INFORMATIVO PROVINCIAL

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“El sultán le pregunta, ¿Por qué los cristianos predican el amor y hacen la guerra? A Francisco se le saltan las lágrimas y responde: Porque el amor no es amado”. San Buenaventura (1221-1274).

Secretaria provincial.   Jr. Ancash N° 471 Apartado 4038 –Lima. Enero – Diciembre, 2018

VIRGEN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

INFORMATIVO PROVINCIAL 

PROVINCIA FRANCISCANA DE LOS XII APÓSTOLES DEL PER

Informativo Provincial
Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú Enero – Agosto 2019   Editor Fr. Rodolfo Ibáñez Neira, OFM Secretario Provincial Email: 12apostolesperu@gmail.com neiraofm@hotmail.com Curia provincial 2018 Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú Jr. Ancash 471 Lima Casilla Postal: 4038 Teléfono: 00 511-4267377 Fax: 00-511-4274831

Gobierno Provincial Fr. Nicolás Ojeda Nieves, OFM Ministro Provincial
Fr. Juan Apumayta Bautista, OFM Vicario Provincial

Definidores
Fr. Guido Zegarra Ponce, OFM. Fr. Ernesto Chambi Cruz, OFM Fr. Benigno Condori Chuchi, OFM Fr. Martín Facundo Reyes, OFM Fr. Rodolfo Ibáñez Neira, OFM

Diseño y Diagramación. …………………. Fotografía Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú Tiraje 150 ejemplares   Prohibida la reproducción parcial o total de este informativo por cualquier motivo, o por cualquier medio sin permiso escrito de la provincial   Impreso en Perú-Printed in Perú

CONTENIDO

EDITORIAL Pagina
Mensaje del Ministro Provincial  
CURIA GENERAL  
Decreto de aprobación de los Estatutos Particulares de la Provincia.  
se cumplen 8 siglos de la visita de san francisco de asís al sultán sultán de egipto malik al-kamil, en 1219  
Mensaje del Ministro General Fr. Michael Perry, O.F.M., en la visita al Perú.  
Nombramiento de Visitador General a Fr. Ernesto Chambi, OFM.  
Declaración de Jerusalén del Consejo Internacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación.  
V Capítulo Under ten: Mensaje final a todos los frailes – la declaración de Taizé sobre el diálogo.  
Consagración al Sínodo de Amazonía a san Francisco de Asís.  
Monseñor Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., Presidente del CELAM, para el periodo 2019-2023  
PROVINCIA FRANCISCANA  
Asamblea Anual, enero – 2019  
Cronograma de actividades provinciales, 2019  
Fraternidades de la Provincia, 2019  
Cuidado Pastoral de las Vocaciones  
Experiencia Misionera de los Novicios en la Provincia de Huancabamba.  
Experiencia Misionera de los Profesos temporales en la Parroquia San Antonio de Padua de Huaraz  
Artículos  
Revelación Cristológica en el Evangelio de San Marcos.  
Ministerio de Lectorado  
Profesiones Solemnes  
Ordenaciones diaconales  
Cumpleaños de los hermanos de la Provincia  
Hermanos que Partieron a la casa de Dios Padre, 2019  
Necrología de los hermanos de la Provincia  

EDITORIAL

Mensaje del Ministro Provincial

Queridos hermanos y hermanas:

Que la gracia y la paz de nuestro Señor ilumine siempre sus vidas.

Quiero en esta oportunidad, que prestemos atención y meditemos en algo muy importante para crecer y vivir mejor nuestra vida de fraternidad y en relación con nuestro apostolado en la que constantemente nos están insistiendo el Santo Padre el Papa Francisco y nuestro Ministro General: Dialogar y escuchar.

Dialogar: Cuan importante es el diálogo en nuestras vidas. En primer lugar, nuestro dialogo personal con el Señor, en nuestra vida de oración en la vivencia de la liturgia, en nuestra vida de piedad, que hace sentirnos en la presencia de Dios; y este diálogo con Dios, necesariamente tiene que llevarnos a propiciar, buscar y vivir el diálogo con nuestros hermanos para saber que pensamos, que queremos, que deseamos y también que nos molesta, que necesitamos, que cosa nos preocupa, etc. Y así ir construyendo juntos cada día nuestras fraternidades.

Por lo tanto, si dialogamos, vamos a vencer los miedos, las antipatías, la “cultura del chisme” que campea a nuestro alrededor y vamos a entendernos y comprendernos cada día mejor.

Escuchar: Igualmente, en nuestra vida de oración, escuchar a Dios en el silencio de nuestro corazón, escuchar su Palabra, su mensaje de salvación, su envío a vivir nuestro apostolado, escuchar lo que está pidiendo a cada uno de nosotros, escuchar su llamada a vivir nuestra vocación como le dijo al Padre San Francisco “Ve, repara mi iglesia, que como ves amenaza ruina”.

Pues, abriendo nuestro corazón a la escucha de Dios, seremos sensibles para escuchar en nuestras fraternidades y en nuestros diversos apostolados a los hermanos, que buscan sentirse personas, que aman, que sienten, que sufren, que tienen problemas, que tienen alegrías, que quieren compartir con nosotros. No buscan que le solucionemos las dificultades, pero al menos sentirse tomados en cuenta porque fueron escuchados.

Qué profundo es cuando alguien te dice “gracias por escucharme”, ojalá tengamos el gozo de tener esa disposición de escuchar a los demás y así estaremos poniendo un granito de arena, para vivir un mundo mejor.

Me despido con un fuerte abrazo y les deseo Felices Fiestas Patrias.

En Cristo y María Inmaculada,

Fr. Nicolás Ojeda Nieves, OFM

Ministro Provincial

SE CUMPLEN 8 SIGLOS DE LA VISITA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS AL SULTÁN DE EGIPTO MALIK AL-KAMIL, EN 1219

En 1219 San Francisco de Asís se entrevistó en Damietta, en el delta del Nilo, con el sultán de Egipto, Al-Kamil, sobrino del famoso Saladino, quien acababa de lograr una fuerte victoria contra los cruzados que habían desembarcado recientemente

en su país. El franciscano San Buenaventura describió así la escena: “El sultán le pregunta: ¿por qué los cristianos predican el amor y hacen la guerra?” A Francisco se le saltan las lágrimas y responde: “Porque el amor no es amado”. Al parecer, el sultán nunca antes había conocido a un cristiano pacífico y devoto, no guerrero, y le impresionó.

En Pakistán, la Comisión Nacional para el Diálogo Interreligioso de los obispos católicos ha querido celebrar el VIII Centenario de aquel encuentro como una ocasión de diálogo con los musulmanes.

El franciscano Sebastián Shaw, arzobispo de Lahore y presidente de la Comisión, presidió una ceremonia, celebrada el 12 de enero en Lahore, junto con Francis Nadeem, custodio de los frailes capuchinos de Pakistán y numerosos franciscanos, monjas, sacerdotes y laicos. Acudieron al acto también eruditos musulmanes de Sialkot, Gujranwala e Islamabad. El Padre Nadeem recordó que Francisco y Al-Kamil “defendieron la paz y la tolerancia en

medio de la atmósfera de guerra y conflicto durante las cruzadas, nos dan un ejemplo de diálogo interreligioso y de comprensión mutua.

Al comienzo de la ceremonia se descubrió un cuadro que representa el encuentro entre san Francisco de Asís y Al-Kamil, mientras que algunas palomas fueron liberadas, simbolizando la esperanza de difundir el mensaje de paz en Pakistán y especialmente en áreas donde hay conflictos religiosos y políticos.

El capuchino Shahzad Khokher OFMCap presentó a continuación los antecedentes, el contexto histórico y el significado de este encuentro histórico, mientras que el arzobispo Shaw animó a todos los presentes a “ser embajadores de la paz, inspirados por el ejemplo de estos grandes líderes… Admiro la pasión y el coraje de Francisco de Asís, que quiso ir a ver al sultán en medio de la guerra”, dijo, reiterando que “este acontecimiento nos empuja a todos a vivir en paz, armonía, tolerancia y solidaridad. El Padre Nadeem, anunció que en 2019 el evento se celebrará en todo Pakistán, con diversas actividades: seminarios para niños, jóvenes,

estudiantes universitarios, siempre con la participación de cristianos y musulmanes. “También informó tenemos la intención de llegar a ese 30% de los líderes religiosos musulmanes que son hostiles a los cristianos. Como san Francisco, sin miedo, con la ayuda de los musulmanes que están a nuestro lado, queremos encontrarnos con ellos para promover la paz y la armonía en Pakistán”.

Maulana Muhammad Asim Makhdoom, un conocido erudito entre los muchos líderes islámicos presentes, estuvo de acuerdo: “Promoveremos juntos la misión de san Francisco y del Sultán. Depende de nosotros tratar con aquellos que propagan el odio y los prejuicios entre las religiones. Nos corresponde a nosotros hacer un esfuerzo serio este año para convencer a otras personas de que se unan a este movimiento que promueve el diálogo interreligioso, la paz y la armonía social mientras celebramos los 800 años de ese encuentro histórico”. La ceremonia terminó con la oración común por la paz recitada conjuntamente por la asamblea.

CARTA A LA CUSTODIA EN MARRUECOS DEL MINISTRO GENERAL OFM.

Hoy conmemoramos el VIII Centenario de los Santos Mártires de Marruecos, los primeros mártires de la Orden de Frailes Menores. El celo ardiente por el Evangelio y la esperanza de transmitir la Buena Nueva de Jesucristo, del amor y la misericordia de Dios para el mundo y para cada ser humano, fue el centro de la misión emprendida por estos cinco hermanos de la Orden. La historia nos cuenta que su muerte inspiró a muchos jóvenes a entrar en la Orden. El principal de ellos fue Antonio de Lisboa, más tarde conocido como el Santo de Padua, quien ingresó a la Orden con el mismo deseo ardiente de vivir el Evangelio e ir entre musulmanes y no creyentes para compartir el mensaje de Jesucristo. Es este ardiente deseo de amar a Dios y a toda humana creatura lo que ha inspirado y sostenido nuestra presencia misionera en Marruecos durante los últimos 800 años.

Esta celebración se convierte para nosotros en un serio llamado a reflexionar sobre la naturaleza de la evangelización misionera a la luz de la auténtica libertad religiosa y de la humildad que debe caracterizar cada acción, dispuestos siempre a escuchar y aprender de los demás a través del diálogo paciente y recíproco, y reconociendo en ellos, especialmente en los musulmanes (cf. CCGG, 95, §3), el hecho de que son nuestros hermanos y hermanas. Un ulterior paso hacia una comprensión más profunda de lo que significa vivir entre otros creyentes y “no creyentes” tiene que ver con el hecho de estudiar e integrar la percepción de San Francisco sobre la libertad religiosa y las formas misteriosas por medio de las cuales Dios actúa, en todos los tiempos, entre todos los pueblos y en todas las circunstancias de la vida (cf. CCGG, 93, §§1-2). En el Capítulo XVI de la Regula no bulada, nuestro hermano Seráfico nos proporciona un método para iniciar y continuar viviendo el Evangelio de manera radical, compartiendo la propia experiencia de relación con Dios y con los otros.

Y los hermanos que van, pueden conducirse espiritualmente entre los Sarracenos e infieles de dos modos. Un modo consiste en que no entablen litigios ni contiendas, sino que estén sometidos a toda humana criatura por Dios (1 Pe2,13) y confiesen que son cristianos. El otro modo consiste en que, cuando vean que agrada al Señor.

Estas palabras fueron escritas después del evento del martirio que conmemoramos hoy. Ellas nos proporcionan una clave de lectura específica sobre cómo debemos conducirnos como misioneros-discípulos del Señor Jesús resucitado. Además, en cierto sentido, también anticipan la reflexión de la Iglesia sobre la naturaleza de la libertad religiosa que más tarde vendrá a la luz por medio de la declaración del Vaticano II, Nostra aetatae, párrafo 1, donde leemos: Todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra, y tienen también un fin último, que es Dios, cuya providencia, manifestación de bon

bondad y designios de salvación se extienden a todos, hasta que se unan los elegidos en la ciudad santa, que será iluminada por el resplandor de Dios y en la que los pueblos caminarán bajo su luz.

Hoy, como hermanos menores, nos comprometemos nuevamente a abrazar el ardiente deseo que Francisco tenía de compartir su experiencia del amor y la misericordia de Dios con los demás, una experiencia que lo llevó a abrazar a todas las personas como hermanos y hermanas, hijos de Dios y miembros de la única familia de Dios, llamados a seguir el camino de la santidad, la justicia, la paz y la bondad hacia todos los seres de la creación. Deseo que el Espíritu de Dios, que se movía sobre las aguas durante la creación, que animó santos profetas, que envió al amado Hijo de Dios, Jesús al mundo para que todos puedan compartir la dignidad y la santidad en la que todo ha sido creado y hacia la cual todo está destinado, os ilumine y os guíe, a vosotros y a todos los Hermanos de la Orden a “estar sujetos a toda criatura humana por Dios (RnB16)”. Que viváis en auténtica humildad de espíritu, convencidos del mensaje redentor de Jesucristo y comprometidos a caminar juntos por la senda de la justicia y la paz. Que esta conmemoración de los Cinco Santos Mártires de Marruecos sea para todos nosotros una ocasión para agradecer y comprometernos nuevamente a seguir las huellas de nuestro Señor Jesús.

Deseándoos todo el bien y la bendición del Señor en este día de fiesta para la custodia, y en apoyo fraternal a vuestro precioso servicio evangelizador, me suscribo muy fraternalmente.

Roma, 16 de enero de 2019

Fiesta de los Santos Mártires de Marruecos

Fr. Michael A. Perry, OFM

Ministro General y siervo.

VISITA DEL MINISTRO GENERAL FR. MACHAEL A. PERRY, OFM., A LA PROVINCIA FRANCISCANA DE LOS XII APÓSTOLES DEL PERÚ

Estimados hermanos el Ministro General Fr.  Michael A. Perry, OFM., en su visita fraterna al Perú, del 30 de marzo al 02 de abril de 2019, específicamente a nuestra Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, nos dejó el siguiente mensaje para nuestra reflexión, que a continuación detallamos:

¡Apreciado hermano Nicolás, apreciados hermanos del Definitorio Provincial, queridos hermanos de la Provincia de los XII Apóstoles del Perú, el Señor les conceda su Paz!

El evangelio de San Juan en el capítulo 15, en la parte del “discurso de despedida”, Jesús habla directamente a sus discípulos y seguidores con las siguientes palabras:

“Pero permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes. Un sarmiento no puede producir fruto por sí mismo si no permanece unido a la vid; tampoco ustedes pueden producir fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran y se seca; como a los sarmientos, que los amontonan, se echan al fuego y se queman. Mientras ustedes permanezcan en mí y mis palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que quieran y lo conseguirán. Como el Padre me amó, así también los he amado yo: permanezcan en mi amor” (Jn 15,4-7.9).

¡Permaneced en mi amor! Estas palabras centran el corazón de la vocación de todos los cristianos, y son para todos los que abrazan el camino del discipulado cristiano propuesto y vivido por Francisco de Asís. El contexto en el que originalmente se pronunciaron las palabras de Jesús no es tan diferente de los tiempos en que vivimos. La iglesia primitiva fue golpeada por muchas tormentas: divisiones internas; escándalos públicos; la amenaza permanente de las autoridades romanas y de algunos sectores de la comunidad judía tambaleada por la destrucción del Templo de Jerusalén y las luchas internas. Como los eruditos bíblicos nos dicen, ya en el Capítulo 6 de este mismo Evangelio, a los discípulos y otros seguidores de Jesús se les presenta una visión de Dios muy diferente a la que estaban acostumbrados. La visión de Jesús de este Dios marcó el retorno a una época en que se vio a Dios “caminar con y entre la gente”, una época en que el Arca de la Alianza fue transportada en caravana, presente en medio de los israelitas que avanzaron por el camino. de la bondad y de la santidad, en busca de la tierra prometida. Esta Tierra Prometida estaba conectada con la visión de un lugar: el Monte Sion y Jerusalén, por lo que tenía un destino geográfico. Pero estos santuarios sagrados no fueron definidos solamente por la geografía; eran y siguen siendo principalmente referencias a un estado de ser, a una forma de vivir, percibir y amar que es principalmente espiritual y social. Marca una nueva forma de vivir en una relación correcta con Dios, con los demás y con uno mismo. Como el profeta Miqueas le recordó a la gente la Promesa: el destino

es la comunión con Dios y con toda la humanidad; El camino hacia esta comunión nos conduce a vivir vidas de misericordia, justicia, verdad, perdón y amor.

Pero muchos no pudieron aceptar la visión de Jesús del camino hacia la santidad de vida y la comunión con Dios y con todo lo que existe, las comunidades humanas y naturales, un tipo de “ecología integral” de la cual habla el Papa Francisco en su primera Encíclica “Laudato Si”, una forma de vida totalmente bíblica y franciscana. Muchos abandonaron el nuevo camino de Jesús; a pesar de su previo compromiso y de ser llevados a una nueva vida a través de las aguas purificadoras del bautismo y a la comunión con Dios, y a pesar de ello no podían encontrar dentro de sí mismos la fuerza de la convicción de “permanecer en Jesús”. Como tantas personas en nuestros tiempos – y yo podría agregar también que algunos de nuestros frailes – muchos seguidores de Jesús han perdido su camino. Se vieron atrapados en la búsqueda de los intereses propios. Asumieron cargos y posiciones de título, se convirtieron en gerentes y manipuladores de personas, dinero, poder y cosas. En lugar de caminar hacia Dios, en peregrinación con Él en ruta a la Tierra Prometida, tomaron otra dirección, permitiendo que las cosas “que no son de Dios” ocuparan el lugar central de sus vidas. Participaron cada vez menos en la vida común de sus compañeros y co-discípulos, orando cada vez menos, corriendo por hacer muchas cosas, pero ya no recordando la razón por la que estaban haciendo estas cosas, ya no recordaban su “Primer Amor”: el Señor Jesucristo, Su Reino, ya no se preocupaban por los demás, ya no lavaban los pies, sino que, más bien, pedían a los demás que les lavaran los pies a ellos. 

Mis hermanos, hay una razón específica por la que elegí el texto del Evangelio de San Juan. Hoy en la vida de la Orden, hay muchos hermanos que han perdido el camino. Algunos han dejado la Orden; otros permanecen físicamente presentes, pero ya no están conectados espiritual o emocionalmente a la vida de la fraternidad local, provincial o a la Orden a nivel mundial. En su Capítulo de 2018, ustedes han retomado el tema del proyecto fraterno de vida y misión. Pues bien, espero que hayan hecho que este proyecto necesario para todas las entidades de la Orden sea instrumento útil en todas las fraternidades y para cada hermano para vivir mejor el carisma franciscano hoy.

Esta Provincia tiene un gran potencial, con muchos hermanos jóvenes, pero que necesita revitalizar cada día su consagración como fraternidad contemplativa en misión. Esto es permanecer en Jesús que nos ha llamado, consagrado y enviado entre las personas como testigos de su amor, su misericordia y su bondad.

  1. ¿Qué está pasando dentro de la Orden de los Frailes Menores?

Estoy seguro de que les gustaría saber qué está sucediendo en la vida de la Orden, y no solo en su país, región y otras partes de América Latina. Déjenme darles una visión general de lo que está sucediendo, y luego el hermano Valmir ofrecerá una reflexión sobre los principales elementos del Consejo Plenario de la Orden celebrado en junio de 2018 en Nairobi, Kenia, y su relevancia para nuestras vidas de hoy como frailes y menores.

No hay una única manera de describir el estado actual de la Orden. Estamos creciendo en partes de África y Asia. Nos mantenemos algo estables en algunas partes de América Latina y en algunas entidades en Europa del Este. Y estamos envejeciendo y disminuyendo en número en muchas partes de la Orden, especialmente en Europa occidental y oriental, América del Norte y en algunas provincias de Asia y Oceanía (Australia, Nueva Zelanda, Taiwán). Esto también se aplica en cierta medida a su Provincia y a la Provincia de los Doce Apóstoles. Hace varios años, cinco Provincias y una Fundación en España se fusionaron para formar la Provincia de la Inmaculada Concepción (Madrid). Seis antiguas provincias del norte de Italia se fusionaron hace menos de tres años para formar la Provincia de San Antonio de Padua de los Frailes Menores. Dos provincias en Canadá se fusionaron para crear la

nueva Provincia del Espíritu Santo / Saint Esprit. Seis de las siete provincias en los Estados Unidos han estado dialogando desde 2012 sobre la posible reestructuración de la presencia franciscana en los Estados Unidos. Han votado para comenzar el proceso de fusión para crear una nueva Provincia, en algún momento alrededor de 2022.

Italia Central (Abruzzo y Roma) se fusionaron para formar una nueva Provincia hace dos años, San Buenaventura. La antigua Provincia de Inglaterra se ha convertido en una Custodia dependiente de Irlanda; la antigua Provincia de San José en Bélgica de habla flamenca se ha convertido en una Custodia dependiente de los Países Bajos; y Francia y Bélgica de habla francesa se han unido para formar una Provincia (París). Se requerirá que más Provincias en Europa entren en un proceso de reestructuración muy pronto debido a un dramático declive en las vocaciones y al envejecimiento y la muerte de los frailes.

Aun cuando vemos el declive en muchas regiones antiguas donde la Orden ha estado presente durante siglos, también vemos un crecimiento en otras partes de la Orden. En Vietnam, hay más de 120 frailes y novicios jóvenes, y muchos postulantes. En África oriental, hay más de 100 frailes jóvenes en la provincia de Nairobi, más de 50 hombres jóvenes en Madagascar, en la República Democrática del Congo más de 90 en formación inicial, en Indonesia más de 70 y en África occidental y Angola, más Más de 40 en cada uno de estos países. En 2015, se creó una segunda provincia en la República Democrática del Congo. El pasado septiembre (2018) se creó una nueva Provincia en Papúa Occidental. Hay por lo menos otras tres regiones de la Orden donde las Custodias actuales están en proceso de prepararse para posiblemente convertirse en nuevas Provincias. Esta es la historia de la Orden: alrededor de 1749, había más de 70,000 frailes, con 25,000 en América Latina. Esto explica por qué tenemos tantas casas grandes y centros pastorales / misioneros incluso aquí en Perú. Después de la Revolución Francesa y otros cambios principalmente en Europa occidental, los números disminuyeron a alrededor de 8,000. En 1969,

la Orden tenía más de 26.500 frailes. Y en 2017, estamos en algún lugar alrededor de 13,000. Hay algunas proyecciones informales que sugieren que continuaremos disminuyendo a aproximadamente 8,500 frailes para el 2032/2035. Solo Dios sabe hacia dónde nos dirigimos. Sin embargo, es útil tener una perspectiva histórica y mucha fe y confianza en que nuestra vocación y nuestro modo de vida evangélico están en las manos de Dios. Esto debería darnos algún consuelo, pero también debería alentarnos a buscar siempre a profundizar nuestro compromiso con el modo de vida que Dios reveló a San Francisco hace más de 800 años y que Dios continúa revelándonos a todos y a cada uno de nosotros y a todos juntos ¿Cómo estamos manteniendo viva la llama de la vocación franciscana y del espíritu misionero?

  1. Camino inter obediencial

En los últimos años nuestra Orden ha empezado un camino de una más grande cercanía con nuestros hermanos Conventuales y Capuchinos. Como sabéis, en 2017 celebramos el aniversario de la bula “Ites vos”, llamada también de “bulla unionis” que por fin dividió la Orden.

En breve se creará la UNIFRA, Universidad Franciscana de Roma. Así uniremos las fuerzas para los estudios superiores de primero ciclo (Filosofía y Teología), segundo y tercero ciclos (especialización y doctorado en Filosofía, Teología, Derecho Canónico, Espiritualidad, Estudios Medievales y Franciscanos). Ciertamente continuará también los cursos como el “master en Formación” y el “curso profesional de Ecología Integral”.

Así insistimos en todo el mundo para tener siempre más cercanía y colaboración entre las tres Órdenes que son Orden de Frailes Menores.

Adonde llegaremos como primera Orden (Menores, Capuchinos y Conventuales) no sabemos todavía, pero confiamos en el Espirito de Dios que sopla siempre. Tal vez un día, profesando la misma regla, seremos otra vez una orden franciscana.

  • El Consejo Plenario: Abriendo nuestras vidas al futuro que Dios tiene reservado para el mundo, la Iglesia y para nuestra Orden Franciscana.

En junio de 2018, la Orden celebró su Consejo Plenario en Nairobi, Kenia, un momento muy serio para

que reflexionemos sobre la realidad de nuestro mundo, la Iglesia y nuestra Orden Franciscana en el presente y hacia el futuro. Invito al hermano Valmir, Definidor general para América Latina, para compartir con usted su experiencia y las ideas que surgieron del Consejo Plenario. El documento final de la PCO ahora está disponible en varios idiomas en el sitio web de la Orden.       

Primero, el Concilio Plenario se inspiró en el texto bíblico, “Quien tenga oídos, que escuche lo que el Espíritu dice … a los Hermanos Menores hoy” (cf. Ap. 2: 7). Antes de la reunión en Nairobi, todas las entidades de la Orden fueron invitadas a preparar un breve resumen de su situación particular: el contexto social, económico, político, eclesial y franciscano en el que viven y trabajan los frailes. Estos informes se enviaron luego a los presidentes de la Conferencia, quienes brindaron una descripción más general de la realidad vivida por los frailes en las Conferencias. La Custodia de Tierra Santa también participó en este proceso.

Un segundo momento incluyó escuchar a los especialistas hablar sobre más tendencias globales en la vida del mundo y de la Iglesia hoy.

          Un tercer momento consistió en discusiones y trabajo grupal usando un método llamado “World Café” para provocar un intercambio animado de ideas y una mayor participación de todos los miembros del Consejo. Un cuarto momento incluyó el tiempo para escuchar atentamente la obra del Espíritu de Dios, buscando discernir dónde Dios podría estar llamando a la Orden a moverse tanto interna /espiritualmente como también en términos de formas concretas de presencia. Aquí, se volvió extremadamente importante reconocer el rol de escuchar el movimiento del Espíritu de Dios en nuestras vidas, individual y colectivamente, y tratar de reconocer y abrazar la nueva

comprensión, los nuevos métodos y embarcarnos en nuevas vías para llevar a cabo la misión evangelizadora confiada a cada uno de nosotros, hermanos menores. Como resultado de este proceso de escucha y discernimiento, los miembros del Consejo identificaron siete temas clave a los que los frailes están llamados a participar en una mayor escucha, discernimiento y al desarrollo de pasos de acción para responder. Estos siete temas incluyen:

1) El reconocimiento de que vivimos en un mundo que cambia rápidamente;

2) Nuestra respuesta interna/espiritual debe basarse en la convicción de que debemos construir Fraternidades Contemplativas destinadas a la misión;

3) Los jóvenes de hoy tienen derecho a exigirnos, y nos piden que desarrollemos nuevos enfoques que nos acerquen más a la realidad vivida de los jóvenes (véase Sínodo de los Obispos, XV Asamblea General Ordinaria, Jóvenes, Fe y Discernimiento Vocacional, Documento Final);

4) Nuestra obra misionera y evangelizadora debe inspirarse en el espíritu de la Encíclica “Laudato si”;

5) La urgencia de desarrollar respuestas franciscanas a las crisis de migrantes y refugiados;

6) Nuestro llamado a ser instrumentos de paz y reconciliación frente a la violencia contemporánea; y

7) La invitación a abrazar la visión de la vida consagrada propuesta por el Papa Francisco, un llamado a vivir de una manera completamente nueva nuestra vocación, a ser profetas que “despierten al mundo”.

El Definitorio general refinó aún más estos temas en el documento que ahora aparece en el sitio web de la Orden. Estamos convencidos de que el Espíritu nos está llamando a centrar nuestra atención en tres de los siete temas de una manera que no excluya los otros temas centrales. Estos tres temas comprenden:

1) Renovando nuestra identidad franciscana;

2) Profundizando nuestra implicación en el mundo de los jóvenes; y

3) Abriendo nuestras vidas para entrar en un proceso de auténtica conversión ecológica.

  1. Varios temas clave para renovar la identidad franciscana en el Perú.

Hermanos, ya les escribí después del Capítulo Provincial de 2018 respecto la necesidad constante de equilibrio en la vida de contemplación y misión, de acompañamiento de los hermanos con cercanía y dialogo abierto y franco, de acogida y promoción de la vocación de fraile menor, y su consecuente acompañamiento.

Ahora llamaría a su atención varios temas claves que podrían ser de gran ayuda para permitirle reestructurar la vida de El carisma misionero franciscano en el Perú y más allá.

Primero, les exhorto a renovar la profesión religiosa que han hecho para vivir con Dios en el centro de sus vidas. Estoy convencido de que cuando permitimos que Dios ocupe el primer lugar en nuestras vidas, inesperadamente nos encontramos capaces de abrirnos a los demás e interesarnos en ellos en la fraternidad, a ser corresponsables, válgase la repetición, responsables con los otros y para los otros, y con la calidad de vida fraterna que Dios espera de nosotros. Con demasiada frecuencia nos hemos dejado guiar por cosas fuera de nosotros, fuera de nuestras fraternidades. Ahora es el momento para que volvamos a Dios, para retornar los unos a los otros, para volver a nuestro “primer amor”, que, me gustaría creer, es el vivir una fantástica aventura con Dios al timón y los hermanos a los remos., todos nosotros remando juntos en comunión de mente y corazón. Esto no significa que nunca entremos en desacuerdo, nunca nos enojemos unos con otros, nunca discutamos. ¡No! La santidad tiene raíces en la realidad de nuestra humanidad, pero cuando abrimos nuestra humanidad a la luz del Señor Jesús resucitado, nos transformamos. Ya no permitimos que los límites del pecado y la fragilidad humana definan quiénes somos llamados a ser, individualmente y juntos en la fraternidad. ¡No! Nuestro llamamiento es de una naturaleza superior, como nos dice el escritor de la Primera Carta de San Juan: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos todavía no se ha revelado. Sabemos que cuando Cristo aparezca, seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es “. Podríamos agregar algo a esto:” también nos veremos a nosotros mismos por quien realmente somos a los ojos de Dios”.

Un desafío constante en la vida religiosa es el manejo de la plata, y es la expresión más clara de autenticidad de la vida fraterna es poner en común lo que pertenece a la fraternidad. Me alegro que el Congreso Capitular haga nombrado el Consejo de asuntos económicos para animar, guiar, orientar y controlar los aspectos económicos, y por otra parte ayudar en la formación y preparación de los respectivos presupuestos locales y provinciales. Cada uno de nosotros tenemos el deber de la transparencia y al mismo tiempo mantener nuestra libertad delante del dinero. Invito a todos para entrar en esta dinámica del compartir y de la transparencia. Segundo, revitalicen su relación con los hermanos de la Provincia de San Francisco Solano. No hay FUTURO para su Provincia sin cultivar una nueva calidad de amistad y hermandad con los hermanos de la otra Provincia. Prosigan y continúen con entusiasmo el proyecto del Noviciado interprovincial, y también consideren unir fuerzas a nivel del Postulantado y también los programas de Post-noviciado para los profesos temporales. La preparación para la profesión solemne también podría hacerse en colaboración con la otra Provincia. También los animo a unir fuerzas para una renovación de los programas de Formación Continua y para la revitalización de la vida Franciscana en su Provincia y en Perú. Esta colaboración puede –  y en realidad -, debe extenderse para incluir programas interprovinciales para la capacitación de guardianes, la actualización y la formación de formadores, de los ecónomos de las fraternidades locales y de programas conjuntos para re- encender el espíritu misionero en las mentes y los corazones de todos los hermanos.  Con este fin, los alentaría a incluir un año especial de inmersión misionera en sus programas de formación inicial, y considerar trabajar con la Provincia San Francisco Solano, colaborando en empresas conjuntas. También les pido con empeño a que junto con la otra Provincia renueven su compromiso con los Vicariatos de la Orden. Sé que esto puede a veces parecer una carga excesiva. Somos conscientes de esto y hemos estado en conversaciones con la Congregación para la Evangelización de los Pueblos sobre el futuro de nuestro compromiso con algunos de los Vicariatos que nos han sido confiados.

  1. Futuro para la Orden: Vivir con claridad y determinación.

En el camino hacia el próximo Capítulo General, alentaremos a todas las entidades de la Orden a que aborden estos tres temas específicos y diseñen proyectos concretos y respuestas contemporáneas a ellos. Está claro que la renovación de nuestra identidad franciscana es esencial para todos los frailes de la Orden precisamente para llegar a una experiencia más profunda del Señor Jesús, para entrar en un sentido renovado de peregrinación, un movimiento interno de conversión y profundización de nuestro carisma. Me gustaría proponer ocho (8) elementos o herramientas para vivir y profundizar nuestra aventura franciscana como hermanos del Evangelio, hermanos de todos los que encontramos, y de toda la humanidad y hermanos del universo creado. Siete de estos ocho valores se pueden encontrar en un breve documento de la Orden que apareció en 2014 y nuevamente en 2017, Ite, Nuntiate…Directrices sobre las Nuevas Formas de vida y misión de la Orden de los Hermanos Menores, (OFM Curia, Roma, 2017). Estas claves de lo que yo llamaría “felicidad franciscana y alegría auténtica” son las siguientes:

1. La primacía de la vida con Dios: Espíritu de oración y devoción, escuchar atentamente a la Palabra de Dios y a las varias formas de comunicar el mensaje del Evangelio (por ejemplo, el método de Emaús, Lectio divina, etc.).

2. Cuidado de una experiencia auténtica y profunda de relaciones fraternas, que irradien un testimonio claro de la calidad del amor de Dios presente entre los hermanos en la fraternidad local, la Provincia/Fundación y en la Orden.

3. Un estilo de vida caracterizado por la sobriedad, la sencillez de la vida y la minoridad.

4. Un sentido de hospitalidad, de acogida de las personas a nuestros hogares/fraternidades, compartir con ellos lo que somos y lo que tenemos, y especialmente abrir nuestras vidas y fraternidades a nuestros hermanos y hermanas que son pobres, marginados o excluidos.5. Promover un espíritu misionero entre todos los hermanos, guiado por la apertura a la misión concebida como “inter gentes” como la forma principal de vivir el Evangelio y ser una fraternidad que se entiende a sí misma como “en un modo de misión permanente”. Esto podría incluir la creación de fraternidades insertas en zonas que se sabe que son desafiantes, incluso peligrosas, ubicándonos cerca de nuestros hermanos y hermanas que viven en tales condiciones.

6. Buscando promover una profunda comunión con la Iglesia local, y con la dirección de la Iglesia propuesta por el Papa Francisco en Evangelii gaudium y Laudato Si’.

7. Demostrar la voluntad de colaborar activamente con los laicos y con la familia franciscana a nivel local, interprovincial e internacional. 8. Compromiso con los principios transversales de Justicia, Paz e Integridad de la Creación como elementos fundamentales de nuestra vida evangélica y carisma, y como medios prácticos para ponernos en contacto con todas las personas, y especialmente con los jóvenes, como un medio para promover un sentido de vocación entre ellos, y de comprometerlos en un proceso que busca transformar el mundo en un lugar más justo y responsable. (Los invito a leer el reciente Documento Final del Sínodo de los Obispos, XV Asamblea General Extraordinaria sobre Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional, actualmente sólo en italiano, especialmente en párrafos 52, 119, 156 et passim (aquí y allá, en muchos sitios), donde descubrimos la energía y la voluntad de los jóvenes de trabajar mano a mano para abordar algunos de los desafíos más difíciles que enfrentan los seres humanos y el planeta.)

Hermanos, Dios nos está llamando en este momento en la vida del mundo, la Iglesia, la Orden y la Provincia para ir a lo profundo en la búsqueda de nuestra identidad evangélica, para sobrepasar limites en nuestro cultivo de una visión misionera y para ascender más, reconociendo que somos llamados a ser portadores de Esperanza y Paz para el mundo. Somos llamados a despertar y sacudir al mundo. Para que esto suceda, debemos despertarnos y removernos mutuamente dentro de la Orden. Solo entonces seremos reconocidos como un testimonio auténtico de la Vida del Evangelio, de una Fe vivificante, de una Esperanza contagiosa y de un Amor ilimitado y sin fronteras. Este es el “primer amor” al que somos llamados a través del Consejo Plenario para abrazarlo y conservarlo siempre ardiendo brillante y refulgente.

¡Hermanos! ¡Comencemos!

Fr. Michael A. Perry, OFM

Ministro General