y manifestarnos también como amor para con los que conocemos, y para con los que no conocemos.
«Adoración de los Pastores» de Giorgione (1479-1510).
¿Para que nace el Hijo de Dios?
*El Niño Dios que ha nacido de María, nace para colmar la sed que tiene el hombre de amor y eternidad, nace para darnos el poder del Espíritu Santo y así vencer el mal e iluminar nuestra vida en el camino del bien y la verdad. *El Niño Dios nace en cada hombre que le abre su corazón y le entrega su vida para acompañarlo en los trabajos y luchas de cada día, porque El es descanso para el agobiado, su yugo es suave y su carga ligera (ver Mt 11, 28-30). *El Niño nace para traer la recompensa para el justo y la condena del injusto: «y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio.» (Jn 5, 29), porque pagará a cada uno según sus obras (ver Rm 2, 6). *El Niño Dios viene para enseñarnos a vivir como hermanos en familia y en comunidad como hijos de un solo Padre, por eso nace en una familia como la nuestra y llama a Doce Apóstoles, a quienes enseño a vivir la fraternidad, dándoles el poder de perdonar (ver Jn 20, 23) y pastorear su Iglesia (ver Jn 21, 15-19). *El Niño Dios nace para traernos su Reino, reino de paz, de amor, de ver- dad, de justicia, de reconciliación. Por ello nos dona el Espíritu Santo en el Bautismo para vivir los dones y carismas, especialmente el amor (ver 1 Cor 13). Este reino se hace realidad de modo especial en la Eucaristía, cuando Jesús se hace uno con nosotros en la comunión: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo» (Jn 6, 51).
Fr. Massimo Fusarelli OFM ministro general de la Orden de los Frailes Menores (foto: www.ofm.org)
Queridos hermanos y hermanas,
¡El Señor les dé paz!
Esta Navidad cae exactamente 800 años después de la Navidad en Greccio. Esta Navidad, reconocemos signos de luz y signos de oscuridad al mismo tiempo.
La luz del nacimiento de Jesús llega en un momento en que la paz está amenazada. Muchos de nuestros hermanos y hermanas viven en estas fronteras de guerra y se quedan entre y con la gente, especialmente los pobres. Hoy queremos hacer nuestro el grito de una humanidad herida , que espera y quiere la paz. Una sola familia humana significa sentir en la piel el dolor de los demás, la desesperación de quien teme por sus hijos, de quien no tiene el alimento necesario como de quien tiene un dolor en el corazón.
Dios mira con amor a nuestro mundo en crisis y por eso da a su Hijo y en la fe nos permite reconocer más puertas abiertas que cerradas, más oportunidades que signos de muerte. La crisis de este tiempo oscuro es, por lo tanto, también una oportunidad . Una oportunidad para cultivar el diálogo, para un nuevo encuentro con Aquel que se hizo pobre por nosotros y para reafirmar hoy la fe en Jesucristo como memoria y profecía.
¡Queridos hermanos y hermanas! Hoy nos preparamos para vivir juntos una Navidad luminosa y oscura, como en Belén, donde nace un Niño que es Paz y al mismo tiempo amenazado .
En este espíritu ofrezco a todos mis más fraternos deseos de una Santa Navidad y un Feliz Año Nuevo 2023, inicio del Centenario Franciscano.
Mensaje del ministro general Fr. Massimo Fusarelli OFM por Navidad.
Unidos por el amor al Perú, nos hemos reunido Iglesias y comunidades de fe para compartirles la necesidad de sentirnos hermanos y amigos en estos momentos de grave dificultad. Creemos que la espiritualidad es un elemento central y fundamental en la vida de todos los seres humanos. Reconocemos la dura crisis social y política, que no es de hoy, sino que tiene raíces profundas en una historia de inequidades y desigualdades; además del difícil momento que vive el país, todavía luchando contra la crisis sanitaria de la pandemia del COVID-19 que segó tantas vidas de peruanos y peruanas. Nos solidarizamos con profundo dolor por las vidas que se han perdido en las recientes manifestaciones y que requiere de una investigación transparente ante los graves acontecimientos que amenazan la paz social. Todos compartimos la misma dignidad y la misma peruanidad. Creemos que debemos escucharnos y atender el clamor de nuestros hermanos que reclaman por sus derechos, tarea particularmente propia del Estado. No podemos polarizarnos ni discriminarnos, por el contrario, debemos unirnos por el bien común, pues todos debemos ser constructores de un Perú digno, fraterno y de Paz. El momento actual exige de nuestras autoridades políticas y civiles la capacidad de desprendimiento para buscar, a través del diálogo franco y sincero, salidas verdaderamente democráticas. En la crisis actual, toda solución requiere la aplicación conjunta de enfoques espirituales, morales y éticos. La grave situación exige una mirada que no debe reducirse solo a lo inmediato, sino que se debe extender a políticas de largo y mediano plazo, donde la educación y el trabajo sean el elemento central, por el bien de todos los peruanos. Pero también en el corto plazo necesitamos reformas políticas impostergables. No queremos un país atomizado, polarizado ni violento. Los millones de peruanos queremos y confiamos en la justicia, la unidad y la paz, pues “una casa dividida no puede prosperar, engendra su propia destrucción”. La historia nos desafía a crear espacios de diálogo sincero y vinculante, caminos de esperanza para las nuevas generaciones, lejos del odio; necesitamos reconciliarnos para entendernos y caminar juntos, todos: civiles y militares, hombres del campo y de la ciudad. ¿Qué tipo de Perú queremos construir en el presente y dejar a las nuevas generaciones? ¿Cuánto estamos dispuestos a ceder para construir un país fraterno y respetuoso? La historia nos ha demostrado que la violencia solo engendra más violencia, temor, desilusión y esclavitud. Los peruanos queremos una sociedad que esté marcada por la esperanza, el diálogo, la paz social, la justicia y el desarrollo humano. Del mismo modo, pedimos a la comunidad internacional respetar nuestra soberanía y la transición democrática que vive nuestro país. El gran mensaje que queremos trasmitir es tratar a los demás como quisiéramos que se nos trate a nosotros mismos, principio ético que todos debemos compartir. Hacemos un llamado a la Paz, a la tranquilidad, a la unidad y la reconciliación a partir de un amplio proceso de escucha y diálogo nacional. Lima, 22 de diciembre del 2022
Excmo. Mons. Héctor Miguel Cabrejos Vidarte OFM Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM)
Hna. María Inés Menocal Lepe Secretaria General de la Conferencia de Religiosos y Religiosas del Perú (CONFER)
Rev. Eduardo Concha Maura Presidente del Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP)
Rev. Cristian Scheelje Cossios Presidente de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP)
Rvdmo. Jorge Aguilar Ocampo Obispo de la Iglesia Anglicana del Perú
Rev. Pedro Bullón Moreano Presidente de la Iglesia Luterana del Perú (IL-P)
Obispo Cesar Llanco Zavaleta Obispo de la Iglesia Metodista del Perú (IMP)
Rev. Roger Araujo Solano Presidente de la Iglesia Evangélica Presbiteriana y Reformada en el Perú (IEPRP)
Rev. Padre Juan Rustom Cárdenas Párroco de la Iglesia Ortodoxa Griega del Patriarcado de Antioquia
Élder Jorge Zeballos Presidente del Área Sudamérica Noroeste de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Rabino Simantob Nigri Representante de la Asociación Judía del Perú (AJP)
Jeque Ahmed Mohamed Hamed Representante de la Asociación Islámica del Perú
Augusto Mansilla Rodríguez Secretario de la Oficina de Asuntos Externos de la Comunidad Bahá’i del Perú
Manuel Ato del Avellanal Carrera Representante del Instituto Peruano de Estudios Budistas
Ven. Aurora Jisen Oshiro Roshi Superiora de la Comunidad Zen Sotoshu del Perú
BK Nonie Reaño Quinteros Miembro del Equipo de Coordinación Nacional de Brahma Kumaris Perú
Laura Vargas Valcárcel Secretaria Ejecutiva del Consejo Interreligioso del Perú – Religiones por la Paz
Patricia Diaz Gamonal Coordinadora de la Red Interconfesional de Mujeres de Fe y Espiritualidad
Rvdo. P. Guillermo Inca Pereda Secretario General Adjunto de la Conferencia Episcopal Peruana
Elías Szczytnicki Broutman Secretario General Regional de Religiones por la Paz América Latina y el Caribe