Fiesta de San Antonio de Padua, el “Doctor Evangélico”

La Iglesia Católica celebra hoy, 13 de junio, la fiesta de San Antonio de Padua, uno de los santos franciscanos más populares en el mundo y que ostenta el título de Doctor de la Iglesia.

San Antonio de Padua (Lisboa, 15 de agosto de 1195 – Padua, 13 de junio de 1231) fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, considerado como doctor de la Iglesia.

Su nombre original era Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, el cual cambió por el de Antonio en 1220 cuando entró en la Orden de los Frailes Menores.

Debido a su gran capacidad de prédica y enseñanza, el papa Gregorio IX lo denominó «Arca del Testamento». Se sabe que utilizó por lo menos seis mil citas bíblicas en los Sermones dominicales y Sermones festivi, lo que hace suponer un altísimo conocimiento escolástico. Por esa razón se le atribuyó el título de “Doctor Evangélico”.

Por sus milagros y vida consagrada a Dios, San Antonio de Padua es el segundo santo más rápidamente canonizado por la Iglesia, tras San Pedro Mártir de Verona. Otro de los atributos es ser el “santo de los solteros y los que buscan matrimonio” y el “santo de las causas perdidas”. Sin duda, es uno de los santos católicos más populares a nivel mundial.

San Antonio de Padua (c. 1580), obra de El Greco que muestra buena parte de la iconografía con que se identifica al santo. Se presenta a Antonio de Padua con hábito franciscano, sosteniendo un libro sobre el que aparece una imagen del Niño Jesús. Museo del Prado. Foto: Wikipedia.

Educación y vida religiosa

De acuerdo a su biografía en Wikipedia (que citaremos íntegramente en los siguientes párrafos) “sus palabras y obras ante la multitud de personas que acudían a escucharlo fue recogida con el lenguaje propio de la época en Assidua, la primera biografía de Antonio de Padua, escrita por un autor anónimo contemporáneo suyo.

Antonio ingresó en la abadía agustina suburbana de San Vicente en las afueras de Lisboa, perteneciente a los canónigos regulares de san Agustín. Allí estudió las Sagradas Escrituras y la teología de algunos doctores de la Iglesia católica como Jerónimo de Estridón, Agustín de Hipona, Gregorio Magno y Bernardo de Claraval. También estudió los clásicos latinos, como Ovidio y Séneca. Luego de dos años, y tras obtener el permiso de sus superiores religiosos, se trasladó en 1210 al monasterio agustiniano de Santa Cruz en Coímbra, un reconocido centro de cultura eclesiástica.

A principios de 1220, tres sacerdotes (Berardo, Pedro y Otón) y dos hermanos legos (Acursio y Ayuto), todos ellos de la orden franciscana, fueron asesinados en Marruecos. Conducidas sus reliquias a Coímbra, el evento produjo un cambio decisivo en la vida de Antonio, quien en el verano de 1220 se hizo franciscano. En ese momento adoptó el nombre de Antonio en honor de San Antonio Abad a quien estaba dedicada la ermita franciscana en la que él residía. Antonio partió para Marruecos pero enfermó gravemente durante el invierno de 1220, lo que lo hizo retornar. En el trayecto una tempestad violenta desvió su barco a Sicilia, y allí tuvo noticias del Capítulo general convocado en Asís.

San Antonio de Padua predicando a los peces, obra de José Benlliure. Foto: Wikipedia.

Encuentro con San Francisco de Asís

En la fiesta de Pentecostés de 1221 Antonio participó junto con unos 3000 frailes del Capítulo general de Asís, el más multitudinario de los llamados Capítulos de las esteras, nombre que recibió en razón de que muchos de los frailes ahí reunidos tuvieron que dormir en esteras. Allí vio y escuchó en persona a san Francisco. Una vez concluida la reunión, Antonio solicitó a fray Graziano, provincial de Romaña, que lo tomara consigo para que le impartiese los primeros rudimentos de la fe espiritual.

Fray Graziano lo envió a una pequeña ermita en las montañas del pueblo de Montepaolo para que sirviera como sacerdote. La convicción, cultura y talento de Antonio como predicador se mostraron por primera vez en Forlì en 1222. Pronto se divulgó la noticia de la calidad de sus sermones, y Antonio recibió una carta del propio San Francisco con el encargo de predicar y de enseñar Teología a los frailes. Luego, fue comisionado por el mismo Francisco para luchar contra la propagación de la herejía cátara en Francia. Se trasladó más tarde a Bolonia y a Padua, por lo que su tarea como predicador lo transformó en un viajero asiduo por el sur de Francia y todo el norte de Italia, pronunciándose contra las herejías.

«Arca del Testamento» y últimas predicaciones

En la curia papal, Antonio suscitó en los cardenales y en el papa Gregorio IX tal admiración por su predicación que el pontífice «llegó a llamarlo, con epíteto muy propio, “Arca del Testamento”» (Assidua 10, 2). Sus mensajes desafiaban los vicios sociales de su tiempo, en forma especial la avaricia y la práctica de la usura.​ En la Assidua se señala este período —en particular la predicación cuaresmal de 1231— como uno de los más notables de su vida. Esas últimas predicaciones tuvieron un éxito popular destacado.​ Aquejado por continuas enfermedades, perseveraba en la enseñanza y en la escucha de confesiones.

Antonio enfermó de hidropesía y, después de la Pascua de 1231, se retiró a la localidad de Camposampiero. Poco después, decidió retornar a Padua. Ya en las proximidades, se detuvo en el convento de las clarisas pobres en Arcella, donde murió prematuramente el 13 de junio de 1231, a la edad aproximada de 35 o 36 años.

San Antonio de Padua con el Niño Jesús, obra de Antonio de Pereda y Salgado, siglo XVII.

Milagros

El más grande taumaturgo de todos los tiempos tiene el crédito por interceder en muchas ocasiones a lo largo de su vida mortal, e igualmente en su vida santa. La frecuencia de sus milagros no se ha visto disminuida en ninguna ocasión. Estos son algunos de sus muchos milagros y, probablemente los más conocidos:

La visita del Niño Jesús
El Niño Jesús le hizo una visita cuando aún era fraile, y se encontraba rezando en su habitación solo. Por ello, las imágenes de San Antonio de Padua lo retratan con el Niño Jesús en brazos.

La mula se arrodilló ante la Eucaristía
San Antonio de Padua, en una discusión con un hereje, fue desafiado a demostrar la presencia de Jesús en la Eucaristía. Para ello, pusieron a una mula por ayuno, para que cuando fueran a liberarla, esta escogiera entre el alimento y la adoración a Jesús. Llegado el momento, el animal dejó de lado el heno para inclinarse ante la presencia de Dios, lo cual dejó impresionada a la multitud.

Canonización

La celebración de las multitudinarias exequias y la multiplicidad de milagros que se le atribuyeron promovieron su rapidísima canonización, bajo el pontificado de Gregorio IX. De hecho, es el segundo santo más rápidamente canonizado por la Iglesia católica: 352 días después de su fallecimiento, el 30 de mayo de 1232.

En 1263, la ciudad de Padua le dedicó una Basílica que conserva sus restos mortales. Treinta años después de su muerte, el sarcófago donde se encontraba su cadáver fue abierto. Todo su cuerpo estaba ya corrupto con excepción de su lengua, lo que provocó una nueva oleada de devoción y la admiración que incluyó a personalidades como Buenaventura de Fidanza.

El 16 de enero de 1946, el papa Pío XII proclamó a san Antonio «Doctor de la Iglesia», bajo el título especial de «Doctor evangélico».

Se atribuyen a san Antonio numerosos episodios de carácter místico, entre ellos la bilocación, ser entendido y comprendido por los peces cuando las personas despreciaron sus predicaciones, o de llevar en sus brazos al niño Jesús durante una noche. De allí surgieron numerosas representaciones iconográficas alusivas.

Basílica de San Antonio de Padua en Chiclayo (Perú). Foto: imagenyfotos.blogspot.com

Patronazgos

Existe de él un número importante de toponimias. Antonio de Padua es el patrón de Lisboa (Portugal) y de Padua (Italia), donde permanecen sus restos. Además, es santo patrón de otras ciudades, localidades y diócesis en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Perú.

En el Perú

De acuerdo a Wikipedia, en la provincia de Pacasmayo, exactamente en el Centro Poblado de Chocofán, se aprecia la celebración en honor a San Antonio de Padua. Esta consta de una feria patronal de corta duración, en el mes de junio, en donde sus más fieles devotos conmemoran ya alrededor de 134 años de veneración al santo.

La muestra de agradecimiento más notable de sus fieles es, sin duda, “los milagros”; estos son pequeños prendedores hechos de oro y plata como forma de agradecimiento por haber hecho realidad alguna petición de los pobladores. Dentro de estos obsequios se pueden detectar miniaturas que representan partes de cuerpo que se tienen como prueba del milagro concedido.

En Distrito de San Pedro de CajasProvincia de Tarma, Departamento de Junin. 13 de junio de cada año se le rinde un homenaje en honor a San Antonio de Padua y el niño viajero, dando el inicio a una fiesta Patronal más grande de dicho distrito, continuando el 29 de junio en honor Apóstol San Pedro y Apóstol San Pablo cerrando la fiesta patronal en honor San Antonio de Padua (con su tradicional “Huap Huap Pue”);.

La Diócesis de Tarma lo conmemora como la fiesta tradicional más grande de la Provincia de Tarma, donde la iglesia católica estrecha lazos de amistad y regocijo con el pueblo, donde el visitante es tratado como un hermano más.

Comedor San Antonio de Padua en el Convento San Francisco de Lima.

Parroquias, conventos y distritos en el Perú

  • Parroquia San Antonio de Padua, Jesús María (Lima)
  • Parroquia y Basílica San Antonio de Padua (Chiclayo)
  • Convento San Antonio de Padua (Huaraz)
  • Convento San Antonio de Padua (Ica)
  • Convento y templo de San Antonio de Padua (Puno)
  • Colegio San Antonio de Padua (Jesús María). El Colegio San Antonio de Padua, es un centro educativo del distrito de Jesús María, en Lima, Perú. Fue fundado el 12 de diciembre de 1957 como parte de la misión evangelizadora de la Orden de los Franciscanos. El fundador y primer director del centro educativo fue monseñor Lorenzo Guibord, sacerdote de la Orden Franciscana de la provincia de Quebec, Canadá.
  • Parroquia y Basílica San Antonio de Padua (Chiclayo)
  • Distrito y ciudad de San Antonio de Padua (provincia de Cañete, Lima)
  • I.E. “San Antonio de Padua” en distrito de San Antonio, provincia de Cañete.
  • Comedor de San Antonio (Convento San Francisco de Lima)
  • Juventud Antoniana

PRENSA FRANCISCANA DEL PERÚ

Fuente: Biografía de San Antonio de Padua, AEn: https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_de_Padua