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Encuentro con los nuevos Ministros provinciales y Custodios en la Curia General

Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM, ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, participó en el encuentro de los nuevos Ministros provinciales y Custodios en la Curia General. (Foto: www.ofm.org)

Del 10 al 18 de mayo, el Definitorio general se reunió en la Curia general con los nuevos Ministros provinciales y Custodios de la Orden de los Frailes Menores. En el encuentro participaron 21 frailes de diferentes países y tuvo como objetivo la formación de los nuevos Ministros y Custodios, el conocimiento mutuo y la escucha fraterna, elementos fundamentales para la vida de la Orden.


El primer día, el Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, a partir de la llamada del profeta Elías (1 Reyes 17,1-24), se centró en el significado de la llamada («No somos los salvadores de la Provincia. .. más bien estamos llamados a acompañar un tramo de camino»), la comparación entre ideal y realidad («El margen entre el ideal evangélico y la realidad concreta es a menudo muy fino y sufrimos porque no es fácil encontrar un espacio para la acción y cambiar aquí»), escuchando al Espíritu («La elección renovada de nuestra identidad como hermanos y menores, centrada en la relación con Dios y en la vida de comunión fraterna para la misión entre y con los pobres, es lo que el Espíritu nos pide con fuerza”), dando luego tres indicaciones de cómo avanzar hacia el futuro, hecho de luces, pero también de sombras.

Foto: www.ofm.org

La jornada finalizó con la oración de vísperas y la Eucaristía celebrada por el Vicario General, Fr. Ignacio Ceja, quien en la homilía también recordó la importancia de la llamada, «como animadores de los hermanos», a ser testigos de la belleza de la vocación . ayudándonos unos a otros a realizarlo, sin tener miedo de las dificultades que seguramente habrá que afrontar, sino con paciencia, la misma que Dios tiene para con los hombres. Fr. Ignacio concluyó haciendo un guiño a la felicidad a la que llama el Evangelio: «Alegría verdadera, profunda, que a veces pasa por el dolor y la renuncia, pero que da fruto en la vida».

Foto: www.ofm.org

En los días siguientes tuvieron lugar reuniones con los distintos Secretarios y Oficiales de la Curia; Los nuevos Ministros también mantuvieron una conversación personal con el Ministro general, visitaron algunas oficinas de la Curia y la Universidad Pontificia Antonianum . Se dedicó una jornada entera al tema de la Protección de menores y adultos vulnerables, con el fin de introducir una política y código de conducta en cada entidad de la Orden.

En la homilía de la Eucaristía del 17 de mayo, Fr. Massimo comentó el Evangelio de Juan: “Escuchamos el diálogo entre el Resucitado y Simón, a quien Jesús da el mandato de autoridad. El centro no es el poder, sino el amor, que madura en la relación personal entre Jesús y Simón. El nuestro es un ministerio de amor y de misericordia , según san Francisco. ¿Por qué? Proviene de la relación personal con Jesús, que significa conocimiento, familiaridad, amistad mutua, costumbre cultivada en medio de muchos acontecimientos, incluida la traición. Jesús llama a Pedro por su nombre y le pide «más amor». Pedro no dio su vida por sus hermanos. De hecho, la autoridad no surge de la buena voluntad”. El sábado 18 los nuevos Ministros concluyeron el encuentro con una peregrinación a Asís. 

Descargue el discurso del Ministro general: Italiano – English – Español
Descargue la homilía del Ministro general: Italiano – English – Español

Foto: www.ofm.org

FUENTE:

www.ofm.org, en: https://ofm.org/incontro-con-i-nuovi-ministri-provinciali-e-custodi.html

Claves para leer y comprender la declaración «Fiducia supplicans»

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) del Vaticano publicó el pasado 18 de diciembre de 2023 —festividad de Nuestra Señora de la Esperanza— la Declaración Fiducia Supplicans (Confianza suplicante) «sobre el sentido pastoral de las bendiciones».

Esta declaración ha sido firmada por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del DDF, con autorización del papa Francisco. De manera general, podemos afirmar se trata de una declaración que permite a los sacerdotes bendecir a parejas que están en uniones irregulares, es decir, a todas aquellas que no están casadas por la Iglesia Católica (uniones de hecho, casados solo civilmente, divorcios o anulados vueltos a casar) o parejas del mismo sexo. Sin duda, esto ha generado una polémica.

Los católicos, y la opinión pública en general, confundidos por el tratamiento sensacionalista que le han dado en muchos medios de comunicación, se preguntan si esta declaración ha cambiado la doctrina de la Iglesia acerca del matrimonio y la moral sexual Es decir, de alguna manera se preguntan: ¿Es posible que se bendiga el pecado?

La respuesta del prefecto del DDF ha sido tajante y firme: la Declaración FS no cambia la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio. Ninguna autoridad, civil o eclesial, puede alterar la revelación divina (a través de la ley natural y la revelación positiva) de la enseñanza de Jesucristo mismo que informa el entendimiento de la Iglesia sobre el matrimonio y su testimonio de verdades perennes con respecto a uno de los pilares esenciales de la civilización.

La Declaración FS, nos exhorta a cada uno de nosotros a confiar en la misericordia de Dios y a no imponer nuestras propias ideologías cargadas de pasión como demandas que Dios debe respaldar y cumplir. El documento enseña que la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio, diseñada según el orden de la creación de Dios y enseñada por Cristo mismo, ¡no ha cambiado y no puede cambiar!

Dice a la letra: la presente Declaración se mantiene firme en la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio, no permitiendo ningún tipo de rito litúrgico o bendición similar a un rito litúrgico que pueda causar confusión. No obstante, el valor de este documento es ofrecer una contribución específica e innovadora al significado pastoral de las bendiciones, que permite ampliar y enriquecer la comprensión clásica de las bendiciones estrechamente vinculada a una perspectiva litúrgica. Tal reflexión teológica, basada en la visión pastoral del Papa Francisco, implica un verdadero desarrollo de lo que se ha dicho sobre las bendiciones en el Magisterio y en los textos oficiales de la Iglesia. Esto explica que el texto haya adoptado la forma de una “Declaración”.

Declaración «Fiducia supplicans», sobre el sentido pastoral de las bendiciones.

Algunos puntos fundamentales presentes en Fiducia Supplicans:

  1. . La confianza suplicante del Pueblo fiel de Dios recibe el don de la bendición que brota del corazón de cristo a través de su Iglesia.
  2. En cuanto a la bendición en el sacramento del matrimonio, se trata de evitar afirmar que «se reconoce como matrimonio algo que no lo es». Por lo tanto son inadmisibles ritos y oraciones que puedan crear confusión entre lo que es constitutivo del matrimonio, como «unión exclusiva, estable e indisoluble entre un varón y una mujer, naturalmente abierta a engendrar hijos», y lo que lo contradice. Esta convicción está fundada sobre la perenne doctrina católica del matrimonio. Solo en este contexto las relaciones sexuales encuentran su sentido natural, adecuado y plenamente humano. La doctrina de la Iglesia sobre este punto se mantiene firme.
  3. La Iglesia tiene el derecho y el deber de evitar cualquier tipo de rito que pueda contradecir esta convicción o llevar a cualquier confusión. Tal es también el sentido del Responsum de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe donde se afirma que la Iglesia no tiene el poder de impartir la bendición a uniones entre personas del mismo sexo.
  4. La bendición del ministro ordenado está directamente conectada a la unión específica de un hombre y de una mujer que, con su consentimiento establecen una alianza exclusiva e indisoluble. Esto nos permite evidenciar mejor el riesgo de confundir una bendición, dada a cualquier otra unión, con el rito propio del sacramento del matrimonio.
  5. Las bendiciones tienen por destinatarios las personas, los objetos de culto y de devoción, las imágenes sagradas, los lugares de vida, de trabajo y de sufrimiento, los frutos de la tierra y del trabajo humano, y todas las realidades creadas que remiten al Creador y que, con su belleza, lo alaban y bendicen.
  6. Desde un punto de vista estrictamente litúrgico, la bendición requiere que aquello que se bendice sea conforme a la voluntad de Dios manifestada en las enseñanzas de la Iglesia.
  7. cuando, con un rito litúrgico adecuado, se invoca una bendición sobre algunas relaciones humanas, lo que se bendice debe poder corresponder a los designios de Dios inscritos en la Creación y plenamente revelados por Cristo el Señor. Por ello, dado que la Iglesia siempre ha considerado moralmente lícitas sólo las relaciones sexuales que se viven dentro del matrimonio, no tiene potestad para conferir su bendición litúrgica cuando ésta, de alguna manera, puede ofrecer una forma de legitimidad moral a una unión que presume de ser un matrimonio o a una práctica sexual extramatrimonial.
  8. El Papa Francisco nos insta a no «perder la caridad pastoral, que debe atravesar todas nuestras decisiones y actitudes» y a evitar ser «jueces que sólo niegan, rechazan, excluyen». A continuación respondemos a su propuesta desarrollando una comprensión más amplia de las bendiciones.
  9. «El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz» (Nm 6, 24-26). Esta “bendición sacerdotal” que encontramos en el Antiguo Testamento, precisamente en el libro de los Números, tiene un carácter “descendente” porque representa la invocación de la bendición que desde Dios desciende sobre el hombre: esta constituye uno de los textos más antiguos de bendición divina.
  10. Quien pide una bendición se muestra necesitado de la presencia salvífica de Dios en su historia, y quien pide una bendición a la Iglesia reconoce a esta última como sacramento de la salvación que Dios ofrece. Buscar la bendición en la Iglesia es admitir que la vida eclesial brota de las entrañas de la misericordia de Dios y nos ayuda a seguir adelante, a vivir mejor, a responder a la voluntad del Señor.
  11. Las bendiciones son valoradas como actos de devoción que «encuentran su lugar propio fuera de la celebración de la Eucaristía y de los otros sacramentos
  12. «Es Dios que bendice. Él nos ha bendecido para siempre. Y no dejará nunca de bendecirnos.
  13. Todos – individualmente o en unión con otros – pueden elevar a Dios su alabanza y su gratitud.
  14. La posibilidad de bendiciones de parejas en situaciones irregulares y de parejas del mismo sexo, cuya forma no debe encontrar ninguna fijación ritual por parte de las autoridades eclesiásticas, para no producir confusión con la bendición propia del sacramento del matrimonio.
  15. La gracia de Dios, de hecho, actúa en la vida de aquellos que no se consideran justos, sino que se reconocen humildemente pecadores como todos.
  16. ¡Dios no aleja nunca al que se acerca a Él! Al fin y al cabo, la bendición ofrece a las personas un medio para acrecentar su confianza en Dios.
  17. la sensibilidad pastoral de los ministros ordenados debería educarse, también, para realizar espontáneamente bendiciones que no se encuentran en el Bendicional.
  18. No se debe ni promover ni prever un ritual para las bendiciones de parejas en una situación irregular, pero no se debe tampoco impedir o prohibir la cercanía de la Iglesia a cada situación en la que se pida la ayuda de Dios a través de una simple bendición.
  19. Para evitar cualquier forma de confusión o de escándalo, cuando la oración de bendición la solicite una pareja en situación irregular, aunque se confiera al margen de los ritos previstos por los libros litúrgicos, esta bendición nunca se realizará al mismo tiempo que los ritos civiles de unión, ni tampoco en conexión con ellos.
  20. La Iglesia es el sacramento del amor infinito de Dios.
  21. La raíz de la mansedumbre cristiana es la capacidad de sentirse bendecidos y la capacidad de bendecir […]. Este mundo necesita bendición y nosotros podemos dar la bendición y recibir la bendición. El Padre nos ama. Y a nosotros nos queda tan solo la alegría de bendecirlo y la alegría de darle gracias, y de aprender de Él a no maldecir, sino bendecir».

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ / Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM

Claves para leer «Dignitas infinita», acerca de la dignidad humana

ESCRIBE: Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, Prensa Franciscana

Bajo el título de «Dignitas infinita», el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó el pasado 8 de abril de 2024 esta declaración «acerca de la dignidad humana». Es un documento de gran actualidad porque reafirma “la importancia de la dignidad de la persona humana en el seno de la antropología cristiana”, y además mantiene firma la posición de la Iglesia Católica sobre todo aquello que atenta contra la dignidad humana.

El texto fue preparado durante cinco años y fue dirigido -por petición del papa Francisco– por Víctor Manuel Fernández, prefecto del DDF. El documento fue publicado en el marco del 75° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Uno de las ideas fundamentales de «Dgnitas infinita» es la dignidad corresponde al ser humano “más allá de cualquier cambio cultural”, que “permanece más allá de toda circunstancia” y no solamente corresponde a aquellas personas “capaces de razonar” sino a todos los sere humanos desde el momento de la concepción.

El texto aclara el término “dignidad” y denuncia los problemas actuales que atentan contra la dignidad humana, como la pobreza, injusticia, violencia, guerra, desigualdad económica., y recalca el hecho de que la dignidad humana existe más allá de toda circunstancia.

  • Introducción: dignidad ontológica, a la luz de la “revelación”
  • La Iglesia Católica, valora y saluda la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)
  • La iglesia, impulsada por el Evangelio,  se esfuerza por promover la dignidad humana.
  • La dignidad humana es el principio que se defiende desde la fe
  • Dios ama infinitamente a cada ser humano.
  • Encíclica Fratelli Tutti complementa la defensa de la dignidad humana.
  • La persona es el fundamento de la dignidad.
  • Conciencia progresiva de la dignidad humana, a “imagen y semejanza de Dios”
  • El desarrollo del pesamiento cristiano se base en la dignidad.
  • La dignidad no es “concedida” por nadie. Es intrínseca a la persona.
  • El hombre tiene superioridad sobre las cosas.
  • La libertad de pensamiento y de conciencia está basada en la dignidad.
  • La iglesia anuncia, promueve y garantiza dignidad humana.
  • Cristo eleva la dignidad del hombre.
  • El ser humano tiene “vocación” a la plenitud de la dignidad.
  • Dignidad es compromiso con la libertad.
  • La dignidad es el fundamento de los derechos y deberes humanos.
  • Hay malentendidos sobre la dignidad que intentan distorsionar su significado. Dignidad nace en la concepción del embrión. Es inherente al ser humano.
  • No se puede reducir la dignidad al “individualismo”. Implica “deberes” hacia los demás.
  • Urge liberar al Hombre de condicionamientos morales y sociales. Libertad requiere condiciones adecuadas.
  • Algunas violaciones graves a la dignidad: homicidios, genocidios, abortos, eutanasia,, suicidio, torturas morales o físicas, esclavitud, prostitución, explotación sexual y laboral. También la pobreza, miseria, injusticia social, guerra, desempleo, abusos sexuales, violencia contra las mujeres, exclusión,  aborto, maternidad subrogada (“vientre de alquiler”), descarte de personas con discapacidad, la discriminación racial o sexual, la ideología de género el “cambio de sexo”, violencia digital por internet,
  • Conclusión: cada persona individual, y cada comunidad, tiene la tarea de la realización concreta de la dignidad humana, alentada por la Iglesia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ

Provincia Franciscana de los XII Apóstoles realizó campaña de vacunación para trabajadores y religiosos

La Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú -a través de los encargados del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo (CSST) y con el apoyo de Centro de Prevención de Riesgos del Trabajo (CEPRIT) de EsSalud- los días martes 7 y viernes 10 de mayo del presente año realizó una campaña de vacunación voluntaria contra la influenza, neumococo y difteria-tétanos.

El presidente del CSST, César Pebe Arrunátegui -quien a la vez es encargado del Área de Recursos Humanos de la Provincia- precisó que esta actividad estuvo dirigida de manera totalmente gratuita a los trabajadores, colaboradores y religiosos del Convento San Francisco de Lima, con la finalidad de velar por la salud, seguridad y bienestar del personal y en el margo de la gestión de seguridad y salud en el trabajo.

Los trabajadores acudieron a la campaña de vacunación.

Detalló que la Provincia designó a Miguel Torres Bulnes (integrante del CSST) como responsable para la coordinación durante el desarrollo de la campaña. La vacunación se realizó en el auditorio de la casa de retiro San Francisco de Lima con participación de las profesionales enfermeras destinadas por el Centro de Prevención de Riesgos en el Trabajo (CEPRIT).

Por su parte, el ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles, Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM, comentó que considera sumamente importante la salud y bienestar de los trabajadores, y anunció que este tipo de campañas se realizarán de manera permanente. Agradeció la participación de los profesionales de EsSalud, del CSST y de todo el personal para que esta campaña sea un éxito.

Como se sabe, el CSST tiene la responsabilidad de identificar peligros y evaluar riesgos laborales al interior de las empresas, en cada puesto de trabajo; así como crear una cultura de prevención de la salud de los trabajadores.

Prensa Franciscana, con información del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo (CSST) de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú. Fotos: Prensa Franciscana y Miguel Torres.

Celebrar el don de los estigmas (1224-2024)

Las fuentes hagiográficas nos cuentan que Francisco de Asís, tras un intenso período de actividad apostólica, se retiró al Alverna para realizar una cuaresma de ayuno y oración, como era su costumbre. Precisamente en este contexto de silencio y oración, el Poverellorecibió la visita del Serafín alado, ya que sólo el silencio permite escuchar y acoger al que habla. En el Alverna, el profundo deseo que animaba al Poverello a seguir a Cristo y a conformarse totalmente con Él, se hizo realidad en el encuentro con el Crucificado, imprimiendo los signos del amor en su corazón y en su cuerpo.

San Buenaventura resume así la experiencia de Francisco: «El verdadero amor de Cristo había transformado a este amante suyo en la misma imagen del Amado» (Leyenda mayor 13, 5). El encuentro con el Amado se convierte en canto de alabanza; por eso Francisco, tras el encuentro con el Crucificado, compone las Alabanzas del Dios Altísimo, una oración que brota de un corazón enamorado, totalmente centrado en el Tú divino: «Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, Tú eres grande, Tú eres altísimo…» (Alabanzas del Dios Altísimo 1-2). 

Celebrar el centenario de la impresión de los estigmas como Familia Franciscana es una invitación a recuperar en nuestra vida cotidiana esa dimensión de silencio orante y contemplativo que nos sitúa ante lo esencial, que nos permite reconocer el deseo de infinito que reside en nuestro corazón, que nos permite escucharnos a nosotros mismos, a los demás y a Dios. De hecho, aún hoy se presenta al Poverello como una persona que hizo de la escucha un estilo de vida: «San Francisco de Asís escuchó la voz de Dios, escuchó la voz del pobre, escuchó la voz del enfermo, escuchó la voz de la naturaleza. Y todo eso lo transforma en un estilo de vida. Deseo que la semilla de san Francisco crezca en tantos corazones» (Fratelli tutti 48).

Después de recibir los sagrados estigmas, «bajó del monte el angélico varón Francisco llevando consigo la efigie del Crucificado, no esculpida por mano de algún artífice en tablas de piedra o de madera, sino impresa por el dedo de Dios vivo en los miembros de su carne» (Leyenda mayor 13, 5). Y así como fue tocado por el dedo de Dios, ahora él mismo sale al encuentro de los pobres, los enfermos y los necesitados para tocarlos, para transmitirles el amor divino. El encuentro con el Crucificado impulsa a Francisco a salir al encuentro de los crucificados de la historia, cuyo dolor desea aliviar, como en el episodio del hombre atormentado por el frío, narrado por San Buenaventura: «Encendido en el fervor del amor divino, extendió su mano y le tocó con ella. ¡Cosa admirable! De repente, al contacto de aquella mano sagrada, que portaba en sí el fuego recibido de la brasa del serafín, huyó todo frío y se vio envuelto en tanto calor, dentro y fuera, como si lo hubiese invadido una bocanada salida del respiradero de un horno» (Leyenda mayor 13, 7). Recordar y celebrar a Francisco tocado por el Crucificado nos impulsa a salir de nosotros mismos para «tocar la carne sufriente de Cristo en los otros» (Gaudete et exsultate 37) y, al mismo tiempo, a dejarnos tocar e interpelar por las muchas situaciones dramáticas de dolor y sufrimiento en las que se encuentran inmersos tantos hermanos y hermanas nuestros en todo el mundo.

Textos:

  • 1 Celano 94-95
  • Leyenda mayor 13, 1-10
  • Alabanzas del Dios Altísimo
  • Bendición a fray León
  • 2 Celano 49

Sitio Oficial: https://www.laverna.it/centenario/

Noticias: https://ofm.org/es/centenario-franciscano.html

Fuente: https://ofm.org/es/celebrar-el-don-de-los-estigmas-1224-2024.html

PRENSA FRANCISCANA con información de www.ofm.org

Fiesta de la Virgen de Chapi en la Basílica de San Francisco de Lima

Este 1 de mayo en la Basílica de San Francisco de Lima –y en todas las ciudades del Perú, especialmente en Arequipa- se celebrará la festividad en honor a la Virgen de Chapi, una de las más difundidas advocaciones marianas del Perú.

Foto: Agencia ANDINA.

Todos los años, los fieles procedentes de todo el Perú  llegan al Convento San Francisco para participar de las misas que se ofician en Lima. Sin embargo, el epicentro de esta celebración católica tiene lugar en el Santuario de la Virgen de Chapi, ubicado a unos 90 kilómetros de Arequipa en el límite con el departamento de Moquegua, donde acuden miles de peregrinos.

En la capital peruana las actividades son organizadas por la Hermandad Virgen de Chapi en coordinación con el padre guardián y rector del templo San Francisco de Lima, Fr. Juan Apumayta Bautista OFM. Estos solemnes cultos se iniciaron el pasado domingo 21 de abril con la entronización de la imagen y continuaron con la Novena.

El martes 30 tendrá lugar una serenata a la virgen en la iglesia franciscana a partir de las 7 pm. El miércoles 1 de mayo la misa central se realizará a las 8 am. Posteriormente se realizará la procesión desde el templo hasta su local ubicado en la cuadra 9 de jirón Áncash. Allí habrá al mediodía un festival cultural con danzas y platos típicos de Arequipa en su sede institucional.

Foto: Agencia ANDINA

Como se sabe, la Virgen de Chapi es una advocación mariana del Perú y su culto se origina en la devoción a la Virgen de la Candelaria en todo el sur del Perú y Bolivia. Rápidamente,eculto a la Virgen de Chapi se difundió su advocación en Puno, Apurimac, Arequipa, Moquegua y Tacna.

Llegada de la imagen de la Virgen a Chapi

Los orígenes del Santuario de Chapi se remontan aproximadamente al siglo XVIII. Según Wipedia, se afirma que la imagen fue traída desde España. Probablemente fueron los misioneros franciscanos a principios del siglo XVIII ya que éstos tenían a su cargo el curato de Pocsi del cual Chapi era una de sus capillas. También puede que la hayan traído los misioneros jesuitas quienes estaban establecidos en Moquegua desde el año 1709. La primera vez que aparece el nombre de Chapi en un documento histórico es en 1655.

Sobre el nombre de la Virgen de Chapi, se dice que procede de¡Chaypi, Chaypi!», otros: «¡¡Chajchay llallápi!!» y otros: «¡¡Chaj llallápi!!», expresión que según los entendidos provienen del quechua y del aymara y que todas expresan más o menos lo mismo «¡Aquicito nomás!», «¡Aquí, aquí!», «¡Aquí nomás!» o «¡Hasta aquí no más!

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ /

Fotos: Carlos Lezama Villantoy / Agencia Nacional de Noticias ANDINA

Fr. Amílcar Ramos Delgado (1929- 2024), in memoriam

El pasado domingo 14 de abril falleció en la ciudad de Lima nuestro querido sacerdote franciscano Fr. Amílcar Ramos Delgado OFM (1927 – 2024). Nuestras oraciones por el eterno descanso de su alma.

Nació en 1929 en Chihuata, pueblo ubicado al pie del volcán Misti en Arequipa. Fue Ministro Provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú desde 1976 hasta 1981, época en que fue gestor de las obras de refacción del Convento de San Francisco de Lima. Otra de sus obras fue la construcción del Colegio San Francisco de Cayma (Arequipa). En ambas contó con el financiamiento de los franciscanos de la Misión Central de Alemania.

Recordarmos hoy a Fr. Amilcar Ramos Delgado OFM publicando esta entrevista inédita que se realizó el 17 de abril en su celda del Convento de San Francisco de Lima en 2022.

– ¿Cómo ingresó a la Orden Franciscana?

– Mis padres eran muy religiosos, ellos acogían bien a la gente. Yo conocí al Padre Padilla y Lobatón, yo estaba en el Seminario Diocesano, en el clero secular. Pero me fui interesando por el franciscanismo.

Comencé a estudiar la primaria en el Colegio Mercedario, de allí pasé al Independencia. Al terminar 4to año ingresé al Seminario, porque había más relación con los curas que nos enseñaban religión. Así me interesé en ser sacerdote.

Me ordené el 9 de marzo de 1958 en Cusco, con el P. Abanto. La primera salida del estudiantado fue al Colegio Seráfico de Tiabaya (Arequipa), yo era director espiritual y profesor de religión en el Colegio San Francisco, y de noche enseñaba en el Colegio Antoniano. Pero cuando uno no tiene título en el Ministerio de Educación lo tratan a uno como de tercera categoría, así que me dije “Tengo que estudiar pedagogía”. Me inscribí en la Escuela Normal Superior Obisco Calienes del Cusco, allí saqué mi título de profesor en Filosofía y Ciencias Sociales.

– ¿Cuándo empieza a tener labores directivas en la Provincia de los XII Apóstoles?

Donde he ido siempre hice alguna obra. Pero la más grande fue la remodelación del Convento San Francisco de Lima, en el tiempo que fui Ministro Provincial desde 1976 hasta 1981, en que me cambiaron a Arequipa y allí empecé la construcción del Colegio San Francisco en Cayma.

¿Cuál era la situación del Convento?

– Bueno, el convento estaba en mal estado, era todo de quincha y había áreas en ruinas. No existía la Av. Abancay, todo eso eran huertas y teníamos paso a la Casa de la Tercera Orden. Incluso el Seminario se había apoderado de parte de esos terrenos y tuvimos que luchar mucho para recuperar esa propiedad. Cuando yo entré de provincial, la Casa no tenía medios económicos. En esa época el ministro general convocó a una reunión de todos los provinciales del mundo. Allí conocí Europa y a todos los ministros.

Hablé con el Padre General y le pedí ayuda. Él me dijo “Habla con los alemanes”. Me dijo que conocía el Convento San Francisco de Jesús de Lima, y que sabía que estaba casi en escombros. El provincial de Alemania también había estado en este convento y sabían cómo estaba. Pero me preguntaron si tenía un proyecto, entonces yo tuve que buscar un ingeniero. A los dos meses vino el ecónomo de los alemanes, el padre Arnold Müller. El padre guardián era el P. Alméciga, quien me recomendó que lo reciba personalmente y que lo atendiera bien. Pude entrevistarme con el P. Muller, quien vino especialmente a Lima a ver el proyecto. Cité al ingeniero para exponerle la situación y las obras que queríamos realizar. Él me pidió el proyecto definitivo. Finalmente aceptaron y nos dieron el financiamiento, y nos alcanzó para construir tres pisos de cemento. Antes todo era caña y adobe, lo cual se tuvo que sacar para la nueva construcción. Sacamos más de tres toneladas de basura. Nos alcanzó para realizar toda la obra y pagar semanalmente a los obreros. La construcción demoró tres años. Cuando terminé de provincial, ya teníamos un nuevo Convento, y además construimos el Museo Catacumbas.

De allí me cambiaron a Arequipa, y el Colegio antiguo Jerusalén estaba cayéndose. Conseguí un ingeniero de Arequipa y comenzamos el proyecto, el cual también fue apoyado por los alemanes. Yo les escribí una carta de agradecimiento, por su bondad y su ayuda. Si no hubiesen sido ellos, nadie nos hubiera ayudado.

– ¿Y después de Cayma donde lo trasladaron?

Me cambiaron a Mollendo, estuve poco tiempo. Regresé a Arequipa y pasé por Tacna. Empecé a sufrir de la rodilla. Actualmente me siento bien, controlo la presión alta, cuido los alimentos que ingiero.

– ¿Cómo transcurren sus días actualmente?

– Tranquilo, no discuto, no reclamo nada.

– Un mensaje para todos los religiosos franciscanos y para el pueblo católico

– Siempre confiar Dios y cumplir su santa palabra. Amar al prójimo como a un mismo y cumplir la voluntad de Dios en todo. Y a mis hermanos franciscanos: ser perseverantes en la humildad y en la evangelización, siguiendo a Cristo pobre al estilo de San Francisco.

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ / Entrevista por Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM realizada para el Proyecto Oralidad: Memoria viviente de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.

Primer aniversario del fallecimiento de Fr. Arturo Herrera Torres OFM

El día de hoy, el día 11 de abril de 2024, se conmemora el primer año de la partida del sacerdote franciscano Fr. Arturo Herrera Torres OFM, hermano muy querido dentro de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú. Lo recordamos publicando esta entrevista que concedió en vida para el «Proyecto Oralidad«.

El P. Arturo Herrera Torres nació en Quequeña (Arequipa) el 14 de noviembre de 1930. Hizo su primera profesión religiosa el 05 de marzo de 1950 y se ordenó como sacerdote franciscano el 21 de diciembre 1957.

Entre sus obras destacan la fundación del Instituto Bíblico para Laicos, su participación en el descubrimiento de las Catacumbas de San Francisco, así como su labor por más de 25 años como docente y director académico de la Facultad de Teología Civil y Pontificia de Lima.

Recordamos a  nuestro hermano P. Arturo en esta entrevista que concedió para el Proyecto Oralidad. Memoria viviente de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.

– ¿Cómo ingresó a la vida religiosa?

– Ingresé a los 16 años cumplidos, segundo de media. Me motivaron los mismos religiosos. Yo soy de un pueblecito cerca de Arequipa, Quequeña, y allí iban los padres franciscanos para predicar, para animar a chicos, Mi mamá era una de las que más me animaba, porque ella decía “no estaría mal un padrecito franciscano en la familia”.

– ¿Dónde fueron sus estudios religiosos?

– En primer lugar en el Colegio Seráfico de Arequipa, ese fue el primer centro de estudios para los estudiantes. Una vez que uno terminaba secundaria, lo mandaban al noviciado.

– ¿Recuerda algunos nombres de compañeros que estudiaron con Ud. en esa época?

– Sí, el padre Pacheco, el padre Gordillo (que ya no está) y otros más que se fueron y han desaparecido de la historia franciscana. El director del colegio era el padre Rodríguez.

– ¿Qué cursos le gustaban a Ud.?

– No sé. Era hábil para todos los cursos, porque era secundaria. De allí pasé al Noviciado.

– ¿Quién era el maestro?

– Un padre famoso, músico, el P. Pacífico Chirinos, muy destacado, muy buena gente.

– ¿Cómo era la vida de los novicios?

– Consistía en aprender los fundamentos espirituales y básicos para la vida franciscana y de fraternidad, de comunidad, Nos levantábamos temprano, nosotros hacíamos el aseo y la limpieza del convento. Luego cantábamos, orábamos, estudiábamos, así transcurría la vida diaria.

– ¿Y luego a dónde pasó?

– Hice la filosofía en Cusco, donde fui primera vez el primer de mayo de 1946. Mis maestros fueron el padre Alberto Bustamante, era muy intelectual. Y el padre Ganchegui, era uno de los testimonios más largos de la convivencia entre españoles y peruanos. Era un viejito que nos confesaba, nos ayudaba, nos animaba a ser buena gente. Mis maestros fueron el padre Chirinos, luego el padre Málaga, que luego fue rector del Colegio San Francisco en Arequipa; el padre Rivera Bustamante.

– ¿Era muy diferente la rutina de los estudiantes respecto a lo que hoy viven? ¿En qué ha cambiado?

– Un montón de cosas. En primer lugar en el Perú y en el mundo los medios de comunicación, las tecnologías, estos teléfonos… la vida es más rápida. En cambio en nuestra época la vida era más contemplativa, más larga; sin apuros. Más en comunidad. Cantar, rezar, almorzar, todas esas actividades más contemplativas, sin apuro. Ahora se apura mucho a la gente.

– ¿Hubo momentos de crisis existencial o de vocación?

– Bueno, estuve en el Cusco para la Filosofía y la Teología. Allí tuve un momento de crisis, y juré a Santa Rosa de Lima que si no era franciscano podía ser dominico. Porque estaba mentalizado en ser sacerdote, para llevar la fe a la gente. Por lo demás, el estudiantado del Cusco era muy feliz, jugábamos futbol, por ejemplo en esa época llegaba Lolo Fernández, que cuando jugaba en Cusco primero iba al convento y nos llevaba a jugar con nosotros. Nosotros nos alistábamos y jugábamos.

– ¡Qué bonito gesto del gran futbolista peruano Lolo Fernández! Buen equipo también el de los padres.

– Había buenas personas. Por ejemplo, César Ríos, que metía goles de media vuelta a gusto. El padre Zegarra, el padre Francisco, etc., etc…

– Cuando Ud. realizó su ordenación sacerdotal ¿a dónde lo destinan a trabajar?

– A La Recoleta del Cusco. Celebré mi primera misa en mi pueblo, después de haber regresado de Chile. En realidad mi primera misa fue en Chile, país donde estudié la teología en el Convento de Las Vegas, de la Recoleta del Mercado, al otro lado del río Mapocho. Celebré mi primera misa en Chile y luego llegó el día de mi primera misa en mi tierra, Quesqueña. El padre Pacífico Zegarra predicó. Después fui maestro de mis propios compañeros. Me mandaron a Europa a estudiar Bíblica, luego fui a Europa, a Alemania primero y aprendí el alemán suficiente para la lectura, para tomar contacto. Y después fui a Francia, a Lyon, aprendí francés. Después me fui a Tierra Santa. Me enfermé un poco porque el clima de Europa es muy fuerte. Para nosotros es muy fuerte. Los cambios de estación son muy marcados, es muy bonito, y ellos tienen su programa hecho, qué día se ponen hábito de invierno. Siempre andábamos con hábito.

– ¿Cuánto tiempo estuvo allá?

– Cuatro años.

-¿Qué le dio Europa para su formación?

– A mí personalmente me dio el sentido del trabajo intelectual, el sentido de la responsabilidad científica. Yo comencé a escribir tesis y tesinas, a investigar. Ellos nos enseñaban a investigar y uno tenía que hacer su plan de trabajo.

– ¿Sobre qué temas investiga?

– San Pablo. Hice una tesina muy bonita sobre la Carta a los Efesios de San Pablo. Eso me sirvió mucho porque habla de una nueva creación. El hombre ha sido creado por Dios y ha sido recreado por Cristo, es un tema fabuloso.

– ¿Cree que ahora se está descuidando la investigación?

– Entre los jóvenes sí, aunque hay también quienes sí se preocupan en investigar. Sobre todo ahora, la gente está despertando, por ejemplo, ya no quieren políticos sucios, quieren pureza en la política, la ética.

– A su regreso al Perú, ¿qué cargos desempeñó?

– Fui maestro de estudiantes aquí en San Francisco de Lima. Fui el primero que llevó a los estudiantes franciscanos a la Facultad de Teología Civil y Pontificia de Lima. En el seminario había los seminaristas y los científicos, y estaba más vinculado a los científicos. Trabajé durante 25 años como profesor de Sagrada Escritura griego, hebrero. MI ejemplo ha sido de renovar los estudiantes y los métodos. Primera impactaba de modelo y también como persona seria y responsable.

– ¿Qué otros cargos administrativos?

– Director de estudios, todo lo relacionado al currículo. Fui 25 años profesor de la Facultad de Teología. Fui secretario académico, también le llaman “decano”. Trabajé mucho para informar al público de cómo tiene que ponerse al día con su espiritualidad bíblica, para rezar, para pensar y meditar. La gente empezaba a rezar salmos en las iglesias, se compraban un breviario y aprendía a rezar. Yo fui maestro muchos años para los primeros diáconos casados. Monseñor Landázuri me apoyó.

– ¿Alguna anécdota con el Cardenal Landázuri?

– Lo común: imitábamos su manera de hablar y su manera de ser… Era una persona esencialmente franciscana, era serio, era humilde, inteligente y su porte se imponía, alto y bien plantado, una persona digna de tomar cualquier responsabilidad.  Hizo una gran labor.

– ¿Qué otras obras gestionó Ud.?

– Salí de la Facultad de Teología y fundé el Instituto Bíblico para Laicos… Busqué casas por todas partes. No encontré pero sí junto a los padres capuchinos en Surco allí encontré una casa, me emocionó mucho. Todo el primer piso un salón, el segundo piso era para que duerman las personas que trabajaban allí. Trabajé allí como 30 años. Sigue funcionando.

– Hay otro aporte importante. Es descubrimiento de las criptas o catacumbas de San Francisco, un lugar que es un emblema no sólo cultural y arquitectónico sino también turístico. ¿Cómo fue el hallazgo?

– Yo era novicio en aquella época. El maestro de novicios era el padre Pacífico Chirinos, una persona que le gustaba renovar siempre. En la noche se le ocurrió llevarnos al tempo y allí nos hacía trabajar para buscar las entradas.

– ¿Se sabía que habían criptas? ¿Hubo noticias de ello?

– Todo el mundo sabía que había galerías subterráneas. Eso se sabía por una tradición oral. Pero no se sabía exactamente dónde. Entonces una noche nos pusimos a trabajar.

– ¿Y cómo era el trabajo? ¿Qué herramientas usaban?

– Con pico, con barretilla, con pala. Íbamos sondeando también con un palo o con el pico, y donde escuchábamos el sonido hueco, allí escarbábamos hasta el final, hasta que rompimos y llegamos a encontrar una galería. Lo primero que observamos fue un abandono total, había cenizas, hábitos, huesos por todas partes.

– ¿No huno emanaciones de antimonio, el gas que también emana en las excavaciones de las huacas?

– No nada, de eso… aquí no.

– ¿Y cómo se fue continuando la excavación? ¿Tuvieron el apoyo de algún ingeniero, arquitecto?

– El único responsable era el padre Chirinos, porque era nuestro maestro. Los de la comunidad sabían que trabajábamos, sabían que buscábamos, pero no decían nada. Indirectamente nos alentaban para seguir ese trabajo.

– ¿En qué área del templo se hicieron los trabajos?

– En todo el templo. Descubrimos toda la extensión de las bases, donde se ve que están fuertemente ancladas o pegadas. Después ya descubrimos las diferentes galerías. Hay una galería de huesos, hay otra galería de osarios. Y los osarios tienen esa virtud de desinflar, digamos así, la tensión de los temblores. Eso fue el año de 1950, 1960.

– ¿Cómo fue que los superiores recibieron la noticia?

– Se interesaron mucho, había curiosidad. Vino un padre español, el padre Alméciga, que tenía conocimientos de museos e historia. El trató de comenzar la habilitación para que se exhiba.

– ¿Ahí estaba Vicente Álvarez?

– Sí, claro, que ahora vive cerca de aquí. Era mi compañero. También participó un padre, no me acuerdo su nombre, en la época de Odría. Nuestro compañero era un padre Lavin, que ingresó a los 44 años a la orden, famoso periodista taurino. Y por eso fueron grandes amigos con Belaúnde, que lo invitaba frecuentemente a Acho para que lea los toros. Una vez fue a decirle a Belaunde algo y cuando llegó a la esquina de la plaza de San Francisco, escuchó que habían hecho una revolución y ahí es cuando le da un infarto al padre mexicano y falleció de la emoción.

– Eran momentos tensos

– Hubo un gran saqueo en Lima. La gente corría y se metía a cualquier negocio y saqueaba, llevaban refrigeradores, artefactos.

– Y durante el militarismo, ¿fue tensa la relación entre Velasco y las comunidades religiosas?

– No, ellos respetaron. Más problemas hubo en la independencia del Perú, por los masones o por lo que sea. Simón Bolívar y San Martín eran masones.

– ¿Cómo se siente ahora? ¿Cómo ve el momento actual de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú?

– En esta crisis, las vocaciones prácticamente han desaparecido, especialmente de los niños. Después del Concilio Vaticano II, desapareció totalmente el Colegio Seráfico, ahora exigen exámenes psicológicos. Hay cantidad de profesionales que hacen una labor extraordinaria como testimonios de conversión.

– ¿Esta crisis vocacional es reversible?

– Para asegurar la vocación de cada uno de nosotros se requiere una madurez personal, una decisión. Ahora bien, si tiene una experiencia universitaria y se hace religioso es mejor. Hay una serie de casos.

– ¿Alguna anécdota con él?

– Él era también arequipeño, yo fui estudiante en Chile y me atreví a pedirle un año más de espiritualidad antes de que me ordene. El padre Richter no me dijo nada, pero pocos días después llegó a Santiago y me dijo: “Voy a ser tu padrino”. Tenía un gran corazón, llegó a ser provincial, y además es uno de los últimos cronistas de la Provincia. Él también estudio en Chile, pero se orientó a la historia. Fue compañero del padre Vizcarra, que se fue a Tierra Santa y murió allá.

– ¿Qué opina de la elección del padre Neri Menor como Obispo de Huánuco? (*)

– Recibí la noticia con mucha alegría, porque el padre Neri es un trabajador extraordinario.

– ¿Qué mensaje le da a los religiosos de la PRODAP?

– Que amemos mucho a la institución que nos educa, que nos permite vivir el Evangelio. Somos muy populares por San Francisco, y uno de los mayores devotos es el actual papa Francisco.

– A estas alturas de su vida, viendo todo en retrospectiva, ¿qué nos puede decir?

 Que tengamos fe en la presencia del Señor. Que estemos seguros de que “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”. Con todo el entusiasmo con que aprenden ahora, y todas las facilidades que tienen en el contacto con el mundo y la religiosidad popular, debemos seguir adelante, porque están dados los fundamentos de nuestra espiritualidad. Por ejemplo, todos los viernes rezamos la Regla de San Francisco, el Testamento de San Francisco, eso nos enriquece, nos da la seguridad para seguir en esta vida.

– Muchas gracias, ¿podría dar su bendición para todos aquellos que lean o escuchen esta entrevista?

– La bendición de Dios todopoderoso tenga una vitalidad extraordinaria en cada uno de nosotros para seguir ejemplo de San Francisco y el ejemplo del Papa y admirar todo este contacto de la gente seglar para la vida de la Iglesia. Paz y bien.

Prensa Franciscana del Perú

NOTAS.-

  • Entrevista realizada el miércoles 19 de octubre de 2016 por Fr. Abel Pacheco Sánchez con la ayuda del periodista Nivardo Córdova en la Enfermería del Convento San Francisco de Lima.
  • (*) Fr. Neri Menor Vargas OFM fue nombrado Obispo de Huánuco en 2016. >Recientemente, en 2022, fue nombrado Obispo de la Diócesis de Carabayllo, en Lima.

«Noche gastronómica franciscana» en el Museo San Francisco y Catacumbas de Lima

La «Noche gastronómica franciscana» se realizó el pasado sábado 30 de marzo en el antiguo Refectorio del Museo San Francisco y Catacumbas de Lima, en el marco de la Semana Santa.

El certamen tuvo como finalidad buscar un espacio para compartir un momento de reflexión espiritual y como parte de las actividades culturales del Museo, esta vez con énfasis en la tradicional gastronomía franciscana, para que los turistas disfruten la sencillez y exquisitez de uno de los platillo emblemáticos: el famoso «puchero franciscano». La actividad fue encabezada por el director del Museo, Fr. José Rosas Zurita Melendres OFM, en coordinación con el ministro provincial Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM.

Al respecto, el historiador Prof. Cayetano Villavicencio Wenner, explicó que el «puchero» es una sopa con abundantes verduras, papas sancochadas, garbanzos, coliflor y choclo, así como variedad de carnes. El potaje se sirvió con un pan francés y emoliente, teniendo como fondo musical el canto gregoriano.

«El puchero es una sopa muy parecida al menestrón, y que se suele compartir durante la Fiesta de la Porciúncula o Fiesta del Perdón de Asís, cada 2 de agosto en todas las iglesias y casas franciscanas a nivel mundial. De manera personal, considero que sería muy adecuado que este certamen se realice durante el año para resaltar la fraternidad, el compartir, la misericordia y el perdón», comentó Villavicencio.

Prensa Franciscana, con información y fotos de Museo San Francisco y Catacumbas de Lima. En: https://www.facebook.com/MuseoCatacumbas

GALERÍA DE IMÁGENES: Semana Santa 2024 en el Templo San Francisco de Lima

Fe, devoción y recogimiento en las actividades litúrgicas y religiosas durante la Semana Santa en la Basílica Menor de San Francisco de Lima.

Semana Santa es tiempo de reflexión, arrepentimiento y conversión. Los creyentes católicos nos postramos a las pies de Cristo crucificado y contemplamos el triunfo de su resurrección y el perdón de nuestros pecados. En cada una de las actividades programadas en el Templo San Francisco de Lima, desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de resurrección -pasando por el miércoles, jueves y viernes santos- participaron las hermandades, cofradías y el Estudiantado Franciscano «Duns Scoto».

El padre guardián y rector de San Francisco de Lima, Fr. Juan Apumayta Bautista OFM, y el vicario del Convento, Fr. Walter de la Riva Reyna, impartieron el sacramento de la comunión.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ con información de:

Convento San Francisco de Lima: https://www.facebook.com/ConventoSanFrancisco12

Provincia Franciscana XII Apóstoles del Perú: https://www.facebook.com/PROVINCIAFRANCISCANADELOSXIIAPOSTOLESDELPERUE

PRENSA FRANCISCANA