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«Convivencia Nacional de Aspirantes Franciscanos» del 30 de enero al 26 de febrero de 2026

La convocatoria se realizó en la página oficial Vocaciones Franciscanas Perú, por parte del encargado del Cuidado Pastoral de las Vocaciones de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, Fr. Adrián Angulo OFM.

Este certamen de carácter interno busca promover en los jóvenes la inquietud de seguir a Cristo al estilo de san Francisco de Asís. La «Convivencia Nacional de Aspirantes Franciscanos» es una actividad de retiro que acoge a hermanos que ya vienen haciendo su proceso de discernimiento a lo largo del año mediante las sucesivas convivencias zonales de aspirantes de las zonas norte, centro y sur.

En uno de los afiches promocionales se plantea esta pregunta: «¿Te has preguntado qué quiere Jesús para tu vida?». En la convocatoria en redes sociales señala: «Les invitamos a este gran encuentro de amor, entrega generosa, descubrimiento de nuestra vida Vocacional y del seguimiento de Cristo al estilo de nuestro seráfico padre san Francisco de Asís«.

Del mismo modo, se vienen publicando anuncios y mensajes motivadores en las páginas oficiales de Vocaciones Franciscanas en Facebook, Instagram y Tik Tok, considerando que estas redes sociales captan la atención masiva del público juvenil.

INFORMACIÓN

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  • Instagram: vocaciones_franciscanas
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CORREOS ELECTRÓNICOS

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PRENSA FRANCISCANA con información del Cuidado Pastoral de las Vocaciones

ENTREVISTA A FR. CARLOS MONTESINOS AMPUERO OFM (1926 – 2019)

Fr. Carlos Montesidos Ampuero (Mollendo, 19 de julio de 1926 – Lima, 19 de enero de 2019), sacerdote franciscano.

Entre algunos datos relevantes, el padre Carlos realizó sus estudios sacerdotales en la década del 40 en el Seminario La Recoleta del Cusco, conjuntamente con Fr. José Mojica y con el poeta peruano Luis Valle Goicochea, quien por razones de salud no pudo ordenarse como sacerdote.

El R.P. Carlos Montesinos se ordenó en 1948, trabajando en Arequipa y después en el Cusco, donde inició la reconstrucción del Convento San Francisco después del terremoto del 21 de mayo de 1950. Luego pasó a su tierra, Mollendo, donde fundó el Colegio San Francisco con el P. Carlos Caselli. Trabajó arduamente como misionero en Tacna y Moquegua para finalmente radicar en Lima, atendiendo en especial a los pobres y más necesitados.

En junio del año 2016, por encargo del director del Archivo San Francisco de Lima, Fr. Abel Pacheco Sánchez, sostuvimos una prolongada entrevista con Fr. Carlos Montesinos, como parte del proyecto Oralidad Franciscana, con el objetivo de conocer la vida y obra de los sacerdotes de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú.

– Nos encontramos con Fr. Carlos Montesinos Ampuero, para escuchar su testimonio personal sobre su vida religiosa franciscana, y con quien estamos iniciando este Proyecto Oralidad Franciscana…

– Para mí es una gracia muy especial que me tomen el testimonio de esta historia mía con relación a la Orden Franciscana. Nací en el puerto de Mollendo, mi padre era de Mollendo y mi madre de Arequipa, pues se enamoraron y se casaron. Y pidieron a Dios en matrimonio lo que Dios nos mande, pero entre todo quisiéramos que nazca uno con vocación sacerdotal. Así que hubo el pedido de la familia con mucha fe de una vocación sacerdotal. El primero, fue médico; el segundo, farmacéutico; la tercera, mi hermanita, fue contadora; cuarto nací yo, y quinto, uno que nació con vocación militar, llegó a ser coronel.

– Y usted el único sacerdote…

– En efecto. Crecimos al amparo de un hogar muy religioso. Todos los domingos, mi padre y mi madre ante todo el día sábado nos bañaban para ir a misa. Íbamos temprano a la Iglesia, ya desde el sábado nos alistaban la ropa. Salíamos de la casa a las 6:30 am. Y entonces mi padre y mi madre del brazo y por delante los cinco hijos nos dirigíamos a la capilla franciscana a escuchar la misa. De regreso, mi madre llegaba a la casa y las vecinas preguntaban: “Señora, ¿qué ha dicho el padre en la misa?”, y mi madre les explicaba el Evangelio que había dicho el padre; la esperaban con ansias porque les llevaba el mensaje de la misa. Pasado el tiempo, cuando tenía 5 años, nos preguntaron qué íbamos a ser cuando seamos grandes. Jaime, mi hermano, menor decía: “Voy a ser militar”. “Y tú Carlitos, ¿qué vas a hacer?”. “Yo voy a ser padre franciscano”. “¿Y quién te ha dicho eso?”. “¿Es mi deseo?”, “¿Por qué?”, Porque sacerdote no es una vocación que el hombre quiera y la persiga, sino que es una vocación que nace desde que lo engendran a la persona. Por eso dice la palabra de Dios: “Los elegí y los engendré para que sean sacerdotes”. O sea que Dios nos elige desde el seno materno para ser religioso o sacerdote.

– ¿Cómo se encaminó en esa vocación?

– Yo iba a la capilla franciscana a los siete años y decía: “Padre, yo quiero ayudar en la misa”. Y me decía: “Todavía estás muy mamón, cuando crezcas” (risas)… Yo me media el porte en la pared y a los tres meses iba y le decía, “Ya Padre, ya he crecido”, y él me decía “No, todavía te falta”. Hasta que cuando cumplí los 9 años, me dijo: “Pasa, te voy a dar los libros para que aprendas las contestaciones en latín”, porque en esos tiempos la misa se decía en latín, porque el latín era un idioma universal, todavía no se habían difundido la liturgia en otras lenguas. El latín era la lengua general para todo el mundo. Me hizo repasar, porque algunas palabras no se pronuncian como están, sino tienen una pronunciación distinta, entonces me hizo repasar. “Has leído correctamente ahora, cuando aprendas esto vienes para decirme la lección”. Al día siguiente fui y me dijo: “No hijito, cuando aprendas”. “Ya lo aprendí”, respondí “Cómo, ¿de un día para otro vas a aprender?”, “Sí”, dije; y me tomó la lección: “In nomine pater et filius et spiritus sanctus, Introibo ad altare Dei”… Y yo respondí; “ Ad Deum qui es lalaetificat juventutem meam…”. Y me dijo; “¡Oye, cómo has aprendido!”. Bueno, muy bien, luego me repasó la segunda parte. Al día siguiente fui y me dijo: “¿Ya sabes bien? Te voy a tomar la lección”. Y yo contesté bien. Al tercer día fue igual, y me dijo el padre (el padre Velarde): “Tú vas a ser sacerdote, porque tienes mucho interés en estas cosas”. Y así comencé a ayudar en la misa todos los domingos. Yo ayudaba en las misas en la capilla y cuando no era domingo también iba a la misa. A las 7 am. A la misa y 7:35 am. ya estaba de regreso a mi casa para irme al colegio. Luego el padre me hablé del Colegio Seráfico en Arequipa, en que se entra con primer año de media. “Papacito, mamá, yo quiero irme al aspirantado en el colegio para ser franciscano”. “No, hijito, todavía estás muy niño, cuando crezcas; necesitas todavía de nosotros porque estás tierno, tienes once años”… En eso pasó por Mollendo, porque no había carretera Panamericana ni avión, era 1931 y se viajaba por barco. Llegaron a Mollendo todos los padres que se trasladaban de centro a sur y tenían que pasar por Mollendo. En eso pasó un padre moreno, alto, padre Gómez, y yo le digo: “¿Dónde va usted?”, Y me dijo: “Estoy nombrado para ser director del Colegio Seráfico de Arequipa”. Y le dije: “Padre, justamente yo quiero ir precisamente, pero mis padres no quieren dejarme porque soy muy niño…”. “¿Y tienes la edad?”, “Sí, padre”. “¿A qué hora me puedo ver con tus papás?”. “A las doce y cuarto del día”. “¿Dónde vives?” “Calle Córdova 106”. Así que el padre estuvo a la hora: “Señor Montesinos, quiero conversar con usted. He visto que su hijo ayuda en las misas en la capilla y tiene la vocación para ser religioso. Es conveniente que de una vez vaya al Colegio Seráfico. Yo voy a encargarme de ese colegio y va a estar muy bien”. Y mi padre: “Pero es muy niño”. Y el padre le dijo: “Es conveniente porque así aprende las virtudes desde niño”. Y mi padre y mi madre me prepararon, viajamos en un camioncito para Arequipa y terminando la Semana Santa mi madre me llevó al colegio Seráfico, me llevó ella misma. A mí se me cayeron las lágrimas cuando me despedí de ella, porque era niño. Y el padre Gómez les dice a los estudiantes: “Miren, un nuevo compañero que viene de Mollendo, se llama Carlos Montesinos Ampuero. Un aplauso para él”. ¡Yo estaba llorando!, entonces el padre que entonces era aspirante en esos tiempos, Monseñor Federico Richter, que era mayor que yo en dos años nada más, me dijo: “¡Amiguito, no llores, vas a estar muy bien con todos nosotros aquí!”. Él fue mi primer amigo que tuve yo. Posteriormente entró Fr. Abel Pacheco.

– ¿Cuánto años permaneció?

– Cinco años, toda la media. Egresé en 1936. En 1941 viajé a Lima a la Casa de Noviciado, estuve un año. Mi maestro fue el padre Alejandro Bisbal y el provincial el P. Miguel Pérez. El Padre Mojica entró al Noviciado cuando yo terminaba, así que estuve como un mes con él.

– ¿Estuvo el poeta Luis Valle Goicochea?

– En efecto, hicimos el noviciado junto con Valle Goicochea; estaba también el padre Carlos Caselli, entre otros. De allí tomamos un barco y nos fuimos a Mollendo y de allí al Cusco.

– ¿Cuándo hizo su ordenación sacerdotal?

– El 25 de abril de 1948.

– A partir del momento en que empieza su vida de sacerdote, digamos como miembro oficial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles, ¿dónde lo destinaron a Ud.?

– El primer sitio donde me destinaron fue precisamente Mollendo, mi tierra. Entonces el P. Carlos Caselli era el superior. Y estaba con dos hermanos religiosos, que se llamaban Cosme y Damián, los dos mártires juntos. ¡Qué casualidad! (risas). El convento servía de puerto de viajes para los que venían. “¿Y qué hacemos?”, me dijo el padre Caselli, “¿Solo estamos de cuidadores de esta casa? ¿Qué hacemos?”. Y le digo: “Padre, podemos tener un colegio, tenemos un patio grande, un canchón, siquiera podemos tener un colegio primario”. Entonces vamos a buscar personas que nos ayuden y al día siguiente comprometimos a una señora que tenía una pastelería grande, una señora notable. “Con todo gusto, padre, voy a escoger personas para formar mi grupo de apoyo”, nos dijo. Así nació el Colegio San Francisco de Mollendo, que creció y floreció muy bien.

– ¿Recuerda cómo se llamaba aquella señora?

– En este momento no preciso, me falla la memoria por la edad. Pero fue una obra que apoyó toda la comunidad mollendina.

– ¿Se presentó alguna dificultad?

– Prácticamente yo solo estuve al inicio, porque de allí me trasladé al Cusco, donde estuve 9 años, en las parroquias de San Francisco y La Recoleta. Cuando estuve en San Francisco tuve la oportunidad de hacer una restauración del primer claustro del Convento; desmonté todo el primer claustro para levantar las bases de piedra a un metro de altura porque había humedad. El que me apoyó en esto fue la Corporación de Restauración y Fomento del Cusco, la CRIF (sic), que dependía de la Municipalidad, después del terremoto del 21 de mayo de 1950.

– ¿Dónde estaba Ud. cuando ocurrió el terremoto?

– En Arequipa, pero fue un sismo terrible. Cuando llegué al Cusco el panorama era desolador. Ya había un movimiento de restauración de altares, iglesias y conventos. Hubo daños severos por el terremoto. Y le cuento bajo qué pretexto logramos la reconstrucción: a la CRYF yo le dije: “Oiga, hay historia tradicional que junto con La Merced que tenía una custodia de oro de 1.20 m de altura, también San Francisco tenía, y como estaban llevando las joyas de los conventos para financiar los gastos de la Emancipación, enterraron sus custodias en uno de los claustros, no sabemos el sitio, eso tiene un valor incalculable…

– ¿Y lograron encontrarla?

– No, pero fue el pretexto para la reconstrucción de San Francisco (sonríe).

– Hubo una conciencia de defender el patrimonio artístico religioso…

– Sí, por supuesto, se reconstruyó mucho. Luego pasé al Convento de La Recoleta y visité las provincias de Espinar y Chumbivilcas a caballo, con las licencias que me daba el obispo, monseñor Santiago Felipe Hermoza. Yo le dije: “Padre, esos sitios están abandonados en la serranía, hay gente que no se ha bautizado, mueren sin sacramentos; o desean contraer matrimonio y por la distancia no van a las parroquias”. “Vaya Ud.” y me autorizaba a viajar, me daba las facultades y hacía toda esa misión, me quedaba un mes o dos meses.

– ¿Hasta qué año estuvo en el Cusco?

– Estuve hasta 1960 en que me fui a Arequipa, y de allí pasé a Tacna, cuando el padre Orestes Alegre Vásquez estaba levantando la parroquia y convento. Me invitó. Yo estaba de superior en San Francisco del Cusco, entonces viajé a Tacna a la inauguración de la primera parte de las obras. Me gustó mucho Tacna, le encontré un parecido a mi pueblo de Mollendo, porque las casas todas tenían una mamparita, no cerraban la puerta de la calle, tenían una mampara de cristal con cortinas. Me gustó y me dije: “Algún día vendré a Tacna”. Regresé a Cusco y posteriormente hubo un cambio de personal y me destinaron para Tacna. El padre Vicente Sánchez Arauco se había cambiado a Lima y me dijo: “Hijo, mira, yo tengo unos niños que vienen a tomar desayuno aquí todos los domingos. Quiero que te encargues de ellos, de dirigirlos y darles una charlita cada domingo”. Así que me dio el encargo de los niños. Pues bien, cuando yo estaba en la plaza pública haciéndome lustrar los zapatos, encontré niños y les preguntaba: “¿Dónde vives?”, “Vivo en un corralito, en una casa vieja”… “¿No tienes padres ni padrino?”, “No tengo”… “Mira, yo te invito a mi parroquia a escuchar la misa de siete de la mañana y después te invito un chocolate. Así que fueron aumentando hasta llegar a treinta niños. Así que el alcalde me llamó, el Sr. Boluarte, y me dijo: “Padre Montesinos, usted está haciendo una obra de apoyo al Concejo, nos preocupaban estos niños que los han dejado botados aquí, vienen de la sierra y los dejan abandonados; venden periódicos y lustran zapatos, pero son pájaros fruteros que hacían problemas. Pero que desde que usted está dirigiéndolos, se ha suspendido esa mala actitud de estos niños y están muy formaditos, así que en el Concejo hemos acordado darle a Ud. un canchón grande que tiene 6,500 metros cuadrados para que haga usted un albergue para estos niños. Si Ud. quiere conocer vamos y hacemos un compromiso por un año. Si Ud. trabaja en un año, hacemos un convenio por 20 años, y después de 20 años pasa a ser propiedad de la congregación”… Muy bien, fui y lo recibí. Tenía un abrevadero solamente de cemento para que tomen agua los caballos en tiempos de la ocupación chilena, eran caballerizas del ejército chileno, con dos portones grandes de calamina. Me dieron las llaves con el candado. Escribí una carta al padre Vicente Sánchez Arauco y me contestó la carta (antes no hablábamos por teléfono), me contestó y me dijo: “Hijo, ¡me has vuelto loco!, pronto te mando dinero para que inicies la obra”. A los veinte días me estaba mandando 25 mil soles de inicial. Con eso cité a un ingeniero, Daniel Majusto se llamaba, lo cité para hacer un proyecto: dos aulas par clase, segundo piso con dormitorio y una covachita para comedor de los niños. Compré cocina, enseres, y así se formó el Colegio Canillitas. Al poco tiempo fui al Ministerio de Educación, hablé y me dijeron: “Padre, entonces le vamos a dar un título de Escuela Fiscal N° 9932”, se oficializó. Se les cobraba solo 5 soles mensuales a los niños porque eran huérfanos y solamente ganaban su platita por lustrar zapatos y vender periódicos.

– ¡Qué linda obra!

– Muy bonita obra… Al poco tiempo ya creció esto y empezaron a pedirme dejar entrar a estudiar a otros niños que no sean canillitas y así se creó el Colegio San Francisco de Tacna. ¡Ha crecido ese colegio! Ahora tiene una gran importancia, casi de primera categoría… Cuando me cambiaron a mí, entró el padre Raúl Sánchez, que lo hizo muy bien, le dio mucha prestancia, sobre todo puntualidad limpieza, y nos dieron el reconocimiento del Ministerio de Educación. Se oficializaron sus labores.

– Empezaron modestamente como una labor social franciscana…

– En efecto. El año pasado me invitaron a la celebración de los 50 años de la creación del colegio y viajé a Tacna para estar allí el 1° de agosto. Hicieron un homenaje a mi modesta persona como fundador del colegio, no había ninguno de los profesores con los que empezamos el colegio, porque en esa época tenían 25 o 30 años, y habían fallecido, así que estuve yo como único sobreviviente.

– Después de Tacna, ¿dónde lo enviaron?

– Después de Tacna, con mucha pena me despedí para viajar a Mollendo, en 1984. Ese mismo día en noche celebré la misa, y el Evangelio decía: “Nadie es profeta en su propia tierra”. Y yo me dije: “¡Esto me toca a mí! Vengo a mi tierra y no soy profeta en mi propia tierra, pero Dios me ayudará para trabajar estos tres años que voy a estar aquí”… Olvidaba algo importante, que en Tacna la PIP (Policía de Investigaciones)… yo cantaba porque el padre Mojica me dio clases de canto. Y la PIP me llamó para decirme: “Padre, queremos aprovechar la voz que usted tiene para grabar el Himno Nacional con la Banda del Ejército”. Hicimos la grabación y hasta ahora se toca en las ceremonias públicas con la voz mía, sí… “Taaaacna, Taaaacna, la tieeeerra de ensueeeeeño…” (canta)

– ¿También trabajó Ud. en la selva?

– Muy poco, al inicio fuimos solo como pioneros en la misión Kosñipata, en Cusco, volteando la cordillera, sí.

– ¿Cómo ve el panorama actual de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles?

– Veo un florecimiento muy notable. Tenemos suficiente vocación de sacerdotes que ocupan nuestros conventos. La Provincia Franciscana de los XII Apóstoles estaba territorialmente asignada desde Lima hasta el sur; y de Lima al norte a cargo de los padres de Los Descalzos. ¿Cuál fue la causa de esta división? Con motivo de la independencia nacional hubo una intriga, a pesar de que somos religiosos, también somos hombres de patria, y hubo peleas entre españoles y peruanos. Hicieron papa a la huancaína y sobre la papa pusieron una banderita peruana. Y el padre superior dijo: “¿Por qué ponen esto aquí?” Y botó la banderita. Entonces los hermanos se levantaron de la mesa y hubo una pelea terrible, que tuvo que agarrar el caballo un hermano e ir a la policía a pedir auxilio. Ya los separaron, enviaron el cable (telegrama) a Lima, y hubo la división: los peruanos al sur y los españoles hacia el norte. También se quedaron algunos españoles en el sur que quisieron quedarse con nosotros.

– Y así surge la Provincia Misionera de San Francisco Solano, que realizan una gran obra, y de la que han surgido notables religiosos e incluso historiadores como el padre Félix Saiz… Bueno, el franciscanismo es una sola gran familia…

– Así es… Ahora nos da mucha emoción ver a tantos sacerdotes que tenemos. No carecemos de sacerdotes, que están en el norte, en la selva, en muchos otros lugares, ya ni los conozco por nombre porque son tantos.

– ¿Hay esperanza de que haya vocaciones permanentes?

– Hay permanentes vocaciones; me da mucho gusto.

Relación de estudiantes del Seminario La Recoleta del Cusco en 1944. Tomado de la revista «Ensayos», editada por los seminaristas. Fuente: Archivo San Francisco de Lima.
– Haciendo paréntesis, le pido que nos dé su testimonio sobre un personaje excepcional: el padre José Mojica OFM… Usted lo conoció personalmente y su historia se conoce a nivel mundial…

– Recuerdo que cuando entré al Colegio Seráfico, cuando era niño, estábamos con mi madre caminando en la Semana Santa y vimos un bambalina en la calle: “José Mojica en La cruz y la espada”. Y le dije: “Mamá, ¡iremos a ver esa película de José Mojica!”. Fuimos al cine y lo vi al padre Mojica trabajando; me impresionó mucho. “¿Alguna vez vendrá por aquí para conocerlo a este artista?” Y sucedió… Estando yo en el Colegio Seráfico dos o tres años antes de ir al noviciado, vino José Mojica por el Cusco y visitó La Recoleta. “¡Oooh, Ud. es José Mojica!, yo lo vi en su película La cruz y la espada”. “Ah, sí –me dijo– ahí trabajo yo. Ahí trabajo de franciscano, por eso vengo a visitarlos”. Conversó con el padre Núñez del Prado sobre su vocación. “Mire, padre, yo siempre he tenido la vocación de ser franciscano, hermano nada más, no sacerdote, con mucha humildad. No he entrado antes al convento porque mi madre vivía y yo tenía que atenderla a mi madre. Pero falleció mi madre con mucha pena mía y entonces he decidido a ver si me aceptan en el Convento. Tengo mucho dinero y puedo entregarlo al convento para las obras sociales y religiosas”. Y el padre Núñez del Prado le dijo: “Ven como un pobre mendigo, tu plata dala a los pobres, no la traigas al convento”. Eso le impresionó más, el desprendimiento franciscano. ¡Quién lo creyera! Cuando terminé mi noviciado, se presentó él a hacer su noviciado. Yo viajé a Arequipa y estando en la puerta del convento, se estaciona un automóvil; bajó un hombre alto, simpático, con terno marrón con gris, zapatos blancos y marrones. Eso fue cuando yo terminé mi noviciado. Y le dijo al chofer: “Maestro, ¿cuánto le debo por traerme aquí?”. Yo vi que agarró su billetera y sacó un fajazo así de plata y se lo dio… “Señor, por qué me da tanto dinero, está Ud. mal”… “No, he dicho que cuando yo llegue al convento voy a dar todo lo que tenga para entrar sin un solo sol; voy a entrar aquí para ser franciscano. Has tenido la suerte de hacerme el último servicio, anda y que Dios te bendiga”. Volteó y me dice: “¿Me conoces?”… “Sí, no sé dónde lo he visto”, le respondí… “Yo soy José Mojica”…. “Ah, ¡La cruz y la espada!”, le dije. “Así que llévame al interior, ya tengo orden de los superiores para ingresar al Colegio Seráfico. Era un domingo de carnaval que pasó con una alegría, cantando con los hermanos que sabían tocar el piano, Granada y todas esas canciones; pasó un día de felicidad comiendo su puchero arequipeño a la hora del almuerzo. A los pocos días le cortaron el cabello para hacer la corona, se le puso el hábito y cantó en la iglesia en una misa que celebró el padre Reynoso. Rompiendo las bancas de la iglesia llegó gente en cantidad a ver al artista José Mojica… De allí viajó al noviciado, luego viajó al Cusco. Pasamos en el Cusco una época muy bonita con el padre Mojica. Yo pude admirar en él un espíritu extraordinario de generosidad, no tenía apego a nada, era un hombre muy desprendido y amigo. A pesar de su edad tan distinta a nosotros –él tenía 46 años–, sin embargo se adecuó tanto a nosotros que lo sentíamos como un padre en medio de nosotros. Bueno, pasaron así tres años y nos llegó la profesión de votos perpetuos y teníamos que desprendernos de todas nuestras propiedades y dinero. Y entonces, él ingresó al Noviciado, no repartió todavía porque el padre superior le dijo: “No repartas todavía a los pobres tu dinero, porque no sabes si vas a permanecer, déjalo congelado en el banco. Antes de la profesión de votos perpetuos, tú puedes deshacerte de tu dinero, para hacer tu profesión con la pobreza franciscana”. Muy bien, sucedió que el año 1945 nos nombraron al padre Mojica y a mí en representación de la Casa de Estudios de La Recoleta de Teología y Filosofía para ir a Lima, al Congreso Nacional de Terciaros Franciscanos, que lo hicieron las dos provincias de San Francisco Solano y XII Apóstoles del Perú…

– Ahí participaron los historiadores Raúl Porras Barrenechea y Víctor Andrés Belaunde…

– Sí, estuvieron presentes… Viajamos y, al pasar por Mollendo, mi padre me dijo: “Hijo, sabes que he sufrido un desastre en mi economía. He trabajado 30 años para una firma importadora de automóviles de Detroit, EE.UU., a Perú y Bolivia. Cada mes traía treinta automóviles, el último viaje el convoy que llevaba al Cusco los automóviles, llegó con un vagón que contenía solamente piedras, entonces la compañía me despidió del trabajo sin goce de beneficios por mis trabajo, por complicidad o descuido, y me he quedado sin trabajo y estoy pasando una pobreza vendiendo mis muebles para sobrevivir. Me impresionó. Nos embarcamos y el padre Mojica me dice cuando estábamos en el camarote: “Algo tienes, ¿qué te ha pasado?”. “Nada, Fr. José”… “¿Te has encontrado con tu enamorada?”… “No, Fray José”… “Algo tienes, estoy descubriendo, ¡tienes que decirme!”. “Nada, fray José, nada, no se preocupe; mire, son las 10 de la noche, vaya a dormir a su camarote”. “Mira, ya son las 12, aquí no duermen ni tú ni yo si tú no me dices”. Ya, tuve que decirle, esto le ha pasado a mi padre, esta tragedia económica. “Oye, ¿Y no podías decirme? ¡Qué falta de confianza!”. Abrió su maletín, sacó un talonario…. Cada automóvil costaba 6 mil dólares, son 12 mil. “Y le voy a poner 5 mil dólares más a tu padre para que se vaya al Callao, y allí va a encontrar trabajo en la Aduana que es su especialidad de importación y exportación”…. Me dio un cheque de 17 mil dólares. “No le digas a nadie; estoy repartiendo mi plata porque el próximo año vamos a hacer nuestros votos perpetuos”. Así que llegó el momento en que llegamos a Lima en barco y le envié un telegrama a mi padre: “Papacito, no te preocupes de tu deuda, está solucionado tu problema”. Mi padre dijo, “¿Qué será, a lo mejor un trabajo?”, no se imaginaba de los 17 mil dólares. Cuando ya terminó el Congreso regresamos en barco a Mollendo. Y el padre Mojica me dijo: “No le digas a tu papá que estamos llegando, vamos a caer de sorpresa”. Llegando el barco al puerto de Mollendo, me dijo: “No, quiero que tu papá me agradezca, esto es de Dios, no es mío, no puedo soportarlo. Yo me embarco en tren a Arequipa y tú le llevas el cheque a tu papá”. “Gracias, padre José”. Así que llegué a Mollendo: “Papacito”… ¿Y Fray José?”, me dijo. “Ya se fue para Arequipa”. “¿Recibiste mi telegrama?”. “Sí. ¿Hay algún trabajito para mí, hijito?”… “Le mostré el telegrama” “Ay, hijito” Mi padre hizo un gesto de emoción al ver 17 mil dólares. Vamos al banco. El banco trabajaba hasta la 1 de la tarde para cerrar las cuentas, antes no había el sistema moderno de ahora… “Señor Montesinos, ¿qué se le ofrece?” “Este chequecito”. “Ah, del padre Mojica. Han llegado tres a Mollendo ya, uno para el colegio, otro para las monjitas de María Auxiliadora y para el Asilo de Ancianos. Está correcto, ¿cuándo quiere usted cobrar?”. “A la mesa, 12 mil dólares”. Nos dio 12 mil dólares, fue a la casa y sacó la lista, todo lo dejé bien acotado, de los 12 mil dólares por los dos automóviles pusieron cuota los amigos en el día para que mi padre no durmiese en la comisaría ni estuviese preso. De esa manera mi padre quedó libre. Viajé a Arequipa, me encontré con el padre Mojica y me dijo: “¿Cómo te fue?”. “Como usted dijo: se ha repartido el dinero, aquí está la firma de todos los que acotaron”. “Ahora sí estoy contento”, me dijo. Nos fuimos al Cusco… Hemos pasado una época muy hermosa, nos dio muchas lecciones el padre Mojica; pudimos apreciar un hombre de grandes cualidades espirituales que son un ejemplo franciscano.

– Hay una corriente de opinión favorable para que sea declarado como siervo de Dios y se inicie su proceso de canonización…

– Sí, he sabido de eso y está muy bien. Yo le voy a decir una anécdota que tengo yo. El 20 de septiembre de 1974 falleció el padre Mojica. Pasaron treinta años y al amanecer de un 20 de septiembre de 2005, a la foto del padre Mojica que tengo en mi habitación le digo: “Padre Josesito, voy a dedicarte una canción que tú nos dijiste que le dedicaste a tu madrecita: Muñequita linda”. Empecé me puse a cantar la canción: “Te quieeero, dijiiiiste, ponieeendo mis manos entre tus maniiiitas de blaaaanco marfiiiil” (canta). Al terminar la canción, el radio toca cassette se prendió y siguió cantando la voz del padre Mojica la canción “Júrame”. Mire: un milagro. Terminó de cantar y se apagó. Yo me acerqué el aparato y retrocedí hasta el comienzo para escuchar, y la sorpresa más grande es que la canción que yo canté, Muñequita linda, el alma bendita del padre José me la grabó en la cinta. Y yo le dije: “Padre José, te has hecho presente ah, te has hecho presente. Ya sé que estás con Dios”.

– Podría ser uno de los próximos santos franciscanos…

– Claro, sí.

– ¿Qué mensaje le puede dar a los jóvenes sacerdotes y religiosos franciscanos?

– Un mensaje muy especial. Que vivan el espíritu franciscano de caridad, de amor a Dios y amor al prójimo. Que no se mezclen con esa mala línea de ser egoístas, de ser partidarios de las riquezas materiales, sino de las riquezas espirituales, y que la misión de ellos sea llevar la palabra de Dios de la forma más humilde y sencilla a todos los pueblos, y que sean siempre el ejemplo franciscano de humildad, sencillez y pobreza. Y que pidan siempre a Dios que reafirme su vocación al sacerdocio y a la vida franciscana. Que Dios ilumine sus mentes. Y también, por supuesto, a las familias, a los hogares, que cultiven la vida religiosa, como la cultivaron mis padres, porque en un jardín bien cuidado y cultivado nacen bellas y hermosas flores, y esas son las vocaciones. Por eso me dirijo a los hogares, y que el día de su matrimonio pidan a Dios una gracia especial, ¿cuál será? que entre sus hijos nazca alguien con vocación religiosa y sacerdotal… He tenido el gusto queridos amigos de dirigirles estas palabras que hacen tanto recuerdo de mi vida religiosa, dejar este mensaje para todo el mundo donde quiera que sea y en los archivos, estas notas de la vocación religiosa, y también la nota de un gran hombre como Fr. José Mojica.

– Padre Carlos, ¿qué reflexión le merece el nombramiento de Fr. Neri Menor, sacerdote franciscano, como nuevo Obispo de Huánuco?

– Una reflexión muy hermosa, precisamente la formación espiritual y religiosa del sacerdote franciscano ha sido importante en esa elección. Aparte, nos da mucha pena, que precisamente los buenos religiosos se nos escapan de nuestra Provincia para hacer un servicio. De todas maneras, es una complacencia, es un orgullo, y deseamos que su labor sea muy fructífera en el pueblo que Dios lo ha puesto a monseñor Fr. Neri Menor, en este caso Huánuco.

– ¿Y qué nos puede contar sobre Fr. Abel Pacheco, su gran amigo?

– El padre Pacheco es todo un tesoro… ¡es una bomba de movimiento! ¿Una anécdota del padre? Que ha movido campañas para los establecimientos de las radios y las televisiones, la comunicación social, la prensa franciscana, el boletín dominical.

– Finalmente, una pregunta muy aventurada. ¿Cómo quisiera que lo recuerden?

– Yo quisiera que me recuerden como un buen amigo de todos. Ya sé acerca la partida porque estoy cumpliendo los 91 años…

– No sabemos, de repente yo salgo de aquí y muero atropellado…

– (Ríe), Sí pues, como muchos casos que se ven… Quiero que recuerden el mensaje de sencillez, de humildad, de alegría…

– ¿Algún santo de su devoción?

– San Antonio de Padua, y por supuesto San Francisco de Asís, mi patrón. Y para terminar, deseo para todos los que escuchan estas palabras grabadas mi bendición franciscana: “El Señor os bendiga y os guarde, tenga misericordia de vosotros, os mire benignamente y os conceda la salud y la paz. Y que la Santísima Virgen María, San José su esposo y San Francisco os bendigan. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. Buenas noches para todos ustedes.

– Muchas gracias, padre Carlos.

Nota.- Entrevista realizada en el Convento de San Francisco de Lima el 07 de Junio de 2016 por el periodista Nivardo Córdova Salinas, colaborador de Prensa Franciscana del Perú como parte del Proyecto Oralidad Franciscana: Memoria Viviente de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.

«Ética profesional del periodista» de Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM

BIOGRAFÍA DE FR. ABEL PACHECO SÁNCHEZ OFM

Fr. Abel Patricio Pacheco Sánchez OFM es un fraile franciscano nacido en el departamento de Arequipa, distrito de Santa Isabel de Siguas, Anexo de Pitay, Pago Oquines, Frente al Poblado de Quilcapampa, un 17 de marzo de 1932.

Sus padres fueron: Benito Pacheco Pacheco y Clara Sánchez Hernani de Pacheco. Es el primogénito de este matrimonio que tuvo 12 hijos: Abel, +Andrés, Angélica, Luis, Francisca, +Lorenzo, Blanca, Jorge, María, +Raúl, +José María, y +José.

Su vocación religiosa la recibió de Dios, alimentada en el hogar, por ser un matrimonio muy católico, con mucha fe en Cristo y amor a María su madre; desde muy niño sintió ese llamado. Sus primeros años de estudios los hizo en la Escuela de Sóndor, en la Escuela de la Estación de Vítor (en La Joya), y en el Colegio de La Ranchería bajo la dirección del profesor Oswaldo Villalobos.

Al cumplir los 12 años de edad, recibió en su domicilio la visita de Fray Francisco María Noratto Paredes OFM, quien lo invita a ingresar al Convento San Francisco de Asís para seguir la vida religiosa. Él y sus padres aceptan gustosamente y en 1944 se traslada a la ciudad de Arequipa para continuar sus estudios en el Colegio San Francisco de Asís y Colegio Seráfico de Tiabaya. A los 14 años (el 29 de septiembre de 1946) toma el hábito como Terciario Franciscano.

En 1948, a los 17 años, después de hacer el Noviciado, profesa en la Primera Orden Franciscana. Los estudios de formación sacerdotal, Filosofía y Teología los realizó en el Convento San Francisco de Jesús “El Grande” y en el Convento de La Recoleta del Cusco y en San Francisco de Asís de Arequipa. El 02 de marzo de 1956, es ordenado Sacerdote a los 24 años de edad por Monseñor José Leonardo Rodríguez Ballón, con el nombre de Rvdo. Padre Francisco María Pacheco Sánchez.

Canta su primera misa en la Capilla de su pueblo natal La Ranchería, Pitay, el 18 de marzo de 1956, a cual congregó a todo el Valle de Siguas, autoridades y personas notables, como el Padre Fray José de Guadalupe Mojica OFM, quien antes ingresar al claustro religioso fue un destacado actor en Hollywood y tenor de la Ópera en Chicago, Estados Unidos.

En 1957 es enviado por la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú a Europa, Roma, para realizar estudios en la Universidad San Antonio de Roma, donde obtiene el título de Doctor en Teología con la tesis doctoral “Santi Leonardi a Portu Mauritio Doctrina de Caritati” . Ha viajado por varios países de Europa y habla varios idiomas, como el español, latín, italiano, alemán y quechua.

Al retornar al Perú, en 1961 es enviado a la ciudad del Cusco, donde permaneció más de 30 años, siendo Guardián, Párroco y otros, tanto en el Convento de San Francisco como en La Recoleta. Rector del Seminario Arquidiocesano San Antonio Abad del Cusco entre 1974 y 1975.

Fue catedrático de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, Facultad de Comunicación Social e Idiomas, dictando de Lenguaje, Comunicación, Latín y Ética Profesional del Periodista. Fundador y director de la Escuela Normal Superior Obispo Calienes del Cusco, Comisionado Regional de la Asociación Nacional de Scouts del Perú en Cusco.

Ayudó y colaboró con los hermanos campesinos de las diferentes asociaciones en el Cusco, fue asistente de las diferentes fraternidades de la Orden Franciscana Seglar del Cusco, fundando la Federación de Círculos Sociales y Urbanizaciones Cusco (FECISCUR-CUSCO) en todas las zonas marginales del Cusco. Celebró sus Bodas de Plata Sacerdotales, el 29 de junio de 1981 en la Iglesia San Francisco de Asís de Cusco.

En el año 1994, es cambiado a la ciudad de Arequipa como Guardián del Convento de Asís: Inició las gestiones ante los organismos correspondientes para colocar en el Altar Mayor el Retablo de la Virgen de Guadalupe que tenían en el Colegio Seráfico de Tiabaya y que hoy luce muy hermoso, gracias a la continuidad del Padre Gilmar Espino, lo mismo que el enrejado para protección de los Templos de la Tercera Orden Franciscana y de San Francisco de Asís.

Reactivó el Comedor Popular San Francisco de Asís para personas indigentes que funcionaba en el local de la Tercera Orden Franciscana; llevó grupos de hermanos a Camaná a la Climática Estrella del Mar en época de verano.

Creó la Asociación “Centro Asistencial Integral Arequipa” – CASIA para realizar Proyectos Sociales en ayuda a los más necesitados en el valle de Siguas, en Vítor, en las Pampas de Majes, en pueblos de Ayacucho y Tacna.

Entre los proyectos sociales relevantes de CASIA, destacan los relacionados al desarrollo de la agricultura local mediante capacitación de los pobladores para mejora de la siembra de frutales como lúcuma, higos, palta y uva. Además el Proyecto Especial Chirimacha – PECHI para control, prevención y erradicación del “Mal de Chagas”.

En el año 2006 es nombrado director del Archivo San Francisco de Lima, perteneciente a la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú -cargo que ocupó hasta noviembre de 2020-, donde se conservan documentos relacionados a la orden que datan desde el siglo XVI a la fecha, fuente de consulta para investigadores sociales e historiadores. Aquí dirigió la edición del Boletín del Archivo San Francisco de Lima.

Es director fundador de Prensa Franciscana del Perú y la Comisión Franciscana de Medios de Comunicación Social (COFRAMCOS). En 2008 funda el programa radial “Mensajes franciscanos”, que se emite en Santa Rosa Radio TV. Asimismo, el programa radial “Florecillas franciscanas” que se difunde a través de Internet. Es director del blog Prensa Franciscana del Perú ). Es editor del Boletín “Voz de Siguas Majes” para pobladores y estudiantes y “Paz y bien” para la Orden y Familia Franciscana (primera, segunda y tercera orden).

PUBLICACIONES

Promotor de diversas publicaciones sobre temas relacionados a la espiritualidad y cultura, como por ejemplo “Don Pueblo, gran maestro” de Fr. Isaías Figueroa Álamo OFM (Yungay, 1908 – Callao, 1983), “Radioteatro franciscano” de Fr. Alejandro Palacios OFM, entre otros.

En 2011, cuando era director del Archivo San Francisco de Lima, publicó el «Esquematismo de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú», libro que resume el statu quo de la provincia, desde la llegada de los primeros franciscanos al Perú en 1532 hasta la mencionada fecha. Asimismo es coautor de los libros de investigación «Fr. José Mojica OFM. Memorias en el Perú» y «Poemas franciscanos de Fr. Luis Valle Goicochea».

Para Fr. Abel Pacheco Sánchez OFM, la motivación para seguir trabajando tal como lo viene haciendo durante 67 años de sacerdocio es “el servicio a Dios y a pueblo de Dios, difundiendo la doctrina cristiana basada en la Biblia, tal como nuestro señor Jesucristo que enseñó, sirvió al pueblo curando, alimentando, resucitando y acompañando”.

PRENSA FRANCISCANA

«Asamblea Provincial Anual 2026» de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú

Asamblea Provincial Anual 2026

El certamen fue inaugurado oficialmente por el ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM y contó con la presencia de los religiosos procedentes de todas las casas franciscanas, parroquias y conventos de esta Provincia.

Los objetivos específicos de esta Asamblea General 2026 son:

a. Vivir una experiencia más intensa de oración y convivencia fraterna.
b. Animar, programar y evaluar nuestro proyecto de vida provincial en sus diversas opciones.
c. Estimular la formación permanente de los hermanos.
d. Evaluar nuestras líneas de servicio para que respondan a las realidades de la Iglesia.
e. Celebrar los acontecimientos de los hermanos: Profesión, ordenaciones, Bodas de Plata, Bodas de Oro.
f. Informar sobre la situación de la Provincia 2025.
g. Reflexionar sobre la celebración del VIII Transito de San Francisco y los 300 años de la Canonización de San Francisco
Solano.

PONENCIAS TRANSMITIDAS POR PRENSA FRANCISCANA EN FACEBOOK LIVE

PRENSA FRANCISCANA con información de la Curia General de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.

Papa León XIV proclama Año Jubilar Franciscano con motivo de los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís

La Penitenciaría Apostólica concede la indulgencia plenaria bajo las condiciones habituales a quienes participen devotamente en este jubileo extraordinario, que representa una continuación ideal del Jubileo Ordinario de 2025.

Este año jubilar está dirigido especialmente a los miembros de las Familias Franciscanas del Primer, Segundo y Tercer Orden Regular y Secular, así como a los Institutos de vida consagrada, Sociedades de vida apostólica y Asociaciones que observen la Regla de San Francisco o se inspiren en su espiritualidad. Sin embargo, la gracia de este año especial se extiende también a todos los fieles sin distinción que, con el ánimo apartado del pecado, visiten en forma de peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo. Los ancianos, enfermos y quienes por motivos graves no puedan salir de casa podrán igualmente obtener la indulgencia plenaria uniéndose espiritualmente a las celebraciones jubilares y ofreciendo a Dios sus oraciones, dolores o sufrimientos.

En este tiempo de celebración que culmina ochocientos años de memoria franciscana, invitamos cordialmente a todos los fieles a formar parte activa de este jubileo excepcional. Que el ejemplo luminoso de San Francisco, quien supo hacerse pobre y humilde para ser verdadero alter Christus en la tierra, inspire nuestros corazones a vivir con auténtica caridad cristiana hacia el prójimo y con sinceros anhelos de concordia y paz entre los pueblos. Siguiendo las huellas del Poverello de Asís, transformemos la esperanza que nos hizo peregrinos durante el Año Santo en fervor y celo de efectiva caridad. Que este Año de San Francisco sea para cada uno de nosotros una ocasión providencial de santificación y de testimonio evangélico en el mundo contemporáneo, para gloria de Dios y bien de toda la Iglesia.

Leer el Decreto: Italiano – English – Español – Français – Português – Polski –  عربي  –  Magyar – Deutsch

Condiciones para recibir la Indulgencia

(para uno mismo o para difuntos)

  • Confesión sacramental para estar en gracia de Dios (en los ocho días anteriores o posteriores);
  • Participación en la Misa y en la Comunión Eucarística;
  • Visitar en forma de peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo, donde uno renueva su profesión de fe, a través de la recitación del Credo, para reafirmar su identidad cristiana;
  • El rezo del Padre Nuestro, para reafirmar la dignidad de hijos de Dios, recibida en el Bautismo;

Orar por las intenciones del Santo Padre, para reafirmar la pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visible de unidad es el Romano Pontífice;

Fuente: https://ofm.org/es/papa-leon-xiv-proclama-ano-jubilar-franciscano.html

PRENSA FRANCISCANA con información de la Curia General de la Orden de los Frailes Menores.

«Francisco de Asís: una semilla de vida eterna»

Asís, 10 de enero de 2026

Hace ochocientos años, Francisco de Asís dejaba este mundo. Pero la semilla que había plantado sigue germinando. San Pablo, en su carta a los Gálatas, escribe palabras que parecen misteriosas: «El que siembre en el espíritu, del espíritu cosechará vida eterna».

Estas palabras se cumplieron en Francisco. Tras acoger el Espíritu de Jesús en su interior, hasta el punto de llevar las marcas del Crucificado en su cuerpo, él mismo llegó a ser una semilla del Evangelio, llena de frutos de vida eterna. Es el precioso legado que nos dejó. Un legado que aún resuena en los corazones y las mentes de nuestra generación, ayudándonos a creer en el Evangelio, a «tener el Espíritu del Señor y su santa operación», y a convertirnos en signos de paz.

LEER CARTA AQUÍ

Con esta carta, deseamos agradecer al Señor la semilla del Evangelio que él sembró en la Iglesia hace 800 años y que aún hoy permanece viva y fructífera. Juntos, deseamos recordar algunos aspectos fundamentales de esta historia cristiana. Estos aspectos siguen siendo un legado para todos los que, detrás de Francisco, desean seguir los pasos del Señor Jesús…

Fr. Massimo Fusarelli OFM, Ministro general
Fr. Carlos Alberto Trovarelli OFMConv, Ministro general
Fr.Roberto Genuin OFMCap, Ministro general
Fr. Amando Trujillo Cano TOR, Ministro general
Tibor Kauser OFS, Ministro general
Sr. Daisy Kalamparamban, Presidente IFC-TOR

Leer el texto completo de la Carta: ItalianoEnglishEspañolDeutsch Français Hrvatski Polski Português Magyar

FUENTE: https://ofm.org/es/francisco-de-asis-una-semilla-de-vida-eterna.html

PRENSA FRANCISCANA con información de la página web de la Curia General www.ofm.org

Apertura del VIII Centenario del Tránsito de San Francisco (1226 – 2026)

Estarán presentes los Ministros generales de la Familia Franciscana: Fr. Massimo Fusarelli OFM, Fr. Carlos Alberto Trovarelli OFMConv, Fr. Roberto Genuin OFMCap, Tibor Kauser OFS, junto con Fr. Amando Trujillo Cano Ministro general de la Tercera Orden Regular (TOR), y sor Daisy Kalamparamban, Presidenta de la Conferencia Franciscana Internacional de los Hermanos y Hermanas de la Tercera Orden Regular. Una presencia coral que simboliza la riqueza carismática de la Familia Franciscana en el mundo.

No faltarán las autoridades religiosas y civiles locales, entre ellas Mons. Domenico Sorrentino, obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y Foligno, y Valter Stoppini, alcalde de la ciudad de Asís: participarán en un gesto que recordará la reconciliación entre el obispo y el podestá de Asís, cantada por Francisco como profecía de paz.

El rito se articulará en varios momentos, para dar testimonio de la riqueza del carisma franciscano y del paso simbólico del Centenario de las Llagas al del Tránsito. Para la ocasión, se expondrá en la basílica la pintura más antigua que representa a San Francisco de Asís, conservada en el Museo de la Porciúncula: obra del llamado Maestro de San Francisco (mediados del siglo XIII), representa al Santo con los estigmas claramente visibles, expresión de su plena y definitiva conformatio Christi. La imagen habría sido realizada sobre una tabla de madera utilizada para acoger y proteger el cuerpo de Francisco inmediatamente después de su muerte, lo que le confiere un valor no solo iconográfico, sino también profundamente relicario y testimonial.

La basílica de Santa María de los Ángeles alberga la llamada Capilla del Tránsito, lugar en el que Francisco, en el momento de su muerte, quiso ser depositado el 3 de octubre de 1226. Las últimas estrofas del Cántico de las Criaturas, «Laudado si’, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal, de la que ningún hombre viviente puede escapar», son la auténtica clave de lectura de este Centenario.

La celebración se retransmitirá en directo por streaming en la página web de los Centenarios Franciscanos www.centenarifrancescani.org.
Son muchas las iniciativas de la Familia Franciscana ya programadas para celebrar este Centenario:

  • «Francisco tiene tus ojos»: un itinerario de 12 citas mensuales organizado por la Provincia Seráfica de los Frailes Menores de Umbría y Cerdeña para (re)encontrar en la mirada del Santo la clave que nos oriente en la complejidad de nuestro tiempo. Comienza el 3 de enero con el tema «Francisco y la palabra de Dios». Para mayor información, haga clic aquí.
  • Exposición de los restos mortales de Francisco del 22 de febrero al 22 de marzo de 2026 en la Basílica de Asís. Reserva gratuita en la página web oficial www.sanfrancescovive.org.
  • Capítulo de las Esteras de los jóvenes europeos del 3 al 6 de agosto de 2026.
  • Novena de San Francisco, con diversas iniciativas.
  • Domingo de los Pobres (noviembre de 2026), con el tema «Francisco y los pobres».

Más información sobre el Centenario 2023-2026
Más información sobre el Centenario del Transito

Fuente: https://ofm.org/es/apertura-del-centenario-del-transito-de-san-francisco.html

PRENSA FRANCISCANA con información de ofm.org

Dos religiosos francisanos realizan su primera profesión religiosa y toma de hábito

A través de un comunicado en su página oficial en Facebook, Vocaciones Franciscanas Perú, la secretaría de Cuidado Pastoral de las Vocaciones, informó que el pasado 3 de enero de 2026, en la Solemnidad del Santísimo Nombre de Jesús, se realizó esta ceremonia solemne realizada en la Casa Franciscana de Retiros P. Gabriel Allegra en la ciudad de Moche (Trujillo).

«Celebramos y agradecemos a Dios por la toma de hábito y primera profesión religiosa de nuestros hermanos : Fr. Joseph Adam Cáceres Huerta OFM y Fr. Jorge Luis Chinguel Facundo OFM. Que Dios siga bendiciendo su vida de entrega y seguimiento al estilo de nuestro seráfico padre San Francisco de Asís. Sigamos orando por ellos para que sigan fortaleciendo su camino vocacional y sigamos orando, también, por el aumento de las vocaciones para el servicio de la Iglesia».

PRENSA FRANCISCANA con información de Vocaciones Franciscanas Perú.

Diez ingresantes a la etapa de Noviciado en la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú

La ceremonia fue presidida por el ministro provincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM, y se realizó el 2 de enero de 2025 en la Casa de Retiro P. Gabriel Allegra en la ciudad de Moche (Trujillo).

En una nota publicada en su cuenta oficial en Facebook Vocaciones Franciscanas Perú, la oficina de Cuidado Pastoral de las Vocaciones publicó este mensaje:

«Agradecemos a Dios por este momento de dicha para nuestra Orden de Hermanos Menores y para nuestra Provincia Franciscana, por el ingreso de diez hermanos a la etapa del noviciado. Que Dios los siga acompañando y fortaleciendo en su proceso de discernimiento vocacional, y que les siga dando la gracia de responder generosamente con un sí generoso. Y pedimos que nos sigan acompañando con sus oraciones para estos hermanos, que siguen respondiendo con valentía al Señor y vivir el Santo Evangelio al estilo de nuestro seráfico padre San Francisco de Asís. Sigamos orando por las vocaciones para el servicio de la Iglesia».

PRENSA FRANCISCANA con información de Vocaciones Franciscana Perú.

Año Jubilar por los 300 años de la canonización de San Francisco Solano (1726 – 2026)

El programa de la «Apertura del Año Jubilar por los 300 años de la Canonización de San Francisco Solano (1726 – 2026)» comenzó con la entronización de la imagen e inicio de la procesión desde el Santuario de San Francisco Solano hacia la Basílica. Allí se realizó la sagrada eucaristía presidida por el padre guardián y rector Fr. Juan Apumayta Bautista OFM, quien estuvo acompañado por el ministro provincial Fr. Ernesto Chambi Cruz OFM, el maestro de estudiantes Fr. Elvis Pacheco OFM, el secretario general Fr. Henri Arana Sinchi OFM.

Finalizada la misa se realizó una procesión interna en presencia de la comunidad de frailes franciscanos, cofradías y hermandades de la Basílica, donde se puso de manifiesto la gran devoción a San Francisco Solano, quien es «Patrono Jurado de Lima».

Fr, Juan Apumayta Bautista OFM, guardián y rector del Convento de San Francisco de Lima, duranta la entronización de la imagen de San Francisco Solano.

MÁS INFORMACIÓN

PRENSA FRANCISCANA con fotos de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.

PRENSA FRANCISCANA