Con ocasión de la Semana Santa 2023 –tiempo muy representativo de la fe y la religiosidad–, el Museo San Francisco y Catacumbas de Lima habilitará visitas nocturnas para que los fieles católicos, turistas y público en general puedan admirar todo el esplendor del arte religioso que se conserva en sus recintos.
El director, Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM, informó que dada la gran afluencia del público en este tiempo fuerte de la Iglesia Católica, el museo extenderá su horario de atención de 9 a.m. hasta las 9 p.m., desde el Domingo de Ramos (2 de abril) hasta la Pascua de Resurrección (domingo 09 de abril).
El Museo San Francisco y Catacumbas de Lima es parte del Conjunto Monumental San Francisco de Lima, declarado como “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO en el año 1988 y considerado como una joya del arte religioso virreinal. Fue construido en el siglo XVI y reconstruido en 1680, y es actualmente uno de los sitios religiosos y turísticos más emblemáticos en el centro histórico de Lima. En su recorrido incluye una serie de ambientes de gran valor histórico y artístico.
El Museo San Francisco y Catacumbas de Lima es parte del Conjunto Monumental San Francisco de Lima, declarado como “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO en el año 1988 y considerado como una joya del arte religioso virreinal. Fue construido en el siglo XVI y reconstruido en 1680, y es actualmente uno de los sitios religiosos y turísticos más emblemáticos en el centro histórico de Lima. En su recorrido incluye una serie de ambientes de gran valor histórico y artístico.
«La oración en el huerto», lienzo del taller de Pedro Pablo Rubens en la Sala «De profundis» del Museo San Francisco y Catacumbas de Lima.
SALA “DE PROFUNDIS”: LA PASIÓN DE CRISTO POR EL PINCEL DE RUBENS
Este museo es muy conocido por albergar las famosas “Catacumbas de San Francisco”, que acaparan la atención de los turistas nacionales y extranjeros. Destacan también su importante colección de azulejos, su pinacoteca, sus artesonados, sus tallas y altares, y su arquitectura barroca. Este espacio cultural pertenece a la Orden de los Frailes Menores –más conocida como Orden Franciscana– y está bajo la tutela y administración de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.
«El ingreso de Jesús a Jerusalén», lienzo del taller de Pedro Pablo Rubens en la Sala «De profundis» del Museo San Francisco y Catacumbas de Lima.
Asimismo, Fr. Ernesto Chambi comentó que la Semana Santa es un tiempo propicio para admirar la sala denominada “De profundis”, donde se exhiben once lienzos en gran formato procedentes del taller del artista flamenco Pedro Pablo Rubens, los cuales datan del siglo XVII y retratan con gran maestría pasajes de la vida, pasión y muerte de nuestro señor Jesucristo.
«La crucifixión», lienzo del taller de Pedro Pablo Rubens en la Sala «De profundis» del Museo San Francisco y Catacumbas de Lima.
La
serie se compone de los cuadros: “El ingreso de Jesús a Jerusalén”, “La última
cena”, “La oración en el huerto”, “El prendimiento o beso de Judas”, “Jesús
ante Caifás”, “Flagelación de Cristo”, “La coronación de espinas”, “Cristo ante
Pilatos”, “La subida al calvario” y “La crucifixión”.
En esos días, además, los visitantes podrán degustar el “puchero” franciscano, generosa sopa que tradicionalmente se sirve en la “Fiesta del perdón” o “Fiesta de la Porciúncula” en todos los conventos de la orden religiosa fundada por San Francisco de Asís.
«La impresión de las llagas de San Francisco de Asís», relieve en madera.
DISPOSICIÓN DE SALAS
DEL MUSEO
El
Museo tiene varias salas distribuidas en dos niveles. En la planta baja:
Anteportería, Portería, Vestíbulo de la Inmaculada, Penitenciaría, Sala
Capitular, Sala de andas; Sala “De profundis”,
Sala de papas franciscanos, Refectorio, Antesacristía, Sacristía, Sala San
Francisco Solano y Catacumbas. En la planta alta: Escalera noreste, Cúpula
mudéjar y escalera principal, Biblioteca, Antecoro, Coro, Área de gestión de
colecciones, Taller de conservación y restauración y depósito de obras. Los
recorridos, siempre en compañía de un guía, se realizan en español e inglés y
duran aproximadamente 45 minutos
El Museo San Francisco y Catacumbas de Lima data del año 1939, año en que durante el gobierno del Mariscal Oscar R. Benavides se celebró en Lima el Primer Congreso Panamericano de Turismo. En dicho certamen se expuso en los interiores del Convento de San Francisco un Museo de Arte Religioso Virreinal. Tras el descubrimiento de las criptas subterráneas en 1948 y su exhibición desde 1968, el Museo Convento San Francisco y Catacumbas se ha convertido en uno de los más representativos de Lima y el Perú. Además ha implementado talleres de conservación, y organiza eventos académicos y de difusión cultural.
DIRECCIÓN Plazuela San Francisco (Esquina Jr. Áncash con Jr. Lampa), Cercado de Lima.
HORARIO DE ATENCIÓN Lunes a Domingo de 9:00 a.m. – 5:30 p.m. Incluídos los feriados. En Semana Santa: Lunes a Domingo de 9 a.m – 9 p.m.
Al cumplirse un año de su fallecimiento, la familia franciscana recuerda con mucho cariño al reverendo padre Fr. Esteban Buscemi Calvagno OFM, quien fue siempre un sacerdote muy querido por su vocación de servicio en los diversos caseríos e instituciones educativas donde laboró con esmero.
Fr. Esteban Buscemi Calvagno OFM llegó al Perú, proveniente de Italia, hace más de cincuenta años. Tuvo una ejemplar dedicación a tiempo completo a la acción pastoral así como también el trabajo a favor de la educación de este distrito de San Miguel del Faique, provincia de Huancabamba, deparamento de Piura.
Fue el gestor de la Institución Educativa San Miguel Arcángel, así como del Instituto Superior Pedagógico «Florencia Profilio», y del CETPRO «Esteban Buscemi».
Fr. Esteban Buscemi Calvagno OFM fue un sacerdote muy estimado en Canchaque y San Miguel del Faique. En esta foto, cuando fue homenajeado en 2017 por sus cincuenta años de vida sacerdotal (foto: El Regional Piura)
Fue en el año 1972 cuando el misionero, trabajando mano a mano con la comunidad, tuvo la iniciativa de gestionar la creación del colegio secundario San Miguel Arcángel. Asimismo, se recuerda el trabajo que realizó dotar de agua potable un colegio de la zona.
Ejerció igualmente la docencia por muchos años, y participó de otras obras sociales a favor de los distritos de Canchaque y San Miguel de El Faique.
En el año 2017, la Municipalidad Distrital de El Faique le otorgó la medalla de honor mediante una resolución de reconocimiento a su labor. Igualmente, fue distinguido por la Dirección Regional de Educación de Piura por su labor docente.
Fr. Esteban Buscemi Calvagno OFM.
Según informó el diario El Tiempo (Piura), el fallecimiento del sacerdote Esteban Buscemi Calvagno OFM ocurrió en la madrugada del 19 de marzo de 2022 en el Hospital Santa Rosa «producto de graves lesiones sufridas en el cráneo al caer del segundo piso del templo de Canchaque. (…) El misionero -quien era muy querido en Canchaque y San Miguel de El Faique-, DE manera voluntaria subió para ayudar a reparar un salón de la parroquia de Canchaque y al efectuar una mala maniobra cayó desde el segundo piso».
Tras su deceso, las autoridades y pobladores del distrito le rindieron un homenaje póstumo en la plaza de armas. Elevamos nuestras plegarias por el eterno descanso de su alma.
Prensa Franciscana del Perú / Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM
Con el Vía Crucis de todos los viernes, ya se vive la Cuaresma en la Iglesia San Francisco de Lima, tiempo litúrgico de arrepentimiento, conversión y preparación para la Semana Santa y la Pascua de Resurrección.
Fr. Rodolfo Ibáñez Neira OFM, Guardián del Convento de San Francisco de Lima, junto con fieles católicos durante el recorrido del Via Crucis en el templo franciscano.
El Guardián del Convento de San Francisco de Lima, Fr. Rodolfo Ibáñez Neira OFM, comentó que con la celebración del “Miércoles de ceniza”, el pasado 22 de febrero, se inició la Cuaresma es el tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados. Es el período más indicado para progresar en la adquisición de la virtud y especialmente en el ejercicio de la caridad hacia Dios y hacia el prójimo.
Como se sabe, la Cuaresma comienza el Miércoles de ceniza y dura cuarenta días. Y este año terminará en la misa de la «Cena del Señor» del jueves santo, el próximo 6 de abril.
VIA CRUCIS EN SAN FRANCISCO DE LIMA
Durante el tiempo de Cuaresma, todos los viernes se realiza el «Via Crucis» o «Camino de la cruz», una de las más antiguas devociones practicadas por los católicos en todo el mundo.
El Vía Crucis es una devoción centrada en los Misterios dolorosos de Cristo, que se meditan y contemplan recorriendo en oración las catorces estaciones que representan los momentos de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. La difusióndel Vía Crucis ha estado muy vinculada a la Orden de los Frailes Menores (Orden franciscana) desde que se les concedió la custodia de los Santos Lugares en Tierra Santa en el siglo XIV.
En el templo de San Francisco de Lima el Via Crucis se realizó el pasado viernes 24 de febrero. En el mes marzo se ha programado para los días viernes 03, 10, 17,24 y 31 con participación de todas las instituciones del templo.
Durante el mes marzo se ha programado para los días viernes 03, 10, 17,24 y 31 con participación de todas las instituciones del templo.
SEMANA SANTA – ABRIL 2023
Dom 02, 10:30 am.- Domingo de Ramos: Misa, Procesión y Bendición de Ramos. (5ta. Cuadrilla del AFCSJT)
Jue 06, 6 – 9 am.- Misa Crismal en la Catedral para sacerdotes. Jue 06, 3 pm – 6 pm.- Jueves Santo: Misa de Institución de la Eucaristía y el Sacerdocio. Lavatorio de pies y visita a las 7 iglesias.
Vie 07, 3 pm – 6 pm.- Viernes Santo: Sermón de las 7 Palabras y Via Crucis. Veneración de la cruz y Limosna para Tierra Santa.
Sab 08, 7 pm – 12 pm.- Vigilia Pascual: Bendición del fuego y Encendido del cirio pascual. Misa de Vigila Pascual.
Se encuentra en marcha el proceso de actualización del Esquematismo de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, cuya última edición data del año 2011. El objetivo es recopilar toda la información de las casas franciscanas, conventos, templos, parroquias, colegios y Cetpros para conocer el estado actual de nuestra provincia al año 2023.
La actualización del Esquematismo es dirigida por la Secretaría Provincial, a cargo de Fr. Pedro Castro OFM, y ejecutada por la Pastoral de Medios de Comunicación, a cargo de Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, quien viene cursando comunicación a todos los hermanos de la Prodap para que remitan toda la información respectiva.
RESEÑA DEL «ESQUEMATISMO 2011»
En el año 2011, la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú publicó el “Esquematismo” (Schematismus, versio MMXI. Provincia Duodecim Apostolorum in Peruvia. Ordinis Fratrum Minorum. Limae, Peruvia), libro de 498 páginas que resume el statu quo de la provincia, desde la llegada de los primeros franciscanos al Perú en 1532 hasta la mencionada fecha.
Considerada como la “provincia madre de todas las provincias franciscanas en América del Sur”, la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú tiene una historia muy rica, abarcando una serie de fraternidades, conventos, parroquias y santuarios, además realiza diversas obras espirituales y académicas en tierras peruanas.
Desde el año de 1942, es decir hace más de siete décadas hasta el 2011, la provincia no había editado un libro que resuma toda su historia, personajes, actividades pasadas y actuales, por lo cual este “Esquematismo” fue un aporte bibliográfico oportuno. La edición fue dirigida por Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, durante su labor como director del Archivo San Francisco de Lima, que actualmente tiene como director a Fr. Luis Ávalos Navarro OFM.
Como bien consta en su presentación, el anterior volumen esquemático de la Provincia de los XII Apóstoles fue editado en el provincialato del recordado P. Fr. Manuel Jesús del Carpio Salinas OFM, con el título de “Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, sus conventos y personal. Año 1942”, librito que era de consulta obligada para conocer globalmente la provincia, “un informe general, un ponerse al día, para evaluar el trabajo misionero, fraternal, parroquial y de servicio a la educación y a la comunidad realizado por nuestros hermanos religiosos en el ámbito de todas estas décadas y en el lugar que la obediencia les ha designado”.
La iniciativa de la posterior versión editada en 2011 surgió en el provincialato del P. Anselmo Díaz Rodríguez OFM (2002-2006), recopilándose y compendiando datos. Luego, se continuó en el período de gobierno provincial de Fr. Emilio Carpio Ponce OFM (2006-2012), y fue culminada bajo la administración del ministro provincial Fr. Enrique Segovia Marín OFM. El trabajo estuvo a cargo del entonces director del Archivo Histórico San Francisco de Lima, Fr. Abel Pacheco Sánchez, OFM, con el apoyo de los superiores de los conventos, párrocos, directores de colegios, CETPROS y maestros de formación y del historiador Prof. Cayetano Villavicencio Wenner.
El “Schematismus” (“Esquematismo”) está dividido en siete capítulos. El primero se titula “Historiografía de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú”, que empieza con una reseña histórica y relación de los ministros provinciales y comisarios hasta el presente. Se desarrollan estos temas: Custodia de Lima: siglo XVI (1533-1553), Primera época: siglo XVII (1601-1678), siglo XVIII (1700-1798); siglo XIX (1802-1825)
Además, hay una reseña de la «Obligada deformación» de la provincia regular (Segunda época 1828-1884), seguida de Reforma de la provincia (Tercera época: 1884-1925) ; el siglo XX (1903-1999), con la creación de la Provincia Misionera de San Francisco Solano; suspensión del título ordinario de Provincia y su posterior restitución, para finalizar con una síntesis de lo acontecido en el siglo XXI: 2000-2011.
Le sigue una relación de las fraternidades–conventos franciscanos en diversas ciudades del Perú: Lima, Cusco, Arequipa, Puno, Huancayo, Mollendo, Piura, Juliaca, Tacna, Huaycán (Lima) y Urquillos (Cusco). Se incluyen casas incorporadas a la Provincia de los XII Apóstoles del Perú.
Asimismo, hay referencias a los estamentos de formación espiritual y académica, actividad fundamental de los franciscanos: el Secretariado para la Formación y Estudios, Promoción Vocacional, Postulantado, Noviciado, Estudiantado de Filosofía: Casa de Formación “Juan Duns Escoto”, Estudiantado de Teología: Casa de Formación Fray Marcos de Niza. Se ha consignado la lista del personal religioso por orden de efemérides y alfabético.
El segundo capítulo se titula “Obras de la Provincia” y se inicia con las parroquias y santuarios franciscanos: Parroquia Cristo Pobre – Recoleta de Cusco; Parroquia San Antonio de Puno, Parroquia de San José de Pichcus de Huancayo; Parroquia de Santa Catalina de Juliaca; Parroquia San José Obrero de Arequipa; Parroquia del Espíritu Santo de Tacna; Parroquia del Señor de los Milagros de Tacna; Santuario San Francisco del Cusco; Santuario San Francisco de Lima; Santuario San Francisco de Arequipa, Santuario San Francisco de Mollendo; Santuario San Francisco de Piura; Santuario Santa María Virgen y San Francisco de Asís – Vicaría China, Lima.
Le siguen los colegios, institutos y centros educativos
ocupacionales: Colegio Santa Clara de Arequipa, Colegio San Francisco de Arequipa,
Colegio San Francisco de Cusco; Colegio San Román de Juliaca – Puno, Colegio
San Francisco de Mollendo; Colegio San Francisco de Tacna; Colegio Juan XXIII de
Lima; Colegio Técnico Peruano – Chino San Francisco de Huaycán de Lima; Instituto
Bíblico Beato Juan Duns Escoto de Lima; Instituto Franciscano Juan Landázuri Ricketts
– Lima; Centro de Educación Técnico Productivo, CETPRO FranciscanoSan José,
Huancayo; Centro de Educación Técnico Productivo, CETPRO San José Obrero de
Arequipa; Centro de Educación Técnico Productivo, CETPRO La Recoleta del Cusco;
Instituto de Estudios Histórico-Franciscanos del Perú; este apartado incluye al
Archivo Histórico y el Museo del Convento principal de Lima.
Más adelante, específicamente en el quinto capítulo,
se mencionan las “Obras dejadas o entregadas”, es decir aquellas que fueron fundadas
por la provincia, pero por diversas razones tuvieron que ser cedidas a otras entidades
para su administración.
El tercer capítulo se titula “Personajes de la Provincia”
y contiene los siguientes apartados: Episcopologio franciscano; ¡Frailes
célebres; Escritores: ¡siglo XVI – XIX; Escritores: siglo XX – XXI y Músicos notables.
El cuarto capítulo comprende: “Segunda y Tercera Orden
Franciscana”, donde hay dos acápites: Monasterio de Santa Clara del Cusco y
Orden Franciscana Seglar.
Finalmente, el séptimo capítulo abarca la necrología de religiosos y el obituario de benefactores. Concluye la obra con el octavo capítulo; es una “Addenda” y contiene: “Florilegio seráfico”; “Directorio provincial” ; “Directorio familia franciscana”; “Onomásticos” y “Bibliografía consultada”.
La lectura de este «Esquematismo» permite vislumbrar
el trabajo de la Provincia durante cuatrocientos ochenta años (hasta 2011) y ofrece
una visión nítida del estado actual de los franciscanos en el Perú y sus
valores trascendentales.
«Sin embargo, mucha de esa información ya no está vigente y por lo tanto requiere modificarse», señaló Fr. Abel Pacheco, quien comentó que se estudia el proyecto de actualización del Esquematismo, Dios mediante, esperando el visto bueno del actual Ministro Provincial Fr. Nicolás Ojeda Nieves OFM y las autoridades de la Provincia de los XII Apóstoles.
OBJETIVOS
DEL PROYECTO
«Tras diez años de su publicación, es urgente incorporar información objetiva y actual, que presente de modo veraz la realidad de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú», señaló.
Asimismo, opinó que «es necesario actualizar el Esquematismo al menos virtualmente, e incluso se recomienda una actualización por lo menos trianualmente».
Por: Lic. Nivardo Vasni Córdova Salinas, periodista colaborador de Prensa Franciscana del Perú.
Acaba de salir a la estampa el libro «Don Pueblo, gran maestro» (2020), de Fr. Isaías Figueroa Álamo OFM (Yungay, 1908 – Callao, 1983), editado por Prensa Franciscana del Perú y el Archivo San Francisco de Lima y que compila refranes, proverbios, adagios, máximas, sentencias y apotegmas.
Respecto al autor de esta importante publicación, el director de Prensa Franciscana del Perú, Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, comentó lo siguiente: “Fr. Isaías Figueroa fue maestro de novicios, estudiantes y profesor en la casa de estudios superiores de la Recoleta, Cuzco. Cultivó la ciencia sagrada destacándose en Sagrada Escritura. Hablaba con facilidad el latín, griego, quechua, aymara y castellano. Desempeñó con eficiencia los cargos de definidor provincial, vicario de San Francisco del Cuzco, y asistente regional y nacional de la Orden Franciscana Seglar OFS. Dejó escrito este libro de refranes, cuyos originales entregó a la provincialía para su publicación. Completó la necrología de la Provincia y revisó los Estatutos y Ritual de la OFS. Misionero infatigable en los pueblos del Perú”.
«Los refranes son tan antiguos como la humanidad y sus orígenes se funden en la historia de los pueblos”. Conocidos también como proverbios, aforismos, adagios, máximas y sentencias, representan -en cada idioma y cultura- la síntesis de experiencias y el saber del pueblo, ora surgido como creación anónima, ora glosada por eruditos y santos, por eso también se les llama máximas y sentencias, porque son verdades universales», señala Fr. Pacheco en el introito..
PRÓLOGO DEL LIBRO (POR FR. ABEL PACHECO SÁNCHEZ OFM)
En el campo de la ciencia a las sentencias que contienen verdades absolutas, se les conoce como axiomas, porque se tratan de verdades universales y absolutas. Esto sucede en el caso de las matemáticas, tal como se aprecia en la obra Elementos de Euclides, el “padre de la geometría”. Pero es el campo de la experiencia y el actuar donde los refranes parecen extraer verdades ejemplares, porque siempre son instructivas y verdaderas.
De todas las que han alcanzado mayor popularidad y profundidad, son aquellas pronunciadas por Jesucristo y citadas en los Evangelios, pero también los padres de la Iglesia y muchos santos, usaron los aforismos para enseñar de manera sencilla cómo actuar en la vida.
En el idioma español es amplio el campo semántico e ideológico del término “refrán”: adagio, aforismo, apotegma, cita, chascarrillo, dicho, epigrama, máxima, sentencia, paremia… De allí que al estudio de los refranes se le denomina “paremiología”. Incluso los incas tuvieron sus máximas: “Ama sua, ama llulla, ama quella: No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas ocioso”.
En el idioma español es amplio el campo semántico e ideológico del término «refrán». – Adagio (lingüística): Sinónimo de dicho, sentencia, proverbio, refrán, epigrama, etc. – Aforismo: Expresión de un principio de manera concisa y coherente que generalmente es resultado de la experiencia. Sinónimo de máxima, adagio, proverbio o refrán. – Apotegma: Dicho breve en tono de sentencia o máxima. – Cita: Recurso retórico que consiste en reproducir un fragmento de una composición o declaración respetando su formulación original (si se modifica se convierte en paráfrasis -parafraseando a…).
-Chascarrillo: Breve locución, anécdota o frase con intención humorística o equívoca. – Dicho o frase hecha: Precepto, máxima, refrán o construcción lingüística que puede usarse como modismo o locución adverbial. · Epigrama: (del griego antiguo « πί-γραφ »: literalmente, «sobre-es ἐ ὼ cribir» o «escribir encima») composición poética breve que expresa un solo pensamiento principal festivo o satírico de forma ingeniosa.
-Frase hecha: De uso común, bien expresando una sentencia a modo de proverbio, o bien en sentido figurado y con forma inalterable, sin incluir sentencia alguna. – Máxima: Frase de origen popular o culto repetida tradicionalmente de forma invariable, que expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza. – Paremia: Refrán o proverbio, y por extensión, cualquier enunciado breve, sentencioso e ingenioso que transmite un mensaje instructivo, incitando a la reflexión intelectual y/o moral. – Proverbio: Aforismo, sentencia, adagio o refrán de origen popular que expresa un pensamiento moral, consejo, enseñanza o crítica de manera culta. – Refrán: Dicho de sapiencia popular y tradicional escrito en un solo verso y con rima. – Sentencia (literatura): Proverbio, dicho o refrán, figura literaria en el campo de la retórica, emparentada con la máxima.
SAN FRANCISCO DE ASIS Y LOS REFRANES Es necesario señalar que gran parte de los refranes y máximas que contienen las Sagradas Escrituras se consideran también como «teología práctica», porque transmiten verdades de la fe enunciadas de forma sencilla, con metáforas de fácil comprensión y asimilación. Dentro de este contexto, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que la intención de los recopiladores y biógrafos de San Francisco de Asís, fundador de la Orden de los Frailes Menores (OFM), también fue plasmar las enseñanzas del seráfico padre de manera muy breve y sencilla, para exhortar a la encarnación e imitación de Cristo pobre. En el caso de la llamada «Oración de San Francisco de Asís» -atribuida al «poverello»- brilla con luz propia la verdad de Jesucristo: «Un Mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros» (Juan, 13:34). También conocida como «Oración por la paz», nos aconseja cómo enfrentar situaciones cotidianas en las que un auténtico cristiano tiene que sobrellevar con fe y humildad. San Francisco es conocido como el hombre que más se asemejó a Cristo, vivió “como un hombre nuevo y de otro mundo”, como el hermano universal, como un hombre de paz y de reconciliación, como el Poverello, el amante de los pobres, el cantor de la creación. Es verdad. Pero Francisco de Asís es ante todo un místico, un verdadero contemplativo, un enamorado de Cristo, pobre y crucificado. Francisco no es solo un hombre que reza, sino, como dice su biógrafo Tomás de Celano, es un «hombre hecho oración». La presencia de Dios lo transfigura, hasta convertirlo en otro Cristo.
EL AFORISMO
El aforismo no solo es parte de la literatura, ya sea popular o cultista, sino que está presente en otros campos como el derecho, la agricultura.Aforismo, se emparenta con el frances «aphorisme», el italiano «aforismo», el inglés «aphorism», del alemán «lehspruch». Etimológicamente procede del griego apó, de, y oridzein, limitar. La definición de Aforismo proporcionada por el Diccionario Jurídico Elemental es: «Sentencia lacónica y doctrinal que presenta lo más interesante de alguna materia. | Regla. Principio, axioma, máxima instructiva, generalmente verdadera». Dese la perspectiva de la litera, la definición de aforismo es amplia. Todos los aforismos incluyen el sentido de una proposición o frase breve, clara, evidente y de profunda y útil enseñanza. En el Diccionario de aforismos, proverbios y refranes. Editorial Sintes, se afirma: «Es muy difícil deslindar cumplidamente la diferencia que existe entre aforismo y cada una de las voces: adagio, proverbio, adagio, refrán y aforismo, indistintamente, a una misma clase de expresiones de la sabiduría popular».
Etimológicamente procede del griego apó, de, y oridzein, limitar. La definición de Aforismo proporcionada por el Diccionario Jurídico Elemental es: «Sentencia lacónica y doctrinal que presenta lo más interesante de alguna materia. | Regla. Principio, axioma, máxima instructiva, generalmente verdadera». Dese la perspectiva de la litera, la definición de aforismo es amplia. Todos los aforismos incluyen el sentido de una proposición o frase breve, clara, evidente y de profunda y útil enseñanza. En el Diccionario de aforismos, proverbios y refranes. Editorial Sintes, se afirma: «Es muy difícil deslindar cumplidamente la diferencia que existe entre aforismo y cada una de las voces: adagio, proverbio, adagio, refrán y aforismo, indistintamente, a una misma clase de expresiones de la sabiduría popular».
Circula en los ámbitos académicos el libro Relación de los mártires de La Florida (Fondo Editorial PUCP) del sacerdote franciscano peruano Fr. Luis Jerónimo de Oré (c. 1619), el cual tiene un estudio preliminar, cronología modernizada y bibliografía de la historiadora Dra. Raquel Chang-Rodríguez.
Desde su presentación en el año 2014 hasta la fecha, esta publicación aporta más luces sobre la obra del misionero ayacuchano, considerado como uno de los intelectuales más importantes del Virreinato del Perú, que además de evangelizador fue un connotado lingüista y políglota que estudió las lenguas quechua,aymara y puquina. Asimismo fue biógrafo de San Francisco Solano.
Según reseñó el portal perú.com: «El ayacuchano Luis Jerónimo de Oré (1554-1630) es uno de los miembros más distinguidos de la primera generación de intelectuales hispano-criollos del virreinato del Perú. Ingresó muy joven a la orden franciscana y pronto se convirtió en una de sus figuras más prominentes».
Si bien publicaciones suyas han sido editadas contemporáneamente, y su viaje a Europa y posterior actuación como obispo de la diócesis de la Santísima Concepción (Chile) concitaron el interés de historiadores, su estancia en La Florida y Cuba y el libro donde narra sus experiencias en esa zona no habían recibido la atención que merecen.
Publicada por primera vez en el Perú en una edición modernizada y anotada por Raquel Chang-Rodríguez, e ilustrada con imágenes y mapas, la Relación de los mártires de La Florida (c. 1619) narra la experiencia misionera de Oré en Norteamérica. Desde una perspectiva a la vez global y personal el autor defiende el derecho de España a permanecer en esas tierras tanto como da cuenta de la importancia de la labor de los franciscanos.
El documento permite calibrar la dificultad de la catequización en la zona, el compromiso de Oré para llevarla a cabo y el impacto del colonialismo en América del Norte y del Sur. Caracterizada por una abarcadora visión histórica y por la variedad de eventos contados — desde detalles náuticos hasta el sacrificio de misioneros jesuitas y franciscanos —, esta nueva edición de la Relación es de interés para el público general y especializado, particularmente historiadores, críticos literarios y estudiosos de la religión, la cultura virreinal y los contactos en zonas fronterizas.
Sobre la autora
Raquel Chang-Rodríguez es Distinguished Professor de literatura y cultura hispanoamericanas en el Graduate Center y el City College de la City University of New York (CUNY).
Entre sus contribuciones al estudio de la literatura peruana sobresalen Cartografía garcilasista (Universidad de Alicante, 2013), la edición modernizada y anotada de los poemas atribuidos a Clarinda y Amarilis en el Perú virreinal (PUCP, 2009) y La palabra y la pluma en “Primer nueva crónica y buen gobierno” (PUCP, 2005).
En 1992 fundó la revista interdisciplinaria Colonial Latin American Review. Es Profesora Honoraria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua y Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional de Atenas, Grecia.
SOBRE FR. LUIS JERÓNIMO DE ORÉ
En Wikipedia, hay una semblanza que resume su vida y obra:Fray Luis Jerónimo de Oré y Rojas(Huamanga, Perú, 1554 – Concepción, 1630) fue un sacerdote franciscano criollo nacido durante las primeras épocas del Virreinato del Perú. Fue hijo del conquistador y encomendero canario Antonio de Oré Río y de Luisa Díaz Rojas, hija de Pedro Díaz, encomendero de Azángaro.
La infancia de Luis Jerónimo transcurrió entre esta ciudad y el pueblo de Canaria, obraje que fundó su padre y adonde acudían indios de habla quechua y aimara. Sus años en la sierra coinciden con el movimiento del Taki Unquy, iniciado al sur de Huamanga, entre 1565-1566, y con su erradicación, por lo que cabe suponer que vivió un ambiente de intensas campañas evangelizadoras y de profundos sentimientos religiosos en la región.
Su padre se estableció en Huamanga, donde obtuvo una encomienda. Sus cuatro hijos (Antonio, Luis Jerónimo, Pedro y Dionisio) ingresaron a la Orden de San Francisco. Sus cinco hijas también se inclinaron hacia la vida religiosa y Antonio de Oré consiguió los medios para fundar el convento de Santa Clara, el primero en Huamanga y el segundo del virreinato del Perú. Fue él quien instruyó en el latín a sus hijos, lo que les permitió la lectura de textos a Luis Jerónimo y a sus hermanos. Posteriormente, fue corregidor de Huamanga (1571).
Vida consagrada Recién ordenado y aún en Lima, Luis Jerónimo de Oré participó en la traducción de los textos producidos por el Tercer Concilio Limense (1582-1583), entre otros, el «Catecismo para instrucción de los indios», el «Confesionario» y diversos textos de instrucción. Producto de esta experiencia, el franciscano publicó en 1598 su obra más influyente y la primera obra de carácter científico escrita en castellano, latín, quechua general y aimara: el Symbolo Catholico Indiano, impreso en Lima en 1598. Evidentemente, su experiencia de predicador políglota facilitó el trabajo de los evangelizadores durante la colonia. En su obra, Oré propugnó que los indígenas peruanos debían ser enseñados no sólo con canto llano (el gregoriano), sino también con polifonía, por maestros competentes. Debían estudiar música «porque toda esta música estudia el camino para su conversión». Como es de suponer, al ser un libro impreso y no reproducido a través de copias manuales, este libro fue un éxito editorial para la época.
En Nápoles publicó Rituale seu Manuale Peruanorum (1607), un manual políglota en las lenguas quechua, aimara y puquina para clérigos que trabajaran en las Indias. Durante su estancia en Europa, Oré reclutó a sacerdotes para la «conquista» espiritual de La Florida, ya que fue nombrado comisario de esa provincia franciscana, a la que viajó en varias ocasiones. En 1612, visitó al Inca Garcilaso de la Vega en Córdoba. Hacia 1617, publicó en Madrid la Relación de los mártires que a avido en las provincias de la Florida.
Episcopado Después de esta etapa, Luis Jerónimo de Oré es nombrado obispo de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción en su antigua sede de Concepción (Chile), cuando dicha ciudad se ubicaba en la actual comuna de Penco. Asumió este cargo en 1623 y estuvo en él hasta 1630.
Durante su visita pastoral, llegó al archipiélago meridional de Chiloé, un enclave español al sur del territorio araucano, donde residió un año junto con misioneros jesuitas. Entonces, su labor evangelizadora se vio enfrentada a la autoridad civil. Solicitó una nueva política evangelizadora en una respuesta dirigida a Felipe IV, en la que pedía una aproximación menos militar hacia los indomables araucanos, con sacerdotes mejor entrenados para trabajar en esa región. Oré convocó el II Sínodo diocesano de la Concepción para mejorar la formación del clero y hacer más eficaz en esa remota zona (1625-1626). Luis Jerónimo de Oré murió en Chile el 30 de enero de 1630.
Obras Entre sus obras destacaron la Relación de la vida y milagros de San Francisco Solano (quien sería canonizado en 1726), obra hagiográfica; la «Orden de enseñar la doctrina Cristiana en las lenguas Quichua y Aymara» (1598) y «Corona de la Sacratísima Virgen María» (1619).
Asimismo, se sabe que tuvo listos para la imprenta dos textos que se han perdido: Arte y Bocabulario en las dos lenguas quichua y aimará, y un Sermonario de los dominicos y fiestas del año en las dos lenguas quichua y aimará.
Bibliografía Obras propias
Luis Jerónimo de Oré, Relación de la vida y milagros de San Francisco Solano
Luis Jerónimo de Oré, Orden de enseñar la doctrina Cristiana en las lenguas Quichua y Aymara (1598)
Luis Jerónimo de Oré, Corona de la Sacratísima Virgen María (1619).
Luis Jerónimo de Oré, Symbolo catholico indiano en el cual se declaran los mysterios de la fe contenidos en los tres symbolos catholicos, apostólico, niceno, y de S. Athanasio …Descripción 193 h. Antonio Ricardi, 1598
El Archivo San Francisco de Lima, bajo la dirección de Fr. Luis Ávalos Navarro OFM, realizó el «Primer Seminario de Archivos» los días 24 y 25 de febrero en la Casa de Retiro San Francisco de Asís en Lima.
De izquierda a derecha: Fr, Ernesto Chambi Cruz OFM (director del Museo San Francisco y Catacumbas de Lima), Fr, Luis Ávalos Navarro OFM (director del Archivo San Francisco de Lima) y Fr, Nicolás Ojeda Nieves OFM (ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Ap´óstoles del Perú).
El acto inaugural contó con la participación del ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, Fr. Nicolás Ojeda Nieves OFM, el director del Museo Catacumbas y San Francisco de Lima, Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM y el director del Archivo San Francisco de Lima,Fr. Luis Ávalos Navarro OFM, quienes destacaron la necesidad de conservar y difundir el patrimonio documental franciscano.
El certamen estuvo dirigido a archiveros de Lima y contó con la presencia de diversos expositores. Se realizaron las siguientes conferencias: «Importancia de la digitalización de los documentos históricos» a cargo de Dra. Natalia Sobrevilla Perea (University of Kent); «Principios y prácticas en el nuevo contexto de la conservación», a cargo de la Bach. Ivon Canseco Valdez (Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú); «El tesoro mutilado del Archivo del Convento San Francisco de Lima», por el Prof. Cayetano Villavivencio Wener (Museo San Francisco y Catacumbas y San Francisco de Lima); «La importancia de los archivos eclesiásticos en la investigación sobre la historia del Perú» por el Dr. Fernando Armas Asín (Universidad del Pacífico).
Los participantes visitaron el repositorio documental del Archivo San Francisco de Lima.
Asimismo, «La experiencia de digitalización de la Primera Sección del Proyecto EAP1487: procedimientos y medología», a cargo de Sergio Cangahuala Castro, Jorge Román Tasayco y Julio Santos Ugaz (Archivo San Francisco de Lima).
SOBRE EL PROYECTO ARCHIVOS EN PELIGRO
«El Programa deArchivos en Peligro (EAP) facilita la digitalización de archivos en todo el mundo que están en peligro de destrucción, abandono o deterioro físico. Gracias a la generosa financiación de Arcadia, un fondo de caridad de Lisbet Rausing y Peter Baldwin, hemos otorgado subvenciones a varios cientos de proyectos en más de noventa países de todo el mundo, en más de cien idiomas y escrituras», se lee en la página web de Endangered Archives Program.
Desde 2004, el Programa EAP ha ayudado a digitalizar más de once millones de imágenes y 35.000 pistas de sonido. Los tipos de archivos digitalizados hasta ahora incluyen fuentes impresas raras, manuscritos, materiales visuales, grabaciones de audio. Esta colección en línea en constante expansión está disponible gratuitamente a través de socios de archivo locales, este sitio web y se puede descubrir a través del catálogo de la Biblioteca Británica, para investigación, inspiración y disfrute, indica el sitio web.
La «Convivencia Nacional de Aspirantes Franciscanos 2023» se realiza del 19 al 26 de febrero en la Casa de Retiro «Villa Asís» organizada por la Oficina del Cuidado Pastoral de las Vocaciones de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.
La “Convivencia Nacional de Aspirantes Franciscanos 2023” se realiza del 19 al 26 de febrero de 2023 en la Casa de Retiro «Villa Asís» con el lema “Joven, ¡Tú también puedes ser franciscano!”
Este certamen de carácter interno busca promover en los jóvenes la inquietud de seguir a Cristo al estilo de San Francisco de Asís. Se trata de una actividad de retiro que acoge a hermanos que ya vienen haciendo su proceso de discernimiento a lo largo del año.
En uno de los afiches promocionales de las vocaciones franciscanas dice lo siguiente: “Seguimos a Jesucristo: buscamos la paz y el bien; anunciamos el santo Evangelio viviendo la fraternidad; cuidamos de la casa común; promovemos la justicia social y el bienestar entre los más pobres; porque somos hermanos menores de nuestro padre San Francisco de Asís te invitamos a ser parte de nuestra experiencia de vida. ¡Tú también puedes ser franciscano!”
Asimismo, en la cuenta oficial en Facebook «Vocaciones Franciscanas Perú» también se realizó la promoción de vocaciones y del mencionado certamen: «Si tienes entre 17 y 32 años de edad, y sientes que nuestro Señor Jesucristo te invita a seguirle, hagámoslo al modo de nuestro Padre San Francisco de Asís. ¡Ven y únete a nuestra historia de vida!»
Cabe señalar que los jóvenes que deseen ingresar a la Orden Franciscana pueden comunicarse con Fr. Rafael Hurtado Mena OFM escribiendo al correo electrónico: fray.rafael.hurtado@gmail.com o comunicándose a los teléfonos: [+51] 984430433 y [+51] 987255767.
Empiezo este pequeño artículo con la siguiente pregunta: ¿Qué significa Ser misionero? La respuesta quizá, para muchos sería sencilla, pero a la vez compleja.
Asumiendo el camino que nos propone el Vaticano II en sus documentos conciliares, sería compartir la experiencia de vida con el pueblo de Dios, con la comunidad. Caminar junto a ellos en medios de sus dolores, tristezas y alegrías. De estar delante de ellos, conduciéndolos hacia al encuentro con Cristo, donde somos los mediadores y Cristo es la luz que nos ilumina, y a la que todos vamos caminando. De estar en medio de ellos, compartiendo su historia, su vida, haciéndonos uno de ellos, pero sin perder nuestra esencia, dando lo que somos desde nuestros dones y carismas. Y de estar de tras de ellos, animando el camino, levantando a las que se van quedando, y curar a las heridas, para seguir caminando a pesar de las dificultades. En suma, es caminar como Iglesia, acompañando el proceso de vida, la cual nos tiene que llevar, a todos, al encuentro con Dios Padre.
Pero al mismo tiempo, es dejarse acompañar por la misma comunidad, por el mismo pueblo de Dios, ya que con su misma vida e historia nos van mostrando la manera de cómo va actuando la acción de Dios mediante su Espíritu. Esto nos lleva a estar atentos y sensibles a lo que nos puedan ir enseñando mediante su cultura, sus creencias, sus vivencias, su modo de ser y de actuar, para así conectar y entrar a su mundo; para también, ir purificando y transformando aquellos males que van generando muerte y destrucción en la vida personal, familiar y social.
Son todas estas experiencias y muchas otras más, las que vamos asumiendo en esta hermosa selva, en esta bella Misión de Santa Clotilde. Una misión ubicada en el departamento de Loreto, que se extiende por gran parte del Río Napo, todo el rio Curaray y Aravela, colindando entre el puesto de Misión de Mazan y la frontera con el Ecuador. Esta misión está conformada por tres puestos de misión: Tacsha Curaray, Santa Clotilde y Angoteros; y tenemos la responsabilidad de acompañar a 113 comunidades. En este sentido, no es una tarea fácil o sencilla, pero tampoco difícil, ya que llegar a todas estas 113 comunidades requiere sentarse y programar de tres a cinco visitas en el año; y por la situación geográfica en la que nos encontramos, movilizarse resulta costoso, ya que todo es por vía fluvial o río, y el combustible en la zona es muy elevado siendo el elemento principal que genera más gasto; volviéndose un reto y una misión aun mas interesante para los que estamos convencidos y decididos a asumirlo con alegría y responsabilidad la misión, siguiendo el mandado de Cristo, y por ende de la Iglesia y de la Orden de anunciar, a tiempo y a destiempo, la alegría de ser hijos de Dios, la alegría de seguir a Cristo.
Pero, aun así, estamos agradecido a Dios, a la vida y a la comunidad que nos ha acogido, desde que hemos hecho presencia franciscana en esta misión, con los brazos abiertos. Y seguimos caminando y acompañando a esta hermosa misión en todo su proceso de vida. Así mismo, sabemos que todo esto no es posible sin el ánimo, la ayuda y la colaboración de muchas estancias, por lo que estamos muy favorecidos con la Orden de Hermanos Menores, con la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, con Misión Central, con el Vicariato Apostólico San José del Amazonas, y con todas las personas generosas y de buena voluntad, que hacen posible nuestra presencia, y más aún que, por medio de su ayuda, nos es factible llegar y acompañar a estas 113 comunidades.
Así que, en medio de las dificultades económicas y el costo de vida elevado que existen en esta zona de misión, seguimos caminando con ánimo, llevando siempre la alegría de anunciar a este Cristo pobre y crucificado, que se manifiesta en la vida de todas estas comunidades amazónicas, que a pesar de la situación de abandono que experimentan por parte del estado, de las injusticias que viven por parte de sus autoridades y de la paupérrima calidad de vida que tienen, siendo la anemia la peor de las enfermedades, siguen caminando y luchando día a día con la mira en la esperanza de un mundo mejor.
Y quizá, lo más grandioso que se puede visualizar y experimentar en estas comunidades, a pesar de todo los problemas ya mencionados, es la alegría, la acogida que tienen hacia los misioneros, y con ello, la fe y el amor que muestran a Dios.
Con esto pues, seguimos invitando a que se sigan enamorando de la misión y de la vida que nos va manifestando esta hermosa selva encantadora, con sus tradiciones y misterios. Les invitamos a conocer la Misión de Santa Clotilde y a experimentar el amor y la belleza de Dios en esta parte de la selva peruana.
MISIÓN SANTA CLOTILDE: RÍO NAPO – AMAZONÍA PERUANA
Forma parte del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, siendo nuestro punto de trabajo y apoyo social la Parroquia “Nuestra Señora de la Asunción – Santa Clotilde, apoyando de manera preferente a los niños y niña de la comunidad “Napuruna” para la cual cada año en navidad se realiza una chocolatada, pidiendo para ello el apoyo de los hermanos de buen corazón. En esta misión se encuentran trabajando el Padre Mahicol Hervas Mendez OFM y Fray Adrian Angulo Villacorta OFM, teniendo a las hermanas de San Camilo como apoyo y atención para esta gran obra.
Con pocos años en dicha misión, se tuvo la gran alegría de compartir e impartir el sacramento del bautismo y de la primera comunión a personas adultas de las comunidades de Tacsha Curaray (San Luis, Santa María y Santa Teresa). Así también el reparto de víveres a las madres de las comunidades de la zona, en nuestro espíritu de caridad.
Es importante acondicionar el templo para ello los hombres de la comunidad junto a los religiosos repararon la Iglesia. Reflexionemos sobre el cuidado de la casa común es decir la naturaleza como lo hacía nuestro Padre San Francisco de Asís.
“Señor, ¿Qué quieres que haga?” Es la pregunta que muchos de nosotros nos hacemos en un intento por resolver nuestro futuro y emprender un proyecto de vida que nos permita sentirnos realizados y satisfechos.
Por Fr. Rafael Hurtado Mena OFM (*)
Y es precisamente una pregunta que salió de lo más profundo del corazón de un joven que se encontró con Jesucristo, y que sorprendiéndose de su humana comodidad material y alegría vital, se conmovió por el amor y pasión con los que aquél joven Jesucristo vivió haciendo el bien, testimoniando la paz, y abrazando la creación entera en fraternidad solidaria para sanarla, redimirla y salvarla. Francisco de Asís entendió que el amor puede nos sólo desinstalarnos de nuestras aparentes seguridades, sino que nos puede liberar de vanas ilusiones para amar como Dios ama a su creación entera, y como se apasiona por continuar salvándola con nuestra colaboración.
La vocación franciscana tiene su fundamento en el encuentro
personal con el Señor y se inicia
con la llamada
de Dios y la decisión de cada uno de seguir
con san Francisco las
huellas de Cristo pobre y crucificado, como discípulo suyo, bajo la acción del Espíritu Santo.
I. La vocación es un don de Dios
La vocación es un llamado que Dios siembra en nuestro corazón, una invitación personal, única e irrepetible, una ruta de camino a seguir que nos ofrece a cada uno de nosotros, y que, ciertamente nos conduce a la mar elevada realización humana. Porque Él nos amó antes de crearnos, porque nos pensó antes de darnos la existencia, y porque nos creó, nos ofrece un proyecto de vida que espera acompañar personalmente si nos disponemos a acogerlo libre y voluntariamente para nuestra feliz realización personal, santificación y salvación junto a otros hermanos.
II. La respuesta del hombre
La vocación se hace realizable y posible como parte de un proceso de diálogo entre Dios y el hombre. Aquella se configura mediante una constante respuesta a un permanente llamamiento de Dios; y cuando Dios llama, Él pone en la naturaleza del hombre las inclinaciones y las aptitudes, de las cuales nace una aspiración hacia la vida consagrada teniendo como centro de nuestra experiencia la vida, afectos, sentimientos, pensamientos y mociones de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Aquellas emergentes aptitudes, manifiestas en el deseo e intenciones de llevar el modo de proceder humano de Jesucristo, van iluminando la veracidad de la recta intención del hombre que es llamado por Dios.1
En este sentido, aquél debe saber responder a este constante llamamiento de Dios, que durante su vida puede variar y varía en sus múltiples formas y manifestaciones. Así, cada respuesta humana se hace posible, reflexionando sobre nuestras inclinaciones y aptitudes, presentando nuestras intuiciones y deseos internos en oración a Dios, y dejándonos guiar y orientar por quienes pueden y deben acompañar este proceso, humana y espiritualmente, en clave de discernimiento y elección de la vocación a la que Dios nos ha llamado personal e individualmente.
III. Discernir la vocación nos conduce a un desarrollo de vida pleno
“Señor, ¿Qué quieres que haga?” es la pregunta que Francisco de Asís se hizo en el silencio de su corazón, una pregunta en clave de amistad y confianza en el Señor Jesús, que lo llevó a desarrollar una escucha personal y fina a la voluntad de Dios en su vida. Francisco vivió un proceso acompañados de momentos de soledad reflexiva que lo llevaron a una mayor consideración interior para situarse de manera novedosa frente a su presente y su futuro.2 Francisco de Asís, hijo del bien posicionado y rico comerciante de telas Pedro Bernardone, experimento una progresiva interiorización de la mirada de Dios sobre su propia vida, proceso que evidencia momentos fundantes de su vocación acaecidos durante su juventud.
a. El encuentro consigo mismo. Manifiesto a través de un progresivo recogimiento interior acompañado por la oración y la meditación cada vez más frecuentes, conducentes al encuentro con los valores fundamentales de la vida: la oración, contemplación y reflexión como elementos indispensables para un verdadero discernimiento.
b. El encuentro con los pobres. En el encuentro de Francisco con los pobres develó su humana conmoción de sí mismo y de los pobres, ello le ayudo a superar sus prejuicios, aquellos que lo inducían a un rechazo instintivo a la pobreza material, y que finalmente culminó en la identificación con ellos y con la sabiduría de la propia pobreza. Este proceso lo llevó a un cambio radical de su horizonte social con su decidida opción por los pobres.
c. El encuentro con los leprosos. La ocasión del encuentro con el leproso y el beso que le dio, constituye un momento culmen del vencimiento a sí mismo, de expresión de su desprendida misericordia por la humanidad excluida del mundo social. El encuentro con los leprosos no sólo confirma la dimensión social de la vocación de Francisco, sino que dispuso su espíritu para una mejor comprensión de la persona de Cristo Crucificado.
d. El encuentro con Jesucristo crucificado. El encuentro de Francisco con Jesús crucificado confirmó su vocación y elevó su oración a un plano esencial en su vida. A través de la oración Francisco pudo desarrollar aquella íntima amistad con el Señor y la confianza de seguir su voz en clave de libertad y voluntaria obediencia a lo que Él le pidió: “Francisco, ve y repara mi Iglesia que amenaza ruina…”.
e. El encuentro con el Evangelio. Esta experiencia iluminó de manera definitiva la vocación y el camino de Francisco, quien hizo del Evangelio su principal referente y modo de proceder en su vida. El mantener permanente contacto con la Palabra de Dios ayudó a Francisco a crecer en libertad y disponibilidad a acoger la voluntad de Dios en su vida junto a sus hermanos.
f. El encuentro con los hermanos. Francisco no esperaba vivir la experiencia de progresivo dominio de sí mismo, abandono de todo lo que juzgaba superficial y una decidida búsqueda de libertad interior a través de la desapropiación de las cosas materiales; junto a otras personas. Sin embargo, el Señor fue moviendo los corazones de otros hombres, jóvenes y adultos, quienes misteriosamente le ayudaron a perfeccionar su carisma en la Iglesia. Francisco aprendió a recibir a cada hermano como un don de Dios, motivo por el cual experimentaba una gran alegría por la riqueza humana, cultural, espiritual y vocacional que Dios le ofrecía.
IV. Claves para el discernimiento vocacional
El discernimiento es un saludable proceso humano en el que Dios interviene para iluminar la razón y fe de todo hombre, y desde esta experiencia, le permite entender que, entre todos los caminos buenos y posibles a seguir en nuestra vida, Dios nos ofrece uno que es el mayor y mejor para cada uno de nosotros. Discernir no es otra cosa que elegir, libre y voluntariamente, de entre lo bueno y las buenas opciones que tenemos en la vida, lo mejor para nuestro bien y plena realización; y siempre confiadamente para mayor gloria de Dios. Por ello, resulta saludable hacer un itinerario humano y espiritual que disponga toda nuestra memoria, entendimiento, libertad y voluntad para conocer la voluntad de Dios en la vida siguiendo unos pasos esenciales:
Hacer una revisión
de nuestra historia
de vida
Orar sobre nuestra
historia de vida
Pedir a gracia
y claridad de entendimiento a Dios para hallar su voluntad en nuestra
vida.
Ponerse en manos de un acompañante espiritual durante el discernimiento para compartir las resonancias espirituales.
Hacer sana y libre elección
ponderando la voluntad
de Dios en nuestras vidas.
Vivir la vocación a la que hemos sido
llamado confiando en Dios y en su gracia.
V. La vocación franciscana: viviendo apasionados por el Reinado de Dios en el mundo
La vocación consagrada franciscana se configura a partir del encuentro personal con Jesucristo quien suscita en la vida de cada persona un camino a elegir en el que nos ofrece su gracia y permanente compañía, y que nos conduce a nuestra plena realización. La vida consagrada, tras las huellas y enseñanzas de Cristo el Señor, es un don de Dios Padre a su Iglesia por medio del Espíritu.3
Por ello, la vida franciscana acoge y profesa los consejos evangélicos como el modo más cercano de seguir a Jesús virgen, pobre y obediente en medio del mundo, como forma de compartir la vida en medio de su Iglesia, y aproximando, a la vez, el Reino de Dios que ya actúa en la historia, pero espera su plena realización en el cielo. Así, los hermanos de la Orden de Frailes Menores vivimos nuestra vocación franciscana como:
Hermanos menores seguidores de Jesucristo. La vida de los Hermanos Menores consiste en seguir más de cerca a Jesucristo bajo la acción del Espíritu Santo, fieles a la propia vocación de menores, mediante una continua conversión del corazón, según la forma observada y propuesta por san Francisco.
Ofrenda total a Dios. Para seguir más de cerca las huellas de Jesucristo y observar fielmente el santo Evangelio, los Hermanos Menores viven la alianza con Dios consagrándose totalmente a él en la Iglesia, mediante la profesión religiosa, para el bien de los hombres. El Hermano Menor está llamado a «observar el santo Evangelio viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad», ayudado por la gracia del Señor y por el vigor de la caridad fraterna, según el espíritu de san Francisco.
Hombres libres deseosos de cultivar el espíritu de devoción y oración. La vida de seguimiento de los Hermanos Menores está apoyada por una experiencia de fe, alimentada por la palabra de Dios y el encuentro personal con el misterio de Dios en Jesucristo por la potencia del Espíritu Santo.
Hermanos menores agradecidos por el don de la fraternidad. Siguiendo las huellas de Cristo pobre, humilde y crucificado, que reunió en torno a él a los discípulos y les lavó los pies, los hermanos viven en fraternidad, en la donación y el servicio recíprocos. El Hermano Menor progresa en el conocimiento y en la aceptación de sí mismo y de los demás cultivando intensamente el espíritu de familiaridad, de modo que la fraternidad entera se convierta en el lugar privilegiado del encuentro con Dios.
Fieles hombres de fe que transitamos esta vida en minoridad. Para conformarse a nuestro Señor Jesucristo, «que se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte» (Filipenses 2, 8), los hermanos menores consideran la minoridad como elemento esencial de su vocación específica y la viven fielmente en pobreza, humildad y mansedumbre, entre los más pequeños, sin poder ni privilegio.
Joven, tú también puedes ser franciscano
Nuestro padre San Francisco de Asís vivió un proceso de encuentro consigo mismo acompañado de momentos de incomprensión y en ocasiones de dolor, pues este caminar supuso la ruptura con su pasado, es decir, el cambio de su proyecto personal en el que consideraba la riqueza, fama, honor y una vida acomodada, por el proyecto de Dios. Un camino que ciertamente presentó dificultades pero que Dios acompañó con mucha gracia y bendición educándolo en la fe, la caridad y esperanza y haciéndolo partícipe de su propio Misterio Pascual conducente a la conversión y salvación de muchos hombres. Al igual que nuestro Padre San Francisco de Asís, muchos hombres nos hemos sentido llamados a seguir más de cerca a nuestro Señor Jesucristo compartiendo una vida con sabor a Evangelio, viviendo los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, y haciendo posible el Reinado de Dios en nuestros días. Es así como nace la Orden de Frailes Menores, orden que viene haciendo presencia en el Perú por más de 476 años, más de cuatro siglos de historia en la que tú también puedes ser protagonista al compartir nuestra experiencia:
Siguiendo a nuestro Señor
Jesucristo
Buscando la paz y el bien
Anunciando el Santo Evangelio
en minoridad y fraternidad
Cuidando de la creación y de la casa común
Promoviendo
la justicia
y bienestar entre los más
débiles y pobres.
Si llevas a Jesucristo presente en tu vida, si te apasionan los sueños de fraternidad universal y amor por los más débiles y pobres del mundo, si te sientes atraído por una vida consagrada en fraternidad y minoridad dedicada a la oración, estudio, y servicio misional te invitamos a ser parte de nuestra experiencia de hermanos menores en la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.
(*) Fray Rafael Hurtado Mena, OFM. OFICINA DEL CUIDADO PASTORAL DE LAS VOCACIONES. Promotor Provincial de las Vocaciones Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú [+51] 984430433 Fray.rafael.hurtado@gmail.com